Las cuentas del afecto

Javier Marrugo Vargas
Javiermarrugo58@yahoo.com

LA  CASA
                       A Mayito.
La casa existe
no es cosa inerte
es cuerpo vivo
Palpita en sus rincones
el corazón de muchos amores
En sus zaguanes
susurros y  voces de la gente de la casa

De la casa no se va nadie
Todos  seguimos ligados a ella
a la cocina amplia con su mesa de madera
donde se toma tinto todo el día
tribuna abierta a rumores e historias

Todos los niños que fueron y que son
están en el patio
El guayabo centenario aún da sus frutos
maduros de nostalgia

El matarratón
su sombra fresca
para que todos lavemos los trapitos sucios en casa
Las guanábanas grandes
como senos hinchados de recién parida
su dulce néctar
Los limones hablan de días amargos

Del patio no se ha ido nadie
y están todas las noches de luna
con sus estrellas completas
aún aquellas que hurtaron los galanes de la casa
para sus amores
La misma alcoba cómplice con su catre crujiente
y las voces viejas entonan estribillos
de las canciones de siempre
con que  todavía sazonamos los recuerdos

Yo sé que la casa te habla
vieja
Yo sé que Juan aún se preocupa
por las naranjas del patio
y tus amores
Mayito
tus amores

La casa
la casa grande y bonita
La ventana más grande a la nostalgia
por donde me encuentro a mí mismo
creciendo como una rama más del níspero

Vamos al patio
vieja
que los otros no demoran  en llegar
y tus nietos y bisnietos
volverán a intentar  desbaratar la casa

Entonces brindemos
¡Es tu día!
¡La madre el que llore!


MARICRUZ HURTADO

Son los afanes de otros tiempos
Maricruz Hurtado camina por las polvorientas calles de Arjona
su suelo natal
La observo a través del tiempo
Su frondosa cabellera se hace rogar del viento
y sus sinuosas caderas
que fueron el martirio del primer Joaquín
desequilibran las pasiones

Maricruz Hurtado
poseía aún toda la vida
todos los sueños
y una hija de apenas nueve
Gustaba de las rosas y las manzanas
del vino y de la música
pero a este mundo llegó con un corazón  débil
y cuando sus ojos se cerraron
una estrella se apagó para siempre
en el cielo de  Arjona
Cuenta Mayito
que su madre quedó quieta
como dormida

Maricruz  Hurtado
¿de qué manera recordarte
si nunca nadie más hablo de ti?
¿Si en las paredes de toda la parentela
nunca un retrato tuyo saludó al visitante?
Es como si nunca hubieras existido
¿Cómo poder recordarte
si no me dejaste una sola señal
en el horizonte de los tiempos?
Me tocó inventarte
abuela
imaginarte con Joaquín
tu gran amor
caminando la Plaza del Reloj en Cartagena
en los escaños del Parque Centenario
o adornándote con las olas de Marbella

Me tocó inventarte
Maricruz  Hurtado
por estas calles de Arjona
Aún alguien por las tardes suele ver
a una hermosa dama
que le niega con donaire sus cabellos al viento
y  a una niña de apenas nueve
que le dice adiós con sus manitas untadas de sol
sin presentir que su partida
marcará dolores de los tiempos
que llegarán con música  y fiesta

Maricruz Hurtado
la abuela que no envejece
y perpetúa sus encantos
en una docena de bisnietas
que como ya sabemos
no le hacen el favor de un recuerdo


NOLVYS

Fíjate cómo son las cosas
Hace solo unos dos días
cambiabas de pañales tus muñecas
y reprendías por sus llegadas tarde
a tus coquetas Barbies
con tu hermanita Denis
en el gran patio de la abuela
Jugabas a la tienda
a la clínica
a la escuela
a la empresa
soñando con ser grande pronto

Es increíble
niña
Solo bastó con cerrar y abrir los ojos
y  ya estás hecha toda una mujer
jugando de verdad con las computadoras
de una gran compañía

¿Dónde quedaron los vestidos de las muñecas
los cuadernos con las primeras planas
Recuerda que hace apenas unos días
mientras no había luz en el barrio
me pedías que le arrancara
a la noche su luna

Ahora soy yo quien te pide
ven conmigo a buscar esa luna
que tantos sueños se nos lleva

Ven
nos vamos a divertir
Te invito a este juego
Todavía  nos queda luna para rato
Te quiero


