EL BALCÓN DE LOS GERANIOS

Andrea Paola Visbal
andreavisbal@hotmail.com

Presentación de Gabriel Ferrer Ruiz
sinuario@hotmail.com
Profesor de literatura
Universidad del Atlántico

Los poemas de la barranquillera Andrea Paola Visbal Escobar tienen un toque especial en cuanto al lenguaje, pues nos sumergen en experiencias eróticas que gravitan en una levedad de tiempo. Paola Andrea es una joven de escasos veinte años pero ya muestra oficio en el quehacer poético; hace poemas sólidos y duros para exorcizar sus fantasmas, para devolverle a la vida el látigo de la indiferencia. Se desvive en la escritura y posee una escalofriante confianza en lo que hace. Es amante entrañable de Jorge Luis Borges, de Sergio Pitol, de Meira Delmar,  de Pablo Neruda, entre otros. Tiene un libro de poemas inédito intitulado: “Aprendiz en la esquina del silencio”. El poema en su textura redondea una ansiedad, dibuja un espacio único y una intimidad presentida: "El balcón de los geranios". Nos convoca a las alturas donde todo se ve de una manera distinta, insólita, pues las estrellas están más cerca de la tierra y el corazón del hombre está difuminado por el tacto. Hay allí una cierta provocación, un erotismo donde se quiere, pero no se quiere. Todo depende de la seducción y del lenguaje que fulmine el instante, la palabra presentida e irrepetible, espacio abierto al cielo donde aletea una hebra de luna silenciando la noche.

Si algo seduce en estos poemas es la certeza de un lenguaje equilibrado, diáfano, revelando la imagen de un personaje que se resiste en el verso. Lo que siente un corazón poderoso, el de una hembra morena: “Sucumbe ante tus luces esta hembra morena de entre níveos linos nacida/ como piedra preciosa”, sin ataduras, una pequeña paloma que sostiene el aire. Seducción incontrolada de una belleza oculta descubierta por la estética del tacto. Es una mujer que quiere ser amada, donde su cuerpo pueda someter al calor en la redondez perpetua de unos senos delicados y tiernos, donde pueda encontrar el centro del universo, una límpida maravilla que cante desde su cuerpo sedoso, limpio de cualquier huella. Estamos ante un ritual, arriba, muy arriba, donde una piel roza a otra piel y la memoria se funde en el olvido, donde el mismo deseo desnuda a una silueta provocadora. Allí está el amor, después del sol, después de la noche y la innombrable muerte. Hay entonces en los poemas de Andrea Paola un toque de ansiedad, de deseo, de pasión desmedida, un encuentro y una despedida, una huida leve, una ausencia total: “Desaparezco como el humo que tu lengua envuelve”, que se ancla en el pentagrama del amor como una infinitud de encanto.

Nos empuja esta poetisa  en la maraña de su universo: cielo nostálgico, un encontrarse y un afán de movimiento perpetuo como la ola marina (agua y sal), que agoniza en la dura tierra: “Un deseo ciego y callado/ aferrado a mi cintura/ pídeme que baile aquel éxodo de violines desnuda”, como si quisiera confirmar el eclipse de luna perdido.


ALGÚN ECLIPSE DE LUNA QUE PERDÍ

No, no quiero que me veas
en la maraña de tu vientre,
perdida.
Ligera, vuela la paloma pequeña,
posando sus alas blancas
en las cuencas de tu mirada.
Sucumbe ante tus luces esta hembra morena
de entre níveos linos nacida
como piedra preciosa.
No, no quiero que me veas
con los labios cortados,
con las pupilas dilatadas
como ola huérfana que no golpea la roca,
que se extiende
y borra el rastro de los grilletes en la arena.
No, no quiero que me veas sangrante del alma.

Quiero sólo tu pecho aislado del perpetuo minuto,
de este vasto mundo,
del enredo de las hiedras.
Quiero sólo tierra arada ,
fecunda al calor de mis senos,
abierta a sus semillas
como puerta al forastero.
No, no preguntes si seguiré esperando.

Se adormecerán en tu cayado mis caderas rebosantes
Y te daré un beso largo…
Inquieto,
eclipsarás con huellas mis hombros:
me hallarás virgen, limpia
como el verde de las praderas.
Nos iremos del brazo al balcón de los geranios;
te contaré de sus hojas acorazonadas
o tormentosas
o de su escala de rosas.
Goteará silente su perfume en mi frente
para embriagarte el poro más oculto,
como bautizo secreto al sol de un viñedo.
Tan tuya seré en tus manos
que bastarán cenizas de la primera caricia
para cambiar de piel en cada espasmo.
Deseo ciego y callado,
aferrado a mi cintura,
pídeme que baile
aquel éxodo de violines
   desnuda.


HUÍDA

Hueles a angustia en la lejanía de estas letras,
a insomnio sabe tu noche oscura;
vino en la copa, fuego,
ceniza,
tu cuerpo escurrido sobre el diván.
Mi piel se convierte en cáscara fría
retorciendo sus nudos
tras las ruinas del sol.
Soy remedo, aún, en tus lágrimas de mentira
de intocables montañas,
carmesí, sedas
y almíbar.
Hueles a rabia mordiéndome el alma,
a deseo salvaje sabe mi espalda
en el recuerdo furtivo del golpe a la pared.
En la pureza de tus pies descalzos,
Lío refugios inciertos
a la ansiedad loca de tenerte.
Desaparezco como el humo que tu lengua envuelve,
para luego entre tus labios escapar
y subir y subir…
y en la nada desvanecerse.

Huelo a dolor en la huída.
Llegará al diván mi olor de ausencia.

No estoy.


A VECES, OLAS

A veces, en el hastío,
veo, dibujados, soles en la pared.
De color ausente,
son silbidos de un cielo acongojado
ya por tanta neblina.
Dan vueltas,
giran entorchando sus cabellos
y abriendo la boca.

Soy, a veces,
águila vespertina en los andenes de mi vida;
invencible, pura.
Puede una muerte pasada
ser reencarnación en piel ajena:
algún eclipse de luna que perdí
mientras me hacía la dormida.

A veces, hinchado de miedo,
se recuesta a la ventana el limonar;
ve ratas colándose por las rejas
o duendes sordos de botas muy rojas.

Tiemblo, a veces, y dejo de ser dos
para desvestirme en un espejismo
y ser una sola.
Y ser movediza como las arenas amarillas.
A veces estoy marchita
en el tráfico de soles desvaídos en la pared.
Soy pieza de un rompecabezas
con bordes negros y relieves de satín.
Vaivén de sombras en la penumbra:
a veces, yo misma,
a veces, olas.


LA AUTORA:
Andrea Paola es una poetisa nacida en Barranquilla (Colombia), en 1983. 
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©   Andrea Paola Visbal
© Gabriel Ferrer Ruiz

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen V – Número 18
Julio-Agosto-Septiembre de 2004

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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PORTADA
VOLUMEN V - NÚMERO 18