MAR DE BARRANQUILLA
André Cruchaga
Para EVA DEL PILAR DURÁN, por la poesía.

















“Al mar lo acompañan las olas
y su canto alegre los barcos”.
Rafael Alberti.
1
Los arrecifes cuelgan sus sombras
En el agua. Líquenes azules
Ondean en las olas.
Aguas súbitas que desafían los navíos.
Gaviotas blancas que irrumpen
Y cosquillean las olas,
Que deshacen la espuma
Y la tragan con festones de aire.
Mar Caribe. Mar de Barranquilla.
Voraces aguas donde clava
La noche sus navíos.
La vida parece atada a ese lecho
De playas memoriosas
Y a los labios que besan
Entre sollozos.
Al fin, los puertos son aves
Migratorias
Que desnudan los instantes
Mientras la luna, plena en su plata,
Respira plumajes encendidos
De espuma.
2
Dime los secretos del río Magdalena,
Y el misterio de la Catedral de San Nicolás.
Dime el enigma que guarda Tunja,
O la pipa de nubes de León de Greiff
Dibujando un mar de búhos
Sobre la playa.
Dime cómo la luna tiende las redes
De sus ojos
Sobre Santa Marta hasta Boyacá.
Dime cómo cantan las piedras
O el labio cuando duerme
En las hojas verdes y saladas del viento.
Dime si Botero pinta la sed
De helénicos sueños con eróticas
Geometrías.
Dime si todavía sueñan
Los sueños de Gabo
Con laúdes y canciones tristes,
Con esas noches silenciosas
De Aracataca
Como la triste historia
de la Cándida Eréndira
Dejando el rastro de la sangre
Por lóbregos caminos
De sordos cuervos y sofocantes páramos.
Dime, en fin, si los astilleros,
A veces anegados de estrepitosa
Obscenidad,
Convierten la madera afinada
Con garlopas,
En luminosa ala de sueños,
Del que sueña sueños
En la plenitud de la espuma
Incendiada de gaviotas.
3
Abierto mar Caribe. Mar de Barranquilla.
Pareces viento. Cielo.
Puerto de tantos horizontes.
Brisa frotando los ojos,
Nube de pájaros volando.
Abierto mar Caribe. Mar de Barranquilla.
Cuando te busco en los mapas,
En esa geografía desbordante,
El lecho es una soledad de espadas,
Un mundo abierto a tantos sueños:
Pero todo es movedizo como la arena,
Como la lluvia retenida
En un sudario:
Ciego lenguaje de las burbujas del agua,
De la luna y su sendero,
De la sal del desvarío.
Mar Caribe. Mar de Barranquilla.
Emboscado por relámpagos,
Heridas sin cauterio. Patíbulos.
Mar donde las llamas hacen la memoria
Con la tinta de una perpetua hoguera.
4
En mis ojos, tus ojos,
Otros ojos:
El mar de Barranquilla.
En tu cabellera,
El alba primera, abierta,
Del vértigo y la marea.
En tu pecho y costado
Dos pilares del Pilar,
Viento y luna:
El mar de Barranquilla.
En tus sueños,
Los senderos, el lenguaje,
Los veleros, el vuelo:
La guitarra o el arpa,
Del mar de Barranquilla.
De una estación a otra,
El helado fantasma
De los itinerarios,
Las estaciones con memoria:
La vigilia entre los espejos
Del Mar de Barranquilla.
Entre los designios y la esperanza,
No el crepúsculo,
No la noche,
Sólo el mar de Barranquilla.
5
Nuestra fuerza son los sueños;
y por supuesto, la memoria.
Somos vigías del más extenso
Espejo azul extendido
En las playas.
A pesar de que nos asiste
Un destello de magia
Y alegoría.
Nuestras figuras atisban
Los presagios
Tras la húmeda ventana
Del espacio.
Y en ese trance de incendiante
Magnetismo, reverdece el irreal
Gemido
De los vidrios desafiantes,
De lo recóndito. De lo ausculto.
A menudo caminamos
Con un vértigo
Ramificado. Y nos ilusiona
El aliento
De la oscuridad desierta.
Casa de la Yedra, 24 de agosto de 2003.
El Salvador.
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© André Cruchaga
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen V – Número 17
Abril-Mayo-Junio de 2004
SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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