De cómo no he conocido
a García Márquez
Ramón Illán Bacca
Narrador y profesor
Universidad del Norte
Siempre pensé que conocería a Gabriel García Márquez en algún momento. Mis tías abuelas mencionaban a su abuela Tranquilina Iguarán como una vieja amiga que las visitaba cuando venía de Aracataca con su esposo, el señor Márquez, a hacer algunas diligencias en Santa Marta. Por eso, cuando el éxito de Cien años de soledad, una de ellas comentó: "Niña, como resultó de inteligente el nieto de Tranquilina".
Pero tan sólo vine a verlo en Barranquilla cuando ya era famoso y recogía materiales para El otoño del patriarca. Estaba en la Librería Nacional del centro, ese oasis desaparecido, conversando con el poeta nadaísta Amilkar U e Inés Mendoza. Ella, a diferencia de sus hermanos Plinio Apuleyo, Elvira, Soledad y Consuelo, no era periodista, pero sí una maravillosa conversadora. No me acerqué; el undécimo mandamiento es "no perturbarás la conversación de los demás". Después durante mucho tiempo no le vi sino en fotos, a pesar de que todos los martes estaba invitado a hablar de literatura y tomar café con tostadas en casa de Germán Vargas donde el tema era con frecuencia Gabito (así lo llamaba Germán) y su obra. Los invitados eran todos los escritores que pasaban por Barranquilla, incluyendo los profesores de universidades gringas que generalmente le pedían cita a Germán para que les hablara de García Márquez y el Grupo de Barranquilla.
A veces estaba nervioso todo el conjunto residencial. En el apartamento todo era carreras y llamadas telefónicas. Para redondear el suspenso una amiga llegaba en su carroza imperial y tocaba el claxon en clave. Al principio no entendía, pero después pude asociar esas carreras con las visitas del Nobel a Barranquilla. Después, cuando medio olfateaba su presencia, me esfumaba. Así pasaron nueve años. Cualquier día, y en compañía de Raymond L. Williams, Germán me preguntó sorprendido: "¿Pero es que tú no conoces a García Márquez?". Le respondí con un dolido "Ya ves que no", y añadí resentido: "pero no te preocupes que José Rafael Hernández, el dueño del Barbar-O, siempre me ha dicho que no hay que afanarse en conocer a nadie de quien nunca se llegará a ser amigo". El viejo, que era un gran tipo, se rio y me dijo: "Déjate de necedades, que ustedes se entenderían...". Quedamos, pues, que en la primera oportunidad me lo presentaría. Acepté emocionado. ¿Quién no quiere conocer a Cervantes, Shakespeare o García Márquez?
Pero las cosas se iban a dar de otra manera. Ese año estuve invitado por los productores británicos de My Macondo a ir a su exhibición en el Festival de Cine en Cartagena. Nos alojaron al escritor Guillermo Henríquez, al editor Julio Roca y a mí en la casa de Sam Green, un lugar muy exclusivo donde se habían alojado Greta Garbo y Yoko Ono, entre otras personalidades. ("Highly exclusive, you understand", decía del lugar una cronista de Vanity Fair que escribió una crónica sobre Greta Garbo en Cartagena.)
Esa noche coincidió con la parranda vallenata con que García Márquez celebraría sus 60 años y en la que había mucha gente invitada, pero también mucha prevención contra los intrusos. La prensa local insistía en ese punto.
Ben Woolfrod, uno de los británicos, en su escaso español nos dijo a Guillermo y a mí que si queríamos ir nos uniéramos a ellos, que sí estaban invitados. Para qué fue eso, Guillermo con toda su respetabilidad cienaguera puesta de manifiesto dijo con el aire más ofendido de que era capaz: "Lo siento, pero a nosotros no nos gusta la parranda vallenata". Yo ya estaba incluido, y para no hacerlo quedar mal dije a media voz: "Es verdad, no nos gusta la parranda vallenata". No fui, pues, ni en calidad de colado a la fiesta.
Al volver a Barranquilla, Germán me recriminó: "Pero ¿por qué no fuiste?, te hubiera presentado". No pude explicarle mi solidaridad cogida de sorpresa.
Al mes se murió Germán. Nunca he podido conocer a García Márquez.
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© Ramón Illán Bacca
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VI – Número 21
Abril-Mayo-Junio 2005
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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