Poemas de los otros regresos

Javier Marrugo Vargas
Javiermarrugo58@ yahoo. com.

A mis amigos, hermanos de la vida.
A mis hermanos, amigos de la misma sangre.

                       La ciudad también puede empezar
                           con la primera muchacha
                           que viene a nuestro encuentro
                           pero pasa de largo
                           y de todos modos deja una fruición
                           en el bochorno de las once y media.

                                                                 Mario Benedetti

PRÓLOGO

Este poemario que entrego a mis amigos e hipotéticos lectores es una recopilación de trabajos iniciados a mediados de los ochentas. Luego de una minuciosa selección, decido publicarlos para descongestionar mis gavetas de tanto verso ocioso. Seguida a una exhaustiva labor de ase,  lograron "salvarse" estas páginas mientras otras en mayor número fueron condenadas a la pena capital de la cesta de la basura.

Poemas de los otros regresos es un poemario que vuelve a lo cotidiano, al vacío, al vértigo de la desesperanza, al caos de lo sin sentido, a la falta de lógica de toda esta fiesta estéril de ausencias y abandonos.

Pero solo es un libro de poemas, son retratos de rostro y de ciudad, crónicas de encuentros y desencuentros, de amigos que se tropiezan de prisa en las avenidas, agenda en mano.

Un retorno al barrio de la infancia, los amigos, las historias, la música, el canto puntual de la nostalgia, la noche y las lluviasm, con el aroma sensible de los recuerdos y los amores.

Poema de los otros egresos es un libro sincero, sin mayores pretensiones, con textos que no le cambiarán la vida a nadie, un regalo fraterno a mis hermanos y amigos de este mundo.

El autor

I. ENCUENTRO

TENÍAMOS EL MISMO MAR

Antes de conocerte
transitábamos iguales calles
Este mar era también tu mar
Con sus atardeceres de champaña
te daba las mismas nostalgias que a mí

Quizás una vez cruzamos el mismo puente
anónimos entre la prisa y el calor
que lo invadía todo
Nos habremos dado sin querer una sonrisa
simple e insignificante
quién sabe

Ya tú existías
Yo entre tanto tomaba las cervezas de la noche
Hablaba de las canciones
que un señor de guitarra traía en las mañanas

En mi otra orilla me debatía entre tristezas
y soledades

Y Pese a que el tiempo
pudo ser desde siempre nuestro
El mar las tardes las calles
la sentencia final fue el olvido

Los dos volveremos a ser
los mismos extraños
cruzando el viejo puente
de la histórica ciudad
sin importar
que en una noche de vino y estrellas
nos indagamos mutuamente.
Solo el aleteo de un recuerdo frágil
nos inunda de mar los sentidos.


DIÁLOGO CON GUADALUPE EN EL NOVENTA

Aguarda un poco
mujer
El poeta no ha llegado
No quedan palabras
sólo silencios
Además en este tu país
las flores cantan por sí solas
su triste canción de belleza
y en mitad de este concierto de sombras
de memorias difuntas
insaciable predomina un miedo muy nuestro
que nos consume hasta los sueños al despertar

Aguarda un poco
mujer
El poeta salió a fabricar otras lunas
otros mundos
otras palabras
No es fácil explicar
cómo de la confusa maraña de estos días
llegues a este meridiano de zozobra
que es una miserable siesta de terror y miedo

¿Cómo entender el milagro de tu sonrisa
Nosotros
acostumbrados a canciones viejas
sofocando con cervezas nuestras nostalgias
y derrotas?

Aguarda un poco
mujer
El poeta aún no llega con su luna nueva


NOCTURNO UNO

Ahora es la noche
nido de silencios
Volvemos a decir: Todos duermen

Otra vez
esa misma mujer ataviada de sombras
vuelve a abrir pétalo a pétalo sus ojeras

Un llanto puede brotar en la ventana
antes que un pezón cargado de dulce aliento
lo conjure

Una boca siempre está presta a callar  a otra
A la hora de la penumbra todos conciliamos

Y es muy hermoso coleccionar lunas
mientras esté a mano
el firmamento desnudo del cuerpo amado

La noche toma posesión de todos los recodos
Cada lecho es una trinchera
donde sobrevive
a sudor de cuerpos y manos crispadas
el amor

Las calles entonces se hacen de silencios
Se estremecen las estrellas en los robles
y como de costumbre
perros ansiosos ladran a la luna


FIESTA DE SÁBADO

A Rubén Darío Arroyo.

