TRIBUTO A LO INASIBLE
Victor Clementi
Poeta argentino, nacido en Buernos Aires en 1957 y radicado, desde 1970, en Mar del Plata.
La selección de diez poemas que publicamos en LA CASA DE ASTERIÓN
ha sido hecha de su libro Tributo a lo inasible.
Bajo mi espectro
las paredes del suicidio
confinan ecos
luna de arpías
la sombra drena su ruido inmoral
una multitud de seres me convoca
son asignaturas que bailan en mis pesadillas.
Dormir-Rodar
cuando duermo, mi cuerpo va detrás
de los aullidos que golpean la noche
mi cuerpo se funde en la textura de la almohada
y escucho voces a las que no respondo
esa es la libertad que me concedió
la disciplina de la quietud
hacerme silencio.
2
rodar desnudo por el espacio
prescindir de madre dentro de la gran madre
rodar sin llanto
austero, más allá de las palomas
que agitan los confines
más allá de mi nombre
rodar desnudo
hacia un cuerpo del universo.
Entonces sin nombre
Es humano emular una intención perfecta,
orar al principio de todas las ecuaciones,
abstraer.
En el sonido que nos presta el tiempo
un duelo de pájaros
supone una muerte perezosa.
La sangre de la tierra
olfatea con jactancia infinita.
La naturaleza es el arte más violento,
agita los confines de una garra
para saciar el anonimato de la creación.
Es injusto someterse a una opinión apasionada
(la mía, por ejemplo)
la espada sonríe
y otra intuición resume lo ambiguo.
Nudo de Hierba
Un abrazo líquido
percibe cada gota de mi materia,
acude como el tiempo
en un breve capullo.
El tiempo es líquido.
Lo que no está oculto
jamás puede descubrirse.
Menos aún definido,
si hay verdades paralelas
lo igual cancela, es nada.
Aunque rompa mis palabras,
todo cuanto pienso y escribo
descansa en la memoria del universo
Asesinato a primera vista
siempre escapar de cada lugar
con el tiempo agujereado en una encía,
la poesía un disfraz
el cielo babea bostezos a mi alma
copula con la luz de la serpiente
y sopla una ecuación que destiñe el aliento
la idea es un espíritu desnudo
y en la sombra otro disfraz.
Todos mis simios
en una baba de luz
La vida es menos espiritual de lo que supuse;
subsistir, eso es todo.
Tal vez sea la realidad de la existencia,
la única molécula de certidumbre que persevera.
¿Qué es el Hombre?
Acaso un animal pretencioso,
una especie que escapó de su cuerpo.
Un híbrido de las galaxias
que se consuela con el misterio
y lame el orín de los dioses.
Un animal que excede su pasión
incestuoso de hollín y miseria,
un horizonte minado con preguntas ociosas.
Ningún argumento satisface la voracidad del vacío.
Todos mis simios babean luz en este panteón.
Un rasgo de lucidez prematura
no es suficiente para reprimir
la bestia que me abate.
El aroma artificial del sexo,
la balada de los nómades,
una lluvia de escondites para morir desorden
y aullarle a la muerte
con el tiempo coagulado en las vísceras.
Acaso sólo sea un animal pretencioso.
Posesión Arbitraria
Además de ser alimento
me pienso oblicuo a los placeres,
en la risa del barrio.
Por circunstancias anónimas
las cosas coinciden en mí,
un algo aleatorio.
Y en este largo prontuario de sombras
sufro minotauros.
Ya no tienen repertorio mis mejillas,
el pudor ya me fue niño.
Me quedó pibe el recuerdo
y una anciana en el rumor
de la tarde sin hijos.
Uno nunca es tarde;
cada distracción provoca otro destino
y un agujero en la sombra
para que escape mi alma.
Compensación
En las afueras de mí todo coincide,
todo es exilio, desde crecer hasta ser.
Entre tanta noche la luz es un gorjeo
que amedrenta. Afuera es frío, ya lo sé.
Cuando la vida me duela en una estrofa
y los olores pudran el amanecer,
evítame, sólo evítame.
En todo verbo que soy rechinan máculas.
Un cielo en gotas abre la piel
y todo el áurea acaece como esporas
que levitan círculos de eternidad.
La caricias del silencio
esconderse no es evitar la lluvia.
la armonía más cercana
a veces convoca demonios.
una cuerda sin aire ni movimiento
carece de sonido.
la poesía no existe
sin la contemplación del Hombre.
toda la sensualidad del universo
donde no hay contexto para sugerirse.
la genialidad aparece en un detalle.
Renuente
Lo inconsciente es la fuerza primordial
para que todo gire. Es el espíritu.
La Tierra siempre enseña lo esencial,
el Hombre sólo admite lo transitorio,
sin embargo no existe conflicto.
Estoy a salvo de toda circunstancia,
pero no puedo salir de este sueño.
Será un boleto equivocado, uno más.
No es necesario lo que pienso,
es ahora desentenderme
y hallar el sol en las ranuras.
Buscar la Verdad en el movimiento
es igual a no quitar la mirada de un charco.
Hay dosis de sabiduría en la basura
y dioses que merodean bajo el instinto.
La muerte sustenta la evolución,
es la materia del Absoluto.
Siempre estaré a salvo,
soy recurrente.
Victor Clementi

Ha publicado los siguientes libros: Grises, poemas,1980; Poemas, 1983; Sens, poemas, 1985; Fugas, poemas, 1986; Dioses sin leyenda, poemas, 1988; Gambeta, narrativa, 1990; Demasiadas palabras, poemas, 1992; Ausencia peligrosa, poemas, 1993; Simetría, poemas y narrativa, 1995; Tributo a lo inasible, poemas, 1999.

Ha sido redactor de "El Mirador", 1993; colaborador en "El Unicornio", 1992 y en "La Maga", 1998; director de "La Cocuzza", 1998-1999. Ha montado los espectáculos: Gambeta, obra de teatro, estrenada por el grupo "La Granada", 1991; Cocktail de sensaciones, musica y textos,1994.
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© Víctor Clementi
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen II - Número 5
Abril-Mayo-Junio de2001
SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
BARRANQUILLA - COLOMBIA
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