Poemas brujos:
el hoy

Angel Cabrera
Tenerife, Islas Canarias
quecomaiden@yahoo.es

Arriero, busca

arriero de campos y de labranzas
que arrastra y que empuja
computadora o martillo a la par

levanta tu espalda infinita a la tierra
despereza y sacude tu curva
prepara tu salto de caza y acecha

que de otro vivir, de otra alternativa
compara hermanas desconocidas
dispones en tu saco de oportunidad
rompe la herramienta en esta vida

y así victorioso, valedor de astucia
de impecable y sublime sobriedad
de arrogancia herida en argucias
partes en tu búsqueda, la libertad

arriero de campos y de añoranzas
que no arrastra y que no empuja

proyecta tu mirada, al cielo, estruja
tu gramo de labrada eternidad


Barquilla

allá abajo la mar inquieta
deja arrastrar barquillas de viento
henchidas las velas al horizonte
timoneando el ser hacia la tormenta

al fondo de este barranco eterno
de esta degollada sin fin
por ese río de silencio
navega barquilla a sotavento

allá al final de mi mirar
la marisma deshiela su fin
orienta su sino a la mar oscura
infinita y consciente de sí

allá, barquilla, en la desembocadura
devolverás lo que de manantial
hollaste y apresaste en tu corazón
tragada en olas de infinito placer

al fondo de ese mar, barquilla
acabarás, develando secretos
oscuros y la eternidad momentánea
aún así, viva, fugaz y naciente

allá va el marinero de la mar seca
transgresor de límites y razones
en busca de tu libertad desnuda
barquilla, que arrastra y no trae


Volcano

Volcano, de alma, poeta,
de sino, un destino

camina y atraviesa nieblas
ciegas, de interminable muro

nada, Volcano, que atraviesa
tu alma o tu mente, existe

pero existes tú, Volcano
que andas en puentes

Sueños a venir

Largos y curtidos sueños, lánguidos
Adornan la eternidad del ensoñador

Esperanza del momento y dulzura
Se escabullen entre oscuras telarañas
Plagadas de candiles destellantes
Atisbando el camino del elefante gris
Detrás de sus pasos pausados, sueñas
Antes de la hora del ojo cerrado

Ya el ensoñador navega en el espeso aire

Suceden los hechos, suceden las memorias
Unidas en el entresijo de la vivencia soñada

Son los hilos de nacimientos, atados
Ombligo que anudas el destino
Muerte que desatas lo arduamente
Brotado, esperanza vana del durmiente
Rimas la lucidez al sueño y el sueño
A la vida del que rima ilimitado


El lento pasar del día

lento amanecer bañado en azules y naranjas
revueltos en un mar encrespado
peinado por alisios
y magia

distante mediodía de pesares y lágrimas alegres
en un rápido devaneo entre los tiempos
que no pasan y que se escapan
en un unísono ronroneo

atardecer florido y esquivo, atravesado
alejado de mi corazón cercano
al que busco como vida
y manantial

anochecer que me busca, que me sumerge
da mi vida en tu altar sagrado
donde sueños se tornan
metáforas

medianoche que en alas dormidas me llevas
no me dejes despertar al sueño
de una realidad atrapada
déjame libre en ti

lento amanecer, distante y resumido, efímera quimera
apenas un abrir de párpados inocentes
en terrorífico salto mortal
de sueño a sueño

Nostalgia

¡ay! nostalgia mía que de canciones traídas
alcanzas mi corazón eterno y olvidado

atraviésame nostalgia querida con ese mirar
y dame la libertad de lo desconocido

moribunda sinrazón, mira a tu hermana
la nostalgia bendecida que al mar arrastra

nostalgia, o de cómo ansiar el abstracto
permanecer sin permanecer, lluvia ocular

mírala, tan bella, tan recatada, sexo desatado
en sus poros invisibles y nostálgicas miradas

nostalgia de penetrar tu alma arrasada
y plantar un cabello al viento de tu aliento

dame, nostalgia, ese empujón, para saltar
al abismo de la libertad desmesurada


Sexo al Sueño

Pasión en tus mejillas
Rojo paladar en tus senos
En las curvas de tu destino
Pierdo mi sentido y busco

Ensueño distraído en batalla
De este cuerpo andas escondido
Y encontrarte es mi sino escogido
Ensueño y orgasmo canalla

No huyas espalda y sudor
Deja cabello que te pierda
Caderas, no me abandones
Placer tras tu sombra yo bebo

Alma de sexo, pasión de amor
Garganta, desgárrame, besa
Herida que no cura, penétrame
Y ensueña, guerrera, con el infinito

Dulce amor amargo de pasión
No permitas que este soldado
Desertor de atrocidades pierda
De tu vagina el sentido

Dame flores y montañas
Dame vidas y mundos atrapados
Déjame la fantasía de atraparte
Fantasía amarga, amor granate

Al borde del camino, descansé

Sencillo borde de camino,
descanso de andares inciertos,
frontera de álamos y pinos
donde alzamos voz de muertos.

Desvélame tus pausas y esperas,
declaraciones de amor cansino
confesadas al aciago ritmo,
sobre esa roca infiel que veneras.

Enervando el transitar del andar,
de la  pasión de mis torbellinos,
sombra de laurel, olor de comino,
confesando la razón ante el altar.

Ara al borde del ensoñado camino,
roca desvivida, pasión caminante
a la sombra de los fronterizos tilos
consagras tu destino delirante.
_________________________________________
©   Ángel Cabrera

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VI – Número 23
Octubre-Noviembre-Diciembre de 2005

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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PORTADA
VOLUMEN VI - NÚMERO 23