12 relatos:
El virtuosismo de la minificción

Clinton Ramírez C.
clinal14@hotmail.com























La minificción gana adeptos y oficiantes en esta parte del país. Córdoba es el departamento en donde existe una suerte de política declarada a favor de la promoción de esta expresión literaria. La Universidad de Córdoba abandera el proceso patrocinando talleres, congresos y organizando concursos regionales. Son ya varias las antologías que recogen muestras de este desarrollo.

La última de estas es Instantes de vida que recopila minificciones de 16 jóvenes oriundos o residentes en Córdoba, muchachos y muchachas que según Rubén Darío Otálvaro, profesor de la Universidad de Córdoba, y coordinador de la selección, sacan a relucir sus primeras armas ensayando con un género que no solo demanda autores versados sino lectores hábiles, cómplices, listos a concluir, interpretar o reelaborar los textos. 

La minificción es postulada como una respuesta al afán totalizador de la novela, y se caracteriza por el virtuosismo fragmentario, lúdico y poético. Pero igual que todo arte creativo, participa de la vocación de atrapar el tiempo, de robarles los instantes, de congelarlos en unas pocas líneas o una imagen, proponiendo una forma de totalización  más riesgosa que la coloca más cerca de la poesía que de la prosa.  

Los 12 minicuentos que aquí presentamos cumplen con los presupuestos básicos del género: atrapar la fugacidad de la vida con intensidad, concisión y belleza.


Lógica

Lesly  Martínez Hoyos

—¡No me cogerán con vida! —iba gritando, calle abajo, el fantasma.


Fe

Edgar Licona

Yo creí… Sin embargo, ese olor… ese olor… heló mi alma


Los protectores

Calixto Acosta Atencia

La patrulla de policía iba por el sector de siempre.

—Gómez, ¿dónde está?!

—Capitán, estoy por la avenida Circuvalación.

—Ojo, que por ahí va a suceder  un homicidio.

—No se preocupe que ya escapo de la escena.


Lontananza

Orlando Caré Arca

—Te amo —dijo Menelao a Helena en el lecho nupcial

—También yo, Paris —contestó ella en su mente


Certeza

Heidy Tapias

No tuve dudas. En esa tan temida noche me bastó verlo desnudo, en la cama y con su enhiesta y espléndida arma, para saber que aquélla era la crónica de mi muerte anunciada.


Él

Aura Vanegas

Ella, en la madrugada, caminó hacia el baño, prendió la luz y bajo la ducha estaba él, sólo que con otro rostro y otro ojos.


Venganza filosófica

Mónica Guerrero

Con la esperanza puesta en aquella teoría que reza: Todo va y viene, todo retorna, la dejó partir sin apretar el gatillo.


Hecatombe

Damaris Ospino Muñoz

Después de la hecatombe, la cucaracha, única aobreviviente, comentó:

—¡Tanta soberbia para nada!


¿Parejas?

Lileliz Yánez Narváez

Noé, al tercer día de vagar entre inmensas olas sin encontrar tierra firme, descubrió que había tenido un pequeño olvido: Naama no subió al arca.


Destino del mentiroso

Marcela Quiñones Pérez

Cargar el resto de sus días con una diminuta nariz.


Ilusiones

Sixto Canabal Flórez

—No hay nada más horrible que mentirse a sí mismo —dijo Dorian Gray mientras se miraba al espejo y acto seguido exclamó: —¡Qué joven soy!


Lo más grave

Yuris Pachecho Hernández

Cansada de ser tan fea, decidí, por definición, dejar de serlo…
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©   Clinton Ramírez C.

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen XI – Número 41
Abril-Mayo-Junio de 2010

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290
Narrativa

PROGRAMA DE HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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