Salvemos
a la Madre Monte

Dramaturgia:
María del Pilar Reales
Universidad del Atlántico
Artes Escénicas
mariadelpilarreales@hotmail.com

Obra ganadora del Portafolio de Estímulos a la Creación Teatral
auspiciada por la Secretaria de Cultura de Barranquilla (Colombia), en 2009.



























(Los cuatro Elementos —Aire, Agua,Tierra y Fuego— aparecen en escena, trayendo consigo el cuerpo moribundo de la Madre Monte. Se escucha en off una canción).

CÁNTICO: La madre está enferma. ¿Quién la salvará? Ven, vamos a salvarla, si no, morirá. (Bis).

MADRE MONTE: (Delirando). Yo quiero que a mí me entierren como a mis antepasados, en el vientre oscuro y fresco de una vasija de barro. (Los elementos se preocupan, le toman la presión, le colocan una inyección y con un gesto colectivo, advierten la gravedad del asunto).

ELEMENTOS: (En coro). Los humanos dejaron de proteger los recursos naturales. Debilitando con su proceder a la Madre Monte.  Ellos en su mayoría han caído en la trampa del malvado señor egoísmo, que los ha enceguecido a través de un virus mejor conocido como egoítis aguda. (La escena se congela y de entre el público aparece el malvado Señor Egoísmo).

EGOÍSMO: (Interactuando con el público). Egoísmo me llaman, Egoísmo me llaman…Una dosis de egoítis te inyecto y tus sentidos enseguida yo afecto. Si quieres en tu vida muchas cosas tener, piensa solo en ti y tendrás mucho poder. No importa el medio ambiente, tenlo presente; aumenta tu chequera, talando la madera, jajajajajaja, Egoísmo me llaman, Egoísmo me llaman. (Se aleja y desaparece entre la gente, la escena se descongela, la Madre Monte se queja, los elementos la toman en brazos y la colocan en una camilla, mientras dicen ir por ayuda, salen de la escena dejándola acostada a un lateral de la escena, casi imperceptible).

MADRE MONTE: Yo cuidaba los bosques, pero ahora estoy desamparada, el mundo se destruirá, lentamente se sumergirá, sus últimos habitantes subirán hasta la copa de los arboles, hasta que ellos también se hundan en la nada. (De la tramoya baja una nave espacial en la que viene un nuevo personaje llamado Galáctico, que en principio no advierte la presencia de la Madre Monte).

GALÁCTICO: ¡Qué bien, qué alegría, he llegado a la tierra, el mejor planeta del sistema solar, qué digo, del universo, de la galaxia, del infinito. Según mis investigaciones, éste es el único planeta de los que existen, en el que hay agua potable; las tres cuartas partes del planeta son de agua, además hay abundante vegetación; flora, fauna y aire puro para respirar. Claro que la tierra no es el único planeta con estas características, hace mucho tiempo existió un planeta el cual… Perdonen, miren que con tanta habladuría se me olvidó presentarme. Yo soy “galáctico”, habitante del planeta Número 3.027 ubicado en el sistema Kalos, en la galaxia Angora, a miles de millones de años luz de aquí. (La Madre Monte se queja nuevamente). ¿Qué es eso que escucho. ¿Sollozos? Niños, necesito que me ayuden a saber quién llora… (Los niños le dan las indicaciones. Oh, buena mujer, está ardiendo en fiebre.

MADRE MONTE: El sol, el sol ha aumentado radicalmente su temperatura, produciendo gran cantidad de incendios forestales que borran mis montes, devastando mi piel. Pero él también está sufriendo los estragos del maléfico señor Egoísmo, que tiene hipnotizados a los hombres. (Alucinando). El malvado señor Egoísmo tiene hipnotizados a los hombres, el malvado señor egoísmo tiene hipnotizados a los hombres.

GALÁCTICO: ¿Qué le pasa? ¿Qué le sucede? Permítame presentarme. Soy Galáctico, habitante del planeta Kalos, en la galaxia Angora.

MADRE MONTE: (Sin prestar atención). En mi agua hay contaminación.(Aparecen cuatro actores. Coreográficamente se ubican en el escenario).

ACTOR 1: (Basura). Hola, permítanme presentarme, soy una pequeña dosis de basura y no entiendo por qué los humanos al agua me arrojaron.

ACTOR 2: (Agua). soy el elemento agua.  Tanta basura ando tragando, que el color de mi cuerpo está cambiando, de claro a turbio se está transformando. Transparente y pura he dejado de ser y temo que no bebible en algún momento me  he de volver.

ACTOR 3: (Pez). Soy un pobre pececito y como los humanos no cuiden el agua ni un poquito, yo poco a poco voy a estar más enfermito.

ACTOR 4: (Hombre). Si los peses de los ríos y mares llegaran a estar muy enfermitos, mis hijitos no podrían consumir este nutritivo alimentito. (Los personajes de la anterior representación cantan juntos una canción).

CANCIÓN: La basura al agua no debes botar, pues los pececitos se intoxicarán. Juntos lograremos al agua salvar, solo hay que reciclar.

GALÁCTICO:  En mi planeta existió un medio ambiente como el de la tierra. Era un hermoso planeta, pero nosotros, los 302,  lo destruimos poco a poco, y digo lo destruimos porque yo no hice nada para evitarlo y aunque era solo un niño, debí hacer fuerza para que los demás entraran en razón.

MADRE MONTE: (Delirando). En mi sol hay radiación. (Los personajes ingresan a la escena con nuevos accesorios para personificar la nueva situación).

ACTOR 1: (Sol). Hola, amigos, permítanme presentarme. Soy el elemento Fuego vestido de señor Sol. Ando sofocado, ardo en fiebre, y esto hace que al planeta Tierra, en vez de servir, por mi temperatura ya lo he puesto a hervir.

ACTOR 2: (Glaciales). Como el señor sol al planeta ha puesto a hervir, yo, el gran nevado glacial, ya me comienzo a derretir.

ACTOR 3: (Pingüino). Si los glaciales se terminan de derretir, mi familia entera y yo no tendremos donde vivir.

ACTOR 4: (Hombre con aerosoles gigantes). Yo soy el irresponsable que perjudicó al sol, contribuyendo a que los glaciales se descongelaran y a que los pingüinos no tengan algún día donde vivir. Lo peor de todo es que si esto sigue así, hasta los humanos dejaremos de existir.

CANCIÓN COLECTIVA: Si se derriten los glaciares, la tierra se moverá. Ciclones y huracanes, terremotos y tsunamis, a los hombres de la tierra borrarán.  La madre está enferma. ¿Quién la salvará? Ven, vamos a salvarla si no morirá.

GALÁCTICO: En la red intergaláctica, encontré que este planeta va por el mismo rumbo que el mío. En mi planeta, la especie se extinguió y fue inevitable. Nos quedamos sin agua, sin aire puro, a pesar de que era abundante y nuestro astro de luz, Kalos, convirtió los campos florecidos en  bosques secos y  desiertos. (La madre monte se queja).

MADRE MONTE: Mi piel, la  visten de asfalto. (Continúa delirando). Antes convivía en armonía con los Árbole y la vegetación. Un arquitecto dio orden de que se borrara este panorama y también ordenó que sobre mí, se hiciera una gran edificación.

ACTOR 2: (Árbol). Yo fui uno de los árboles que en armonía con la tierra dejo de existir. Quien me taló, otra semilla proyecto de árbol no sembró.

ACTOR 3: (Arquitecto). Yo soy el ambicioso arquitecto y este árbol frustra mi proyecto.

ACTOR 4: (Pájaro carpintero). Yo soy el carpintero que en el árbol solía descansar, ahora ya no tengo donde estar y recuperar mi espacio es lo que más quiero. Un despertador artificial jamás remplazara mi canto  dulce y angelical.

CANCIÓN: Espacios naturales hay que garantizar, tu espíritu y tu vida debes oxigenar. Las plantas nos brindan bienestar. Si no tienes árbol, ven pronto uno a sembrar. Tenemos que sembrar.

GALÁCTICO: Hay que hacer algo pronto, necesito que mi ayuda sea eficaz, debo encontrar la manera de ayudar a la Madre Monte y desactivar el conjuro que ese malvado señor Egoísmo ha depositado en muchos de los corazones de los humanos adultos.

MADRE MONTE: En mi aire hay polución.

ACTOR 1: (Aire). Permítanme presentarme. Soy el elemento Aire, el humo de las industrias y de los transportes hace que mi presencia ya no se soporte.

ACTOR 2: (Humano 1). El aire me está contaminando y mis pulmones se están enfermando.