En esta hora de la noche
Serrat con su voz bendita
desde el otro lado del océano
me acompaña a leer a Benedetti
Afuera la interminable fiesta de los sábados

Más allá del Mediterráneo
“La mujer que yo quiero”
Neruda insiste en los crepúsculos
en un país pequeño
de manzanas ensangrentadas
y metales heridos
“Puedo escribir los versos más tristes esta noche”
Afuera la vida vale menos
en el grito de un parroquiano ebrio de amor
Benedetti continúa con su inventario
de amores y nostalgias
“Pero hagamos un trato”

Otra voz sola en la noche
entona el poema de la Abuela y el Tío Nicanor
“Que pena de mí, me ganó la partida”

Acordeones en la noche
Historias de amor padecidas en licor
La muerte haciendo de las suyas
en este laberinto de ciudad

Más allá océanos y montañas
El hombre sin camino y sin voz
sin sustento y sin manos
El hombre de la tierra y las ciudades

Mas ahora es noche y estoy solo
Afuera la interminable fiesta de los sábados
Un grito queda para siempre en mitad de la noche


VOLARÉ EN DOMINGO

La tristeza me nombra
desde tu falda azul
azul azul
cielo azul

Una melodía de Cortijo
tramando esta tarde de domingo

El adiós del sonero
una falda
unos cabellos largos
una sonrisa esquiva
un posible romance
que se aleja en medio de la música

Muchacha linda
carita linda
¡qué linda!
te digo adiós para siempre


DICIEMBRE

Y diciembre se me vino encima
Casi no lo vi llegar
Me atacó por la espalda
con su espada de tradiciones
y nostalgia

No tuve tiempo de defenderme
Me tiró por los bolsillos
obligándome a mirar vitrinas

Está aquí
enigmático personaje del tiempo
con su espada en mi cuello
invitándome a recordar


AL  ENCUENTRO

A Gaspar González.

Hay hombres que ya no cantan
pero viven tristemente
su canción de todos los días

Hay hombres
que viajan desde su ventana
hacia el pasado insobornable
hacia el futuro que nunca llega

Hombres que sin embargo
perdieron su voz en el tumulto
se hallaron convertidos en cifras
que hablaron por ellos

El de la calle
el hombre del bus
el de tanto por ciento de esperanza
el de tanto por ciento de tristezas
Hay siempre un solo hombre
que sale a su encuentro
con el otro que es él de la calle


PLACAS NOCTURNAS

El vientre de la noche
es naturalmente oscuro
como un nido de ratas
Un rinconcito oscuro de la galaxia

El vientre de la noche
es como las entrañas de un ave cualquiera

No sé por qué temerle
cuando extiende las sombras
de sus alas inmensas
por entre callejones
y árboles bañados
con el claro metal de la luna

El vientre de la noche es un túnel
de donde saltan aves luminosas
que son estrellas


ENCUENTRO

A Benjamín Castro Samper, in memoriam.

Los que seguimos con vida
continuamos tropezándonos en las calles
conciliando en un fugaz saludo
las ausencias
para consignar signos y nombres
en las agendas
ceremonias citadinas
de los aplazamientos

Quienes seguimos con la vida
somos simples sombras
en los repliegues de las esquinas

¿Dónde fue a dar aquel amigo alegre
el de la barriada bulliciosa
el de los sueños de gran hombre?
¿Dónde el condiscípulo gracioso
el lambón de clase
o la primera niña
que inició estragos en el corazón?

Los que seguimos pese a todo
con la vida
nos sorprendemos de ver
cómo la piel ya es otra
en los rostros del rencuentro


REGRESO

A Beto Córdoba.
Volveremos a la esquina
para ser víctimas otra vez
de la soberbia hermosura
de la mujer que al transitar la acera
nos tiraniza de deseos el corazón

Volveremos a las cervezas de los domingos
un mediodía caluroso de fútbol
Estará en el aire la música
bendita magia llegada de los cielos
y de nuevo en la esquina el recorderis
de los que no volvieron
con su risa franca
a matizar la tarde
Nosotros los sobrevivientes
guardamos cuadernos de apretados recuerdos
fugados a la luna de homicidas cuchillos

Volveremos a la misma esquina
de música y aguardiente
con cielo azul despejado
tal vez para celebrar
alguna nueva ausencia

La embriaguez de los recuerdos
nos regresará
a los patios de guayaba y níspero
al agua de coco dulce de la infancia
a  los pasos de la niña gacela
camino al primer encuentro
y el vértigo de la primera cita
en una noche de parque estrellado

Volveremos  al barrio
a nuestra esquina de siempre
para que no se mueran los amigos


CENTENARIO

A Johnny Mendoza.
Ahora toca esperar
a que vuelvan las fechas
formando en el tiempo
centenarios de muerte
mientras la vida se nos va quedando
en las ancas del amor
en melodías callejeras
y en las botellas vacías de licor consumido

Algo de nosotros va quedando
en cuerpos que se fugan en la memoria
en labios que no regresan al beso
en las voces de amores perdidos
en rostros que se pierden para siempre
con todo y tumbas.

Nos repartimos entre saludos de pasajeros amigos
en esa única ruta que nos señala el olvido

Entonces toca solo esperar
en la incertidumbre de la nostalgia
que vuelva entre recuerdos
la vida de las horas muertas

Para entonces
la felicidad será algo extraño en la piel arrugada
y en el montón de cosas viejas de nuestro cuarto


EN LA ESQUINA DONDE SIEMPRE LLUEVE

En la esquina donde siempre llueve
te he vuelto a buscar
Traigo rosas nuevas
desde esa tarde
en que la lluvia te alojó para siempre en mi vida
Añoro tu regreso
mi antiguo refugio de agua

Tu nombre se perdió
pero no la imagen de tu jean azul
tu blusa roja
y la manzana de tu cuerpo
matándome la tristeza
que tiene la gracia de producirme
la lluvia en los atardeceres

En esa esquina donde siempre llueve
llego solitario con flores imaginarias
a la espera de una mujer sin nombre

Mas conservo intacta una colección de lluvias
para nombrarte
mi linda muchacha del arco Iris


UN NOMBRE DE MUJER EN MI CUADERNO

Unos cuantos años
que no pesan a la memoria
Nada que reseñar
Solmaría Flórez
nombre de mujer escrito por delicadas manos
ya perdidas sus señas en el tiempo

Ella seguramente pronunció dulces palabras
describiendo un mundo con muchos vencidos
donde era la heroína indiscutible de múltiples combates

Quizás en otro folio
en el infinito libro de la historia
alguien halle sin mayores detalles
Solmaría Flórez
mujer intrascendente de piel suave
huesos débiles y amplia sonrisa

Mujer pan y beso
pero hembra al fin
Epitafio incompleto
para una mala memoria


ALMENDRO

Desde el más remoto día
hemos convivido con tu presencia milenaria

Contigo compartimos las lluvias
mientras te bebías todo el sol del mundo
susurrabas al son de todas las brisas
tan cargadas de canciones como siempre

Te sabes los secretos y promesas
de todos los enamorados
y aplaudes alborozado los preludios
de los amantes furtivos
que se asilan en tus generosas raíces

Amigo silencioso pero lleno de voces
que todo lo guardan
hasta los silencios
que todo lo esconden
hasta las ausencias
Desde la infancia lo compartimos todo:
La luz el aire la sombra
Y tu siempre ahí
en la esquina del parque
donándonos el alimento
Gota de sol
oro puro
pan de lluvia
cuando muertos de hambre pero felices
éramos náufragos piratas
inventores de sueños
saboreando el amargo y dulce
de tu almendra
miel de nuestra infancia


TREGUA

Una mujer se aparece
en el intermedio de la rutina
y logra una pausa en el sopor
del medio día

Una mujer que llega con la tarde naciente
y cruza sus piernas
por demás hermosas
suelta sus cabellos y nos mira
con sus ojitos negros
de chiquilla asustada que asusta
Ella descaradamente también se roba
nuestro último saldo de timidez

Es posible que esta mujer
quizás desconocida
que fuma un cigarrillo
mientras reina en sus propias estaciones
de amores
desamores y olvidos
sin mayores reparos
nos obsequie con un beso
toda la dicha del mundo
O sin ir tan lejos
solo nos abone una breve tregua al dolor
con una simple sonrisa.

Una mujer se aparece
en mitad de nuestro vacío
y se abre de brazos
para hacernos entrega del goce y la dicha
cualquier medio día perdido en nuestra historia


LA NOCHE SE HIZO DEMASIADO CORTA

La noche se hizo demasiado corta
para tus cabellos
Llegué a tu puerto
vagabundo
ebrio y perdido
a las puertas de tus ojos de cielo
Me descubrí ante ti
portando toda la congoja
de un alma vacía hasta entonces
hablándote torpemente
de mis  romances  fallidos
de mi historia personal
de amores imposibles
Y tú sin pretenderlo
escribiste otra página
en el álbum de esta gran  soledad
La noche fue tan breve
como extenso  tu silencio
Mientras los acordeones abrían su alma
recogiendo las voces del río y  de  leyendas
me hablaste así con tu silencio
Tal vez por  piedad
me diste esa noche  tus mendrugos  de  amor
La noche fue espantosamente breve
para nuestro encuentro de estrellas
Y qué increíble
fui feliz
pero ahora a la distancia de esa noche
todo duele
y en este inventario de nostalgias
tú pareces no haber existido nunca


LOS DÍAS

Los días llegan
son personajes
insisten desde los relojes
pero solo sobreviven débilmente
como un montón de recuerdos dispersos
piezas inservibles de los tiempos idos
(muñecos incendiados los finales de cada año)

Los días llegan
con el aroma propio del café
Son pájaros que saltan desde el roble
y vuelan lejos
demasiado lejos
a los confines de la memoria

Pero esta fecha
noviembre 15 de 1999
promete la vida y el goce
tiene su propio huracán
su especial servicio de lluvia
Las 24 horas
formando caminitos de agua
en el retorno a casa
Y tú
mi amada con los brazos abiertos
palmeras casi náufragas
en otra lluvia de besos que prosigue


POEMA DE LA NOCHE MÁS LARGA

¿Por qué no vienes a mi noche
que solo contra ella no puedo?
¿Por qué no anclas
toda tu sinfonía de gritos
la estación vegetal de tu cuerpo
en esta noche interminable?
El tiempo padeciendo segundo a segundo
en su  lenta agonía en el reloj de pared
en esta noche  de invierno y de ausencias
que me aniquila

Toda esta estancia vacía
se resiste con mi espectro frágil
endeble
Todo sucumbe
Los destellos de una luciérnaga
o algún otro insecto troquelando las sombras
el canto de mal agüero de un ave nocturna
en el tamarindo
enorme centinela en mitad del patio

Es tan prolongada esta noche sin ti
que el miedo asusta el sueño
y lo pone de patitas en la calle
Es tan inmensa esta noche sin ti
esta noche
la noche  más larga del mundo


II. ROSTRO Y CIUDAD

           No soy de muchas palabras.
           Hay muy poco que contar.
           Las cosas se cuentan solas,
           solo hay que saber mirar.

                                     Canción de Piero
MÁSCARA

Según están las cosas
cada quien se inventó una mentira
y con ella convive

En el carnaval de la calle
todos lucen su máscara
Que cada quien
se acomode a su engaño

Las otras voces son amenazas
Las otras manos son garfios

Muchos de mis amigos
son audaces en la falacia
No los juzgo
Yo también uso mi máscara


ANUNCIO

Sabrás por mi voz de poeta soñador
que me afirmo en el amor
de las pequeñas cosas

Sabrás por mi acento de mar
por mis palabras de luna
que reniego de la gloria de las estatuas

Te contarán
que dentro de la fruta podrida de este mundo
soy una especie rara

Sabrás  además
que invento tus regresos
acosado por la soledad
Que este mundo
y yo carecemos de todo remedio


ROSTRO

En la calle
rostros figurando voces
la palabra desprevenida
los días agotándose en saludos
de amigos que van de  prisa

¡Cómo pasa la gente
que se lleva algo nuestro
la alegría o el dolor
y esas palabras inservibles que olvidamos
mientras nos confundimos con las gentes en las avenidas

El circo continúa la función
Arropados con las frazadas de la mentira
bailamos en el gran carnaval
y lloramos
Utilizamos para la escena
nuestra mejor pose optimista
pero un silencio intrínseco
nos corroe  la sonrisa


PAYASITO

Un amigo
llega a veces en mitad de la broma
y luce a dentelladas su carcajada
Pretende hacernos creer
que es feliz
Nos produce entonces una dulce envidia
pero igual lo queremos

Un amigo en mitad de la risa
parlotea sobre comunes infortunios
echando mano del ridículo
fallido intento de complicidad

Pero fácil se nota
que intenta sobornar sus fantasmas
Otro triste payasito de circo.


ULTIMADO

A Élmer.
Cada vez  que  un  hombre  cae
Intento acercar un pensamiento
A esa dolorosa imagen de su final lamento

Imagino su ademán triste
el último brillo de sus ojos
un instante antes de caer
total y definitivamente vencido

Cada vez que acribillado por los odios
de la bestia  cae un hombre
me dan ganas de quedarme
para siempre  viendo llover
hasta que un mortal rayo de nostalgia
me  convide al silencio total


CRÓNICA DE SÁBADO

Otra vez
el sábado ebrio en la esquina
Otra generación de mujeres frescas
provocando canciones
como en otrora las abuelas

El sábado la fiesta del amor
la boca de alcohol
Hoy muchos hombres
perdidos en sí mismos
traficaron su pesada carga de soledad
ahogando un grito de amargura
en el vientre del cuerpo
alquilado para el placer

Ya para la madrugada
estará sin falta el cuerpo tibiamente inmóvil

En los caminos de luna
cosechas malogradas de sueños
El sábado la fiesta del amor
la boca de alcohol


MUSA PARA TODOS

Solíamos llamarla
cuando queríamos una voz musical
que nos cantara el amor
Ella frecuentaba entonces
nuestra Zona Libre del pensamiento
y todos buscábamos en su piel
un verso nuevo para el poema del día

Nuestra musa tenía muchas cosas en orden
sus cabellos largos
su vestido
su andar
Nosotros en su lugar
la mochila repleta de poemas
el suplemento literario  del domingo
y las malas noticias de la fecha

Hoy la he pensado
pues hace más de una década
se exilió en el país de la nostalgia

Y no supimos nada más
de su ordenada cabellera
de sus nuevos vestidos
y sus malos pasos


CIUDAD DEL DESAHUCIO

A Porfirio Castillo.
Alguien grita
sin hallar eco alguno
en gargantas carcomidas de miedo

Otros intercambian variadas formas de la estupidez
el pasajero
el transeúnte
el empresario
el vagabundo
mientras tristes mujeres
se momifican en los andenes

Es posible entonces
en días como éste
sin memoria
depositar un sueño

En el Banco Nacional de la Espera
ser tú y ser nadie
soportar tu tristeza
tu anonimato
y perecer inédito en el silencio

O tropezar el placer
la mujer desconocida
que nos confío entre suspiros
fragmentos de su historia miserable
Es posible gritar hasta quedarse mudo
en días como éste donde todo
es simplemente olvido

Somos a veces
seres muy tristes
con flores mustias de esperanzas en las manos
en esta gran ciudad del desahucio


SOMBRAS

Vivo en una ciudad de puras sombras
En cada esquina recojo mis pasos
y los vuelvo andar

Una vieja canción
me sorprende otra vez
en medio de mi laberinto.

Pero pese a todo
esta ciudad es mi casa
Pertenezco a sus calles
a su arena
a sus brisas
a sus fiestas

Con mi paso lento soy también la gente
No sé si alguien vendrá a esta esquina
donde no espero nada

Pero es posible
que una mujer ataviada de silencios
llegue a curarme el desencanto


UNA CALLE

No creo que tengas palabras nuevas
ara rescatarme
Yo estoy perdido sin remedio

Sin embargo
me sigue doliendo esta tarde
sus almendros marchitos
sus lluvias
que a veces no me nombran ningún recuerdo
o esas lejanas mañanas
donde un pobre viejo madrugaba
a cabalgar su propia muerte
la que también esperaba
en tardes como éstas
en su taburete de madera
con su tabaco eterno y su sombrero blanco

No intentes rescatarme
Es inútil
Bastante gastada llevas la hipocresía
Ya no me conmueve tu pobre desnudez
A mi solo me queda una calle
larga e interminable ruta
para recorrerme a mí mismo
y nombrar con dolor intenso
este tiempo zozobra

No creo que tengas palabras nuevas
Tu acento tiene un tono gris esta tarde


AL INTERIOR

Es cierta mi aventura al corazón
de las sombras
donde voz alguna nombra los ausentes
Sombras
palabras inconclusas
un solo de olvidos
nombrable únicamente
en la soledad de la sangre
Aun así pude presentirte en mi caos
en lo más hondo de mi derrota

Es cierto que viajo
con intención de perderme
en los suburbios de la nostalgia
No logro sepultar recuerdos
de cabellos largos
de amores de papel.

Ya para qué nombrar las cometas
si el tiempo se hizo cargo de ellas
y tus piernas fuertes
trocaron otras praderas de amores


SOLO CON LA NOCHE

Si solo con la noche me encontrara
le diría:
¿Qué ha sido de tus poetas tristes
de las mil lunas
que obstinados por siglos
han cantado en sus amores trágicos
muriéndose de amor por mujeres bellas
como estrellas distantes

Si sólo con la noche me encontrara
le diría:
¿Qué de los difuntos
que no dijeron a tiempo una última palabra
a sus fervientes amantes?

Y si en un valle perdido
solo con la noche me encontrara
le indagaría:
Por los fabricantes de forzadas ausencias
pero además
te confesaría
amada diva
el  miedo por tus silencios


UN ÁNGEL

A Luís V.
Alguien que por estos  días  cumpliría
cuarenta y tantos
estaría este festivo
celebrando  alborozado
el roncito casero
la música de los setenta
y la cerveza insignia

Con  este amigo discutiríamos
la compleja situación del país
como si aún fuera asunto nuestro

Lo imagino con su pelo canoso
la posuda expresión de la militancia
su abdomen crecido

Un amigo que por estos días
estaría llegando a su medio siglo
invitaría dos cervezas más
mientras comentamos
los últimos temas de Blades o  Serrat
las nostalgias de los  tiempos de estudiantes
con sus jeans azul y su camisa de franjas horizontales
su verruguita en la mejilla       

Pero no vendrá
Es solo un ángel
que nos trajo su recuerdo

Ahora descansa en su retiro de nubes
rodeado del silencio total de sus convicciones

¡Y  si supieras
que el pueblo por el que tanto peleabas
nunca se enteró de tu sacrificio!


VIEJO SAÚL

Se ha ido el hombre
buscando su otro mar
más allá de esta noche.

Tu guitarra tampoco calla
Y esa risa  que se negaba abandonarte
aun en los momentos difíciles
también nos pertenece

Viejo amigo
aquí también queda el mar
una ciudad que sabe que no la olvidas
unas callecitas pintorescas que te extrañan

Ahora es otra noche
tu noche
otro el mar que te acompaña

No hay duda
duele mucho tu partida
viejo Saúl
________________________________________
©   Javier Marrugo Vargas

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VI – Número 24
Enero-Febrero-Marzo de 2006

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

El URL de este documento es:
http://casadeasterion.homestead.com/v6n24reg.html
PORTADA
VOLUMEN VI - NÚMERO 24