Morada Diosa

Juan José Soto
desafiodelapalabra@yahoo.com

Con más que fuego en las palabras

I

Estetoscopio las cavidades
Los abismados pasadizos
El reino inferior de la memoria
El grito sujeto de los cabellos
El brazo extendido a lo ancho
El ojo hallado en el vacío
Los besos en cuartos de fracción
El nervio desprendiéndose de las sienes
La furia desplegada de Eolo
Los barrancos suspendidos de miradas
La heredad poblada de mar
La brazada alígera de Leandro
El meridiano perdido de los nictálopes
Los senos fraccionándose entre los dientes
Calles amaneciendo a las tres de la mañana
Neonatos emergiendo del vientre de la aorta
Extremidades resolviendo Laberintos de Creta
Las puertas                                          abiertas
Las manos                                           abiertas
Las heridas                                          abiertas
Las palabras                                        abiertas
Órganos desangrándose abiertamente
Barro observando silencios
Su lado no humano
Sus mitades extraviadas de sombra
Mientras dedos rozan los senos de la noche
Y Dioses juegan a olvidar lo creado:
                                                         Lejano
                                                             Remoto
Encadenado a la vigilante memoria del dolor

II

Estetoscopio las profundidades
Los celados paraísos
El refugio hacinado de las almas
El pie sostenido de la cuerda
La pupila enceguecida de pupila
La sangre de la sangre de la sangre
La roca clavada en la espalda
Los labios agotados de río
De soplo estremeciendo los umbrales
De millones de millones Dios mío!


Caminamos soledades
                       de pasos desiertos
                       de cuencas vacías
                       de hombres deshabitados
                       de amaneceres extraviados al amanecer
Con la soledad apenas sola
                            bajo el brazo
Y la muerte —de larguísima vida—
                                  en las entrañas
Exiliados
Enfermos de tierras prometidas
             de justicias injustamente
             de evocarte siempre
                                  bebiendo océanos de otros cuerpos
Mientras proseguimos
                     las sombras cayéndose
                     las paredes cayéndose
                  las memorias cayéndose
Insomnes
Expuestos a súcubos insaciables
              a los gemidos de Eco en la noche
              a la tardía súplica de Pandora
Enceguecidos
Furiosos
Locos
Con más que fuego en las palabras
Con sangre enraizada en los caminos
Con muertes larguísimas en las entrañas.


“Palabra sobre los abismos”
                            
  V

He abierto la pesada puerta del silencio
Y atravesado la noche
En la que sigilosos moran los más arcanos secretos
                               Silentes
                             Recónditos
Ensimismados en el lenguaje de proféticas voces
Allende la estancia
Labios voraces de fragorosos poetas aguardan
Mientras devoran infatigables el tiempo
Y las palabras todas se estremecen de golpe
                       Alborotadas
                         Frenéticas
                                Locas!
Preludio del verbo
                             ¡Hágase la luz!


X

Es desde la hondura
                       donde emerge la palabra
              su sentido abisal
            la mirada en carne viva
Indescifrable caos el de nuestras voces
Y los crustáceos kamikaces
                            estrellándose contra las rocas
Irrefrenable eco
               adherido a lo que queda de nuestras sombras
Y la honda escena del quebranto
Mismísimo destino del hombre
Revelación de su velado propósito
                          su finalidad última
Alma al aire
Mano febril del naufragio
          estremecida por el amor.


Multitudinario espejo de sombras
De vacío rostro
De muelle exhausto
De quieta roca que conturba la mirada
Bosque humano de ausencias
De brazos que faltan
De pavoroso borde
De raudas horas que caen
Desencadenada gruta de adioses
De océano duro
De hemipléjicos cráneos
Despedazados dioses
De vísceras de abismo


Pellizca duro la sombra
Dale la espalda
Luego el pulmón izquierdo
Lo que queda del ojo
Y aplaude los distales
Vulnera el cielo duramente
Jódele las alas
Escóndete en el vuelo de un gallinazo
En la travesía del pie
En el barro indemne
Fugaz esquina de bruces
De tormenta
En la calle frágil del ser


He gastado mis brazos
De entierro
Hasta el omóplato
He dejado de tener Historia
Vano inquilino de sueños
De pesadillas recurrentes
De nombres cifrados
De muertes súbitas
Memoria de vasto dolor
Como pérdida innombrable
Es entonces probable el mar
Es entonces probable el corazón
Orilla de historias
De término
De visibles ausencias
De osamentas
De pérdidas innombrables
De epitafios en cada lágrima


Noche encendida de caos
De inexpugnable presagio
En el silencio de las sombras
Ángel caído que habita
Los desalmados espejos
De asesinos en serie
Reflejo desolado de cenizas
De frondoso desierto
De humano artefacto
Océano agotado de brazo
De ola repentina
De dolor infatigable
Del grito desaforado del ojo
De la mirada tensa de la pierna
Del quebrado paso de la voz


Muñones de sueños
Como fragmentos de Historia
Refleja la voz
Desangrado silencio
Colgado en la mirada
Manzana atravesada
De espejo
De impecable muerte
Voraz en la garganta
Omnipresente sombra
Todo terreno
En la ausencia del ojo
Espejo de piedra
Donde asoma largamente
El poeta sin cabeza
Piel de ceniza airada
Contumaz
Ave fénix del verbo


Poesía es una antorcha
Enciende palabras
Ojos inmóviles
La ansiosa mirada de la muerte
Encendido rayo cada verso
En el naufragio de la noche
Ileso amante
Del fiero abrazo de las peñas
Obstinado mar en la orilla
Ardiente voz de hoguera
Airado verbo
Turbada sangre
Sótano de caos
De hondura a tientas
Poesía colgada en el pecho
Llave maestra
Fiera tenaza de asalto
De lúbrico ardor
Sábana gris en celo
De la mujer que espera
Sed de cielos y tormenta
Indefensa muralla
De palabras de entrepierna
Y este cuerpo harto en la intemperie
Granizada de precipitado beso
Al otro lado feraz del reino


Océano de arrebatado cielo tus labios
Entre las copas colmadas de silencio
Inexplicable sentido de las horas
Del sonido
Del loco que habita en los objetos
Del tiempo inmóvil en las olas
De la extraña criatura emergiendo de tus pechos
Ávido cuerpo herido de impericia
Mientras Babel aúlla sordamente en las calles
Y un hombre decapitado huye de la Tierra prometida
Del exilio que hay en el ojo de cada oscuro beso
De la bestia inconmovible en el maxilar
Impulso de los días contenido en tu espalda
Febril atajo en la quebrada del espasmo

EL AUTOR:

JUAN JOSÉ SOTO BACIGALUPO nació el 3 de agosto de 1965 en el distrito de Barranco, Lima (Perú). Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad San Martín de Porres obteniendo el grado de Licenciado en Ciencias de la Comunicación y el título profesional en la especialidad. Asimismo, egresó de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la USMP cursando la Maestría en Periodismo. Ha publicado los poemarios: Cárcel de mi ojo (1994), Morada Diosa (1997) y Palabra sobre los abismos (2005). Además, parte de su obra poética figura en revistas, libros, muestras y antologías: Edificio del fuego en la Revista OLANDINA (1995); La generación del 90, de S. Risso B. (1996); Poetas de fin de siglo, de C. Zúñiga S. (1998); Poesía concreta del Perú, de J. Beltrán P. (1998); Canarios en el árbol, de C. Toro M.; y en MP4, de Pedro López G. (2005). Ha participado en diversos encuentros nacionales e internacionales de poesía, así como de recitales y eventos poéticos. Actualmente dirige la agenda cultural peruana ITINERARIO DE LA PALABRA que se difunde vía correo electrónico. Para tener acceso a la agenda cultural y recibirla libremente escribir a: avefenix3333@yahoo.es . Además, realiza asesorías en estrategia comunicacional y análisis de la información. Su correo personal de contacto es   desafiodelapalabra@yahoo.com
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©   Juan José Soto

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VI – Número 24
Enero-Febrero-Marzo de 2006

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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VOLUMEN VI - NÚMERO 24