JOAQUIN VARGAS

Ahora te quedas callado
Tu caudal de recuerdos sellado
con las claves de tu silencio
Viejo Joaco
tus cabellos de algodón
tu frente añosa
esa terca costumbre de comerte las palabras
y expresarlo todo desde tus ojos negros intensos
que gritan toda tristeza
que sueles camuflar muy bien
con el ron blanco de los domingos

Ahora cargas los años
y te asilas en una soledad dura y pesada
esa compañera puntual
para tu diario de penas
Basta verte rumiar tu silencio
para intuir tu preferencia
por los monólogos
con que martillas los recuerdos
sangre adentro

En las reuniones con la prole
eres como un abuelo anónimo cansado
que mira lejos
protegido por un mutismo de roca
¡Quién tuviera las llaves de tu silencio
para profanar ese mundo
tesoro de años curtidos en la piel

Joaquín Vargas
el hombre
es hoy una sombra dentro de su propia sombra
Apenas las palabras necesarias
y sus ojos cansados de horizontes

Viejo Joaco
no perdonaste jamás
las cervezas de los sábados
A grandes sorbos bebiste de los amores
Diste correcto uso a la amistad
y con tus manos puestas en el trabajo
de lunes a lunes
se te fue gastando la vida
En el aire de ese mismo material
con que  la imaginación  pone a volar los sueños
dejaste  olvidadas  como herramientas  inservibles    
las ilusiones

Gracias por el más que me enseñaste
hombre sabio de pocas palabras


MARÍA POLO

1
En el trono de su mecedora de mimbre
María Polo descansa de su larga faena
Tienen sus  cabellos como una corona de plata
Intacta su sonrisa bondadosa
De sus ojos salta una mirada sosegada
que como ave mansa sale por las tardes
a buscar los recuerdos

Francia Elena
su hija menor
la observa y escucha  en silencio
el silbido que entre el tranquilo susurro
de sus labios
producen sus dulces palabras

Ella sigue inventariando imágenes
de la casa vieja
donde Amira
Carmen
Antonio y Joaquincito
y la misma Francia Helena
la colmaron de  motivos
para que todavía hoy siga reina
en el trono de su mecedora de mimbre
en la casa
esa patria que todos llevamos
por siempre soberana en el corazón
con los emblemas de la nostalgia


2

Eras la madre para todos los chicos del barrio
La sola mención de tu nombre
imponía respeto
Era imposible desobedecerte

Todas las noches
en la terraza de tu casa de granito
nos dabas las historias
a veces endulzadas con la miel del ajonjolí

Eran los tiempos
en que para nuestras vidas
no se habían inventado los televisores
Tus cuentos de hadas
de duendecillos tiernos
y ancianos sabios
nos alistaban con moraleja para la vida

Yo también te llamo madre
y mi máximo regalo en esta tarde de mayo
es un beso de gratitud sobre tu frente
pizarra de años
Y mis manos enredan una caricia
en esa niebla perdurable de tu cabeza


HIJOS

Los hijos andan por ahí
desbaratando sueños
para ver qué le hallan por dentro

Mis hijos
tienen su tiempo y su viento
abiertas sus alas del nido

Estos carajitos de otros días
siguen abriendo caminos
fabricando mundos
con su cosechas de esperas y dudas
Se enamoran de la noche
repartiendo corazones a manos llenas
y al igual que yo
llegan tarde a casa


LAS CUENTAS DEL AFECTO

Al medio día
los platos de peltre y aluminio
Se armaba el gran alboroto en la cocina
en torno a una mesa de rebosante gusto

Éramos siete irresponsables personajes
a la hora de la mesa
Solo pensábamos en la aventura
y acaso en comer
Eran otros tiempos
de cometas y bolitas de uñita
pero era la vida
limpia
transparente
travesía de sueños
guerra de almohadas
y muchas lluvias en el patio

Pero un septiembre precisamente de lluvias
se nos fue Juan
el viejo
y nos dejo su sombrero de fieltro
docenas de camisas blancas almidonadas
sus pantalones de paño oscuro
una colección de discos con música colombiana
un reloj de bolsillo
y un par de mancornas de oro

Para protegernos de los fantasmas
dormíamos abrazados
Saúl nos contaba con el mínimo detalle
la ultima película del oeste o de enmascarados
vista bajo los techos de luna y estrellas
del teatro de Las Nieves
Siempre fue mejor la emoción de las películas
contadas por  el loco Franklin
“El negro” nos regalaba siempre en su voz bