Poesía desnuda

Gustavo Peaguda Pérez
guspea@hotmail.com

Gustavo Peaguda Perez tiene 31 años. Nacido en Ourense, es abogado en Galicia, España.
Ha ganado el I Premio de Poesia Raimundo Patiño.
Sus poemas han sido publicados en revistavoces.com y en Alminar.



"No busquéis halagos, ni juegos de aguas, ni la ilusión de los coloreados focos, ni rima, ni exactas estrofas”.
Dámaso Alonso

“Hai que facer poesía núa , sempre máis e máis ispida”.
Eduardo Moreiras

“Y tus  palabras sencillas”.
Anna Ajmatova

“¡Oh pasión de mi vida,
poesía desnuda para siempre!
              Juan Ramon Jiménez

POÉTICA

Los poetas admirados me ahogan
en un  mar de poemas.
!Ayuda!


ODA A   LA VIEJA BEBEDORA

“y  nadie  bebe mi pena”.
Thomas Bernhand

Estabas en lo alto de las Praterías
cuando te dirigías a  la gente
que no sabe que la luna baila
en la Quíntana dos mortos
con  tu  sombra
para gritar
¡Que dura es la soledad!
Pero nadie  te escuchaba,
solo  yo.
El aspirante a poeta
que caminaba,
que caminaba por la piedra mojada
de sueños y promesas incumplidas
a  la búsqueda  del verso perdido
y del  tiempo del amor
en un siglo
de guerras sin muertos.


SOLEDAD

Caminas sola
por la calles de Compostela
con el aroma  del último beso
en tus labios dulces
mientras me ahogo
en las aguas turbias del Miño
llenas de mis lágrimas.
!La  soledad es terrible!


NADA PERSONAL

“Nuestras ciudades estan terriblemente faltas de amor”.
James Baldwin

Nada personal
no es un gospel
en un  día de mayo
en la ciudad
en la  que todavía se muere
de lluvia y soledad.
Solo es  un grito
¡Muerte  a la soledad!


AMOR VIAJERO

A María, compañera de viaje.

“Viaja el amor
quien sabe a  donde”.
Ursula Heinze

“ El  amor es el  exilio”.
Samuel Beckett

Nuestro amor
viaja en tu maleta
mezclado  con tu ropa.
y con  mis poemas de amor desnudo
escapando de la hora silenciosa.
Liubliana
amada por Preseren,
París
de los amantes silenciosos
en un cafe
en  los que un poeta
sueña que escribe
un verso de Prevert,
Trieste
con su amor de frontera,
Bruselas
en la que Verlaine
lloró como un niño,
Estocolmo
en la que Bergman
nos hizo creer que Liv Ulhman
se volvió  loca,
Oporto
con sus palmeras
del  Passeio Alegre que  alumbran
los versos del poeta enfermo,
Brujas
la muerta,
Baltimore
en la que el cuervo
huyó al ver  tus ojos,
Washington
en  donde el  silencio es virtud,
New York
en donde la nieve congela
nuestros besos
en la memoria de los poetas
que  leen a  E. E. Cummings
y a Lansgton Hughes,
O  Grove
que tiene  los pies  en el mar
como dice  su poeta
que vive  en  la cresta del gallo,
Ibiza
donde Benjamin
lloró  por nosotros,
Barcelona
con nostalgia de la boue,
Vigo
donde  Pocahontas  se pregunta
por qué existen las preguntas,
Londres
con su banda sonora
de los Small Faces
en una tienda  de viejo
en  que un amante de la poesía
se separó de los libros de Ted Hughes,
Malmo
donde el poeta no escribió aquello
de que la poesía no es palabra  en el tiempo
sino  el  tiempo en la palabra,
Compostela
principio y fin,
Lisboa, con su cielo azul
cantado por su  poeta
que es muchos poetas
y  ningún poeta
dándonos la bienvenida
en un caluroso septiembre,
y Laxe, siempre en el recuerdo.


JAZZ  EN EL  LATINO

“Luz morna sobre ás mesas”.
Lansgton Huhges

Poca luz,
vasos llenos de sueños
y  hielo
sobre las mesas de mármol,
risas y saudades contagiosas
de candidatos al suicidio
que adoran la poesía
de Costafreda,
promesas incumplidas
por viajantes de la soledad,
besos aplazados
por libertinos de la nada,
lágrimas por la ausencia de amor,
caricias suspendidas en el  aire
como notas del piano
de Hancock  en la fría noche
del  cuatro de octubre
en Estocolmo,
mientras el jazzman busca en el  cielo
a los muertos por el jazz,
a Coltrane,
a Gillespie,
a Davis
a Thelenius,
a Sonny Rollins
o a Chet Baker
siempre joven,
y  nosotros  creemos que el Village Vanguard
no está en Nueva York
sino en Ourense
que no es una  enorme metáfora.
del reino de Mánoa
sino que sigue siendo la Auria
de Blanco Amor
y de los poetas y obispos
caminantes en las frías
noches de invierno
en las que baila
el sol de los muertos
con tu sombra
de mal poeta.
¡Respiramos el mito
entre humo de tabaco!


PAUL CELAN

“No, nunca”.
Alfonso Costafreda

No,
no
camines por el  puente Mirabeau
y no grites el verso de Baudelaire
porque el agua del Sena quiere besarte
en  tu cara de perseguido.
El mundo en el que nos consumimos
no precisa de los alucinados
mas la poesía
SÍ.
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©   Gustavo Peaguda Pérez

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VI – Número 22
Julio-Agosto-Septiembre de 2005

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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VOLUMEN VI - NÚMERO 22