ACTOR 3: (Doctor). Soy su médico de confianza, le receto que busque aire puro, para que a su salud le llegue una luz de esperanza. (La Madre Monte se queja y los actuantes del último cuadro corren en su ayuda, ella entona la canción “Vasija de barro”).

MADRE MONTE: Yo cuidaba los montes, pero ahora estoy aniquilada, el malvado corazón de algunos hombres me está venciendo. El fin del mundo está cerca. El aumento de la  criminalidad en el mundo es presagio de un fin terrible. Los comisarios no han podido controlar esta situación, sus esfuerzos no han sido validos.  Ya antes el mundo ha llegado a su fin, pero  la humanidad ha sobrevivido.  Si no se hace algo pronto, esta vez el fin es seguro. (Galáctico le habla y ella parece no escucharlo). El mundo se hundirá, lentamente se sumergirá. Sus últimos habitantes se reunirán en los más altos nevados, hasta que ellos también se hundan en la nada. Nacer, crecer, morir y vivir es la ley de la vida, es la ley de la madre. La ley de la vida es la ley de la madre,  la ley de la vida es la ley de la madre, la ley de la madre es ahora la ley de los hombres, la ley de los hombres... Los hombres no tienen leyes.

GALÁCTICO: Algo se me tiene que ocurrir. (A sí mismo). Galáctico, piensa, piensa, piensa… (A lo lejos observa venir a los cuatro elementos y decide esconderse).

ELEMENTOS: Sin la ayuda de los humanos, no podremos salvarla, ojalá estas consignas sirvan para crear conciencia en los humanos. (Se convierten en raperos y cantan las consignas).

ELEMENTO 1: (Rapeando). No se preocupen, niños, no todo está perdido, si pones de tu parte, habrá otro desenlace. La vida no es un juego, el planeta ya reclama que lo cuides bien, si en verdad lo amas.

CORO DE ELEMENTOS: (Rapeando). Si a la Madre Monte tú quieres salvar, no seas egoísta, la tienes que ayudar. Tú no existes solo, hay muchos que vendrán y ellos necesitan bienestar. Pensemos en el planeta, te lo digo en mi canción, sigamos los controles y no habrá contaminación.

ELEMENTO 2: (Rapeando). En la cumbre de Copenhague, unos pocos tienen el poder de tomar la decisión que no admite negación.  El planeta está sufriendo, la tecnología lo tiene padeciendo. Solo existe este mundo, que vivo te mantendrá, si aprendes a respetarlo, de seguro la vida de todos cambiará.

ELEMENTO 3: (Rapeando). No nos vamos lejos, en mi Barranquilla, ciudad de mi alma, tenemos que formar cultura ciudadana. ¡Uy, qué desastroso  el caño de la auyama! Oye, te aconsejo, no debes permitir que un pobre inconsciente arroje a la calle basura, si tú le reclamas, el entenderá, que mi ciudad sí tiene dolientes.(Galáctico, que ha estado escondido, aparece ante la vista de los raperos, quienes se asustan).

GALÁCTICO: Amigos, vengan, no me tengan miedo, yo soy Galáctico, habitante del planeta Kalos, de la galaxia Angora, a mil millones de años luz de aquí. Y al igual que ustedes, estoy preocupado por el futuro de la Madre Monte y del planeta Tierra.

ELEMENTOS: Ojalá estas consignas sirvan de algo, aunque sabemos que tenemos que hacer algo más puntual, para salvar a la Madre Monte

GALÁCTICO: ¡Ya casi lo tengo! La Madre Monte es ahora víctima de las atrocidades del señor Egoísmo que habita en los corazones de los humanos adultos. Solo el amor que habita el corazón de los humanos infantes podrá salvarla. Sí, eso es, solo el amor que habita en el corazón de todos los niños aquí presentes podrá salvarla. Niños, ¿les gustaría ser los héroes de esta historia y los guardianes del planeta?  Bueno, necesito ahora mismo a cuatro niños guardianes del planeta. (Los elige al azar de entre el público). Ahora tenemos que repetir la siguiente consigna. (Los elementos, Galáctico y los niños juntan las manos y repiten la consigna).

CORO: “Hay que salvar a la Madre Monte. Tenemos que salvar a la Madre Monte, la madre, la hembra cósmica. Ella es omnipresente como personificación divina, ella está sentada en el centro del universo sobre una gran piedra, allí cuida y alimenta a los cuatro hombres que protegen al mundo.

GALÁCTICO: Elementos, con la ayuda de ustedes y estos niños podremos salvar a la Madre Monte. Creo que se hace necesario evocar el espíritu de un alma pura, que resuma la nobleza de los sentimientos de todos los aquí presentes.

ELEMENTOS: Hasta el tres vamos a contar y un alma noble y pura de niño, capaz de frenar el egoísmo aparecerá. (Hacen un conjuro y aparece un actor niño).

NIÑA: (Con carácter). Yo los representaré y con la ayuda de ustedes salvaremos a la Madre Monte. Por lo pronto, necesito un colaborador por cada elemento. (Dirigiéndose a los niños que ya están en la escena). Tú ayudarás al Agua, tú a la Tierra,  tú al Aire y tú al Fuego.

ELEMENTO AGUA: (Con basura pegada en su vestido). Si me quieres ayudar, la basura de mi cuerpo debes quitar. (El niño quita la basura).

ELEMENTO TIERRA: Estas semillas comienza en el planeta a sembrar. (El actor entrega semillas y los otros elementos incitan al niño a que represente la siembra).

ELEMENTO AIRE: Soplando y soplando aire puro, yo me voy descontaminando. (El actor incita a los niños a inhalar y exhalar sintiendo el aire puro en sus pulmones).

ELEMENTO FUEGO: El fuego bien lo debes usar, para de esta manera incendios evitar. (El actor enciende una luz que es apagada por todos en la escena).

GALÁCTICO: ¡Qué emoción aquí comienza a cambiar la historia, y de seguro este planeta tendrá  un destino diferente al que tuvo el mío. Todos juntos derrotaremos al malvado señor Egoísmo.

EGOÍSMO: ¿Alguien me llamó? (Canción de presentación). Egoísmo me llaman. (Bis). Una dosis de egoítis te inyecto y tus sentidos enseguida  yo afecto.  Egoísmo me llaman. (Bis). Si quieres muchas cosas en tu vida tener, piensa solo en ti y tendrás mucho poder.  Egoísmo me llaman. (Bis). ¡Qué importa el medio ambiente! Tenlo presente, aumenta tu chequera, talando la madera. Egoísmo me llaman. (Bis). Consumir, consumir, consumir, así mi corazón comienza a latir, consumir. (Fin de la canción). Niños estúpidos, ¿por qué extraña razón tienen que estar pensando en el planeta, pensando en la madre monte, pensando en las nuevas generaciones que ni siquiera han nacido? Ustedes podrían  perfectamente estar navegando en Internet, visionando su futuro, una bolsa de valores, construcción de condominios, donde haya que talar cientos de árboles o gerenciar minas pesqueras, no sé, cualquier cosa que los conduzca a ambicionar ser de grandes, los mejores, a costa de lo que sea. El planeta es mío, me pertenece y, como ustedes sabrán claramente, Egoísmo me llama y no lo comparto. (Recibe una llamada telefónica al celular). ¿Cómo? No, señor, no se lo presto, eso es mío, mío y solamente mío,  en exclusividad.

CORO DE ELEMENTOS Y GALÁCTICO: ¡El planeta es de todos y juntos vamos a derrotarte! (El señor egoísmo trae consigo una bolsa con basura, se lanza hacia el agua y el niño actor lo detiene).

NIÑA: Egoísmo, no permitiré que arrojes basuras en los mares, ni en la playas ni en la tierra. ¿Lo entiendes?

EGOÍSMO: Me entenderé con tu ayudante. (Dirigiéndose al niño). Tú sí me lo vas a permitir, ¿cierto?

NIÑO AYUDANTE: ¡No!

ELEMENTOS, GALÁCTICO Y NIÑOS: (En coro). ¡Vamos a salvar al planeta! ¡Vamos a proteger al planeta! ¡No habitarás en nosotros!  ¡Vamos a salvar al planeta!

EGOÍSMO: ¡Uy, qué dolor de cabeza me ha dado! No me importa, porque voy al aire. (Es interrumpido por la Madre Monte).

MADRE MONTE: Tú no iras a ninguna parte, ya me siento bastante mejor, gracias al apoyo de estos niños, de los elementos y de Galáctico

EGOÍSMO: ¿Y qué piensas hacer? ¿Espantarme? ¿Hacer que me pierda en tus enredaderas, arremeter contra mí porque no protejo tus bosques? Mírate, eres solo el personaje de una leyenda que ya no me asusta.

MADRE MONTE: Te tengo una mejor propuesta, te tengo un regalo. (Aparecen los elementos, los niños y Galáctico trayendo consigo un gigantesco  pudin con forma de  corazón). Aquí están contenidos  los nobles y puros sentimientos de todos los niños que se encuentran aquí presentes y quiero dejar de lado el daño que me has ocasionado, para invitarte a compartir.

EGOÍSMO: ¡Compartir! No puedo, esa palabra me da asco.

MADRE MONTE: Es fácil destruir. Lo verdaderamente difícil es construir, pensar en la naturaleza, en no despilfarrar los recursos no renovables, esa debe ser la actitud de todos y cada uno de aquéllos que se benefician del planeta y en esta misión queremos que tú también te unas a la causa.

EGOÍSMO: ¿Unirme yo? La única razón por la que yo me uno a la Madre Monte es para extraer de ella sus tesoros más deseados. Oro, petróleo, carbón, todo lo que sea necesario para garantizar mi comodidad y confort. La movilidad de las maquinarias con las que puedo desbastar bosques y construir a cambio grandes edificaciones, mis maquinarias producen impactos sobre el agua, la cual despilfarro sin piedad en la regadera de mi casa. No me interesa en lo absoluto que los motores de los vehículos (Irónico). contribuyan a la polución, ni mucho menos que la capa de ozono se esté desgastando. Aire desgastado es igual a cáncer. Ambiente desgastado será igual a muerte. ¡Jajajajajajajaja!

MADRE MONTE: Ven, recibe parte este corazón como símbolo de compartir el mundo en el que todos somos necesarios, no te niegues a compartir. (Le acerca un trozo de pudín).

EGOÍSMO: Mientras exista el compartir, el pensar en el otro, la comunión de los seres vivos, yo, el malvado señor Egoísmo, no tengo razones para existir.

ELEMENTOS Y GALÁCTICO: (Al publico). Niños, vamos a invitarlo a compartir, (Todos los asistentes en coro). ¡Compartir! ¡Compartir! ¡Compartir!

EGOÍSMO: ¡Nooooooooooooo! Me voy, me esfumo, me rindo. ¡Está bien, me rindo! El amor que hay en los corazones de estos niños es muy fuerte. ¡Me vencieron, niños! Noooooo. Me rindo,  me rindo. (Sale).

MADRE MONTE: Con la ayuda de ustedes, mis héroes,  los héroes de esta historia, ya no vendrán depredadores de ésos a los que, como el señor Egoísmo, no les importa destruir. Y solo ambicionan poder. (Los elementos la levantan como si fuera una heroína y en coro lanzan la siguiente consigna).

ELEMENTOS: “La madre”, la hembra cósmica, es omnipresente como personificación divina, ella está sentada en el centro del mundo, sobre una gran piedra.  Allí cuida y alimenta a los cuatro hombres que sostienen el universo.

GALÁCTICO: La misión de todos y cada uno de los  niños aquí presentes es continuar ayudando a la Madre Monte en su labor protectora, ya que al salvarla a ella, defienden también la vida. Ahora estos cuatro elementos se esparcirán en el alma de estos niños que nos colaboraron en la escena y en el alma de todos los que asistieron a esta presentación. (Cada elemento toma de la mano al niño que anteriormente se le había encomendado representarlo, abandonando según su aparición la escena).

FUEGO: Iluminar sus pensamientos.

TIERRA: Aterrizar sus actos.

AIRE: Darle vuelo a sus buenas ideas.

AGUA: Garantizar su energía vital de vida. (La madre monte queda en la escena, cantando feliz la oda a la vida).

MADRE MONTE: Si al planeta Tierra, tú quieres salvar, no seas egoísta, me tienes que ayudar, tú no existes solo, hay muchos que aún vendrán y ellos necesitan bienestar. (Galáctico la interrumpe).

GALÁCTICO: Me alegra que todo se haya resuelto, buena mujer. Permítame presentarme, yo soy Galáctico, habitante del planeta Kalos, en la galaxia Angora, a mil millones de años luz de aquí. (La Madre Monte va saliendo de la escena, dándoles la mano a los niños que encuentra a su paso. Galáctico la persigue y continúa con la retahíla de su historia, hasta salir con ella de escena).
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©   María del Pilar Reales

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
La Cuerda

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen XI – Número 42
Julio-Agosto-Septiembre de 2010

PROGRAMA DE HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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