Naturaleza sospechosa

Daniel Montoly
danielmontoly@yahoo.es


Naturaleza sospechosa

Al norte de la tierra superflua,
en lo más hondo,
la vida parece ser un paisaje idílico.
-De momento
todo es calma-
Ya llegará la estación de la ceniza.


A una mujer de Barcelona

Hundí la tecla
y apareció la sorpresa
ante mis ojos.
Luego ambos entramos
en la meditación del fuego
abocados a destruirnos.
Y fue verano
en la fugacidad de los valores,
ella adquirió
la porción que yo le di
para que existiera.
Entonces se hizo carne, bocado
para mis deseos,
y todo cuanto nos rodeó
vino a ser parte de la sombra.

                 
(V)

Los árboles mueren pero el sueño prosigue.
              Ezra Pound
La luna tiende
un sendero de peces
encontrados.
La palabra florece,
perdida,
olvidada,
donde habitaban las hojas,
sueño de un árbol
que desaparecía en la noche.


Prólogo

Sangre. Tu vida depende de que sigas escondido.
             Edgar Allan Poe

Horripilante, aquel campo de Esparta
en cuyos labios
escuché rugir la noche
y el largo rodar del día
sobre las piedras de sus cerros
ensangrentados.
y arriba, con la brisa súbita
se alzaban las halcones
amaestrados,
abajo, las sudorosas caballerías
alrededor de la oscuridad
se daban a la gloria,
mirándose, levemente, a los ojos
caían huérfanos de madres,
saboreando el prólogo de la historia.


Landscape

Un follaje de luz líquida
atraviesa el tren.
En el fondo
una voz sin estatura,
esotérica,
pone sus labios
sobre el libro.
-¿Quién
ha bebido de esa forma?-
Más allá
de ese instante,
en el viaje de las cosas
queda perenne,
una página en blanco,
voz
de fondo cómplice
en los labios del desconocido.


(I)
Que no caiga sobre mí tanta limosna.
            Norge Espinosa

bajo la inefable mirada de la noche
sus múltiples cabezas
contemplan
el ritual del código, y el antropomorfo
movimiento de la roca
labra el subterráneo corazón
de la tormenta
como un relámpago de música
igual al hacha
con que al principio se hizo el mundo.

              
Mimetismo

        Instantáneas noticias favorables.
              Octavio Paz

Recuerdo aquel cuadro en el museo
aquella tarde lluviosa
aquella escena renacentista
aquellos labios
salvados del holocausto del tiempo
esperando por mis ojos
para ser besados.
Su color se derramó en mi rostro.
Al salir del trance
ya no era un cuadro sino su mimetismo.


Labios de oscuridad

Ese barco que se acerca
con su naturaleza
misteriosa
a morir entre mis dedos.

Un poema es un pedazo de luz
en la inexorable oscuridad
cuando se nos cae la máscara
y la ley del silencio
lo vuelve una pieza de orfebrería
o en la caja de resonancia
donde su significante
se confunde por los ruidos.


(I)

Como ha pasa el tiempo
Narciso, y tú
observando
      en el agua
turquesa: inmóvil,
la vanagloria
de tu viejo rostro.


Reptiles geométricos

"Porque ciertamente no hay una cosa
más en soledad que el ser
que imaginamos..."

         Carlos Gómez Doorlis

Los criptogramas
dormidos
igual reptiles
sobre su camisa
blanquinegra.
La pipa de cobalto
orilla dorada
por la gnosis
de sus versos,
la horizontal tertulia
en la mesa,
los ubicuos lentes
para ver la noche
con forma femenina
prostituirse
en la sombra aguda
de los árboles
y detrás del óleo:
su voz
de mágica serpiente
que invoca
al dios-perro,
a hacerse forma
de un madero de baytoa
y como a los pájaros
del Calibán
lo adora
con símbolos concéntricos.
_________________________________________
©   Daniel Montoly

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VI – Número 22
Julio-Agosto-Septiembre de 2005

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

El URL de este documento es:
http://casadeasterion.homestead.com/v6n22nat.html
PORTADA
VOLUMEN VI - NÚMERO 22