1 y otras insolaciones
Marcos Vieytes
Las ballenas
y vino la muerte como una melancolía viste
así
tan triste
tan triste
dos para colmo
en la misma semana
dos
muertes ajenas entre papeles de oficina
dos
pero qué muerte es ajena toda muerte
es un poco muerte de todos aunque sea
o haya sido ya
allá
lejos
en el sur
donde las ballenas se aparean
una vez al año pobrecitas
escríbale un pésame a los deudos
me dijo
en nombre de la empresa
me dijo
yo empecé
nos duele de todo corazón no use
vocabulario demasiado familiar
me dijo
tiene razón
pensé
tiene razón
pero la muerte ese mamífero cardumen
Advertencias
sobrevivime lector
andate
antes de que el poema se consuma es decir
ahora después
no digas que no te lo advertí
andate
antes de que te consuma el silencio
que arde entre la destrucción detenida del poema
sobrevivite lector
andate
de este incendio que el poema
quiere apagar con ruiseñores
con angelitos de las calles porteñas
con corazones
contra los que explotan petardos andate
andate no me dejes
andar como no dándome
1
oir esa urgencia que ruge en el centro de lo sin palabras
ese centro vacío ese rugido
de la palabra ausente esa urgencia de ser
de la palabra desde el centro del vacío
uno que desate la dignidad de la cólera por dios
Uno
que se manifieste sobre el vacío que abunde
en evidencias Uno
que desbarate este acontecer entre fantasmas Uno
real uno
que realice las palabras no sin antes
sopesarlas al dorso del corazón hacerlas suyas conversar
con lo que le quede de humano al paisaje Uno
que sepa de esa urgencia que ruge desde el centro
vacío de lo sin palabras
y descalle la voz
Holderlin les grita a sus juiciosos consejeros
holderlin les grita a sus juiciosos consejeros
que claven en la cruz al feliz al inspirado
en vez de disuadirlo con el imperio de la necesidad
holderlin les grita desde su cordura les grita
desde la sabiduría vital de su locura les grita
clávenlo en la cruz al feliz al inspirado ríanse
a los pies del feliz del inspirado no se escondan
detrás del buen consejo mientras se reparten
detrás de la sentencia mientras no se juegan
detrás del escándalo mientras pagan el precio
de olvidarse a sí mismos en el juego de las máscaras
que la inexistencia del azar impone a los juiciosos
Días
hay días buenos y días malos
pero los peores son esos
días que se muerden la cola
inevitables como ceremonias
insomnes
días como pesadillas del no estar
boring days
¿boring deus?
las mismas respuestas los mismos
ojos
el mismo no lugar la misma
sorda fascinación ante la misma
cosa dicha siempre por el mismo
¿cossa diche? lo mismo
que nunca
que nada
que nadie
que no
hay días repletos de gente deshabitada
Agujero vacío de perro
perro sin perro a un costado de la ruta
ballena muerte varada
mandíbulas mordiendo aire
perro muerto varado
al borde de la ruta
aire mordiendo ojos
de ballena absorta
cosa muerta que fue
aire
trozo
mandíbula
aire
que fue ladrido y perro y mirada
mordiendo la vida al borde de la ruta como mar
invariable ir y venir
absorto ininterrumpida
muerte
Piedra libre
mar
mares
mareas
baja
mar de palabras: argucias
signos que la luz de un espejito retrovisor
orina tibiamente sobre los rostros del instante
descenso de mar bajo la luna
-río
platense-
bajo la mar
que andaba entre nosotros acariciándose los párpados
sal
picándose la pupila
sal
muriéndose los moretones de mirar mucho
de
cantar hasta cien hasta que todos
se escondieran de nuevo atrás de la espuma o a la vuelta
de una ola a lamer
el mal gusto de siempre
el disgusto de amar
lo magro
lo fósil
lo frecuente
no vale espiar
no
no vale
pero el valor
jamás espía
-jamás es pío-
no procura
los balidos de lo válido para saber
lo que vale y lo que no
vale
todo
lo expía el valor
cada vez que juega vale
decir toda vez que juega escoge
no esconderse o más bien
no escoge no contar
todo el silencio que hay que decir para que otros
jueguen a no estar
escondidos de sí
quietitos
tibios
de oscura comunión
seguros entre sombras
opacas de voces como piedra
libre de ser
Tragaluz
me sangra la poesía por la boca
triturada
crepitante
como escara
bajo la suela de la lengua
como costra
como cáscara
de luz dejada toda por ti, poesía
abandonada
a las garras del jaguar
luz enfrascada
apresada
emplazada
en el plafón de la poesía, poesía
me corre luz por la boca
sangro luz por las palabras
ilumino la sangre
ilumino la voz
por vos, poesía
sangro
por las escaras y corro
tengo praderas amarillas en la boca
tengo campos
de sol en la garganta, poesía
trotes de luz por la sangre
corro
canto
luzco
y me sangra un jaguar por la boca
descalabro
el resplandor
trago todo
lo que brilla
trago
toda luz que no pasa
alarileo en la baranda de un trasatlántico
que carpe el río removiente
zapo la espuma
vendimio la voz
muerdo la ola
y sangro poemas por donde vino
salada la luz, astilla
molida del sol
me sangran bocas por la luz
poesía
escupo soles por la boca
Zona
la mano se levanta y va
como un robot
como un pleimóbil rígido
sola hacia una zona de tristeza
casi
un óvalo vacío
hacia
un bulto con dos
lastimaduras o dos ojos
y les pone curitas en forma de cruz
Fórceps
forzó el poema con la punta
más caliente de la lengua
violó el verso
a voces
a besos
a veces
no hay otra forma de arrancar la voz de su misterio
de su sigilo
de su cayo
que violentando el canto
que masticando el cardo
quemando
con la brasa propia lo vacío que se atragantó en la garganta
Los animales
piedras como enjoyados animales
y la acumulación de los días explorando socavones
explorando
agujeros del vivir
y la acumulación de los días explotando
espadas como símbolos de otras insolaciones
huecos como aspas
del amor esparcido entre nocturnos feligreses
bocas como reses
prontas al calladero
perros de lo llano abiertos
a un costado del ir
perros adolescentes abiertos
como prontos como interrumpidos
en el trayecto del abrazo
braseando hacia él
colgados
al muñón y abrasándose
voz desistiendo del sentido
voz disintiendo, esparciendo
gangrenas por la boca
voz desgreñándose
merodeándose
dándose de boca contra el poema
invocando
vocaciones
voz desusándose
como dientes desgastados en función de roer
como socavando
los pilares de la fe resbaladiza
acostumbrándose a caer
haciendo tiempo
amasándolo con la lengua
pisando relojes u otras evidencias
como se pisan uvas
vendimiando el poema
para que la voz no se avinagre
para que la boca
pastosa
decline
la voz
ta
-r
-ta
muda
enmudecida
inmundeciendo
pajaritos con alpiste balanceado
entonces el pájaro se cruza de piernas
enciende un cigarro
bebe su café junto a la pájara
y se descanta.
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© Marcos Vieytes
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen V – Número 19
Octubre-Noviembre-Diciembre de 2004
SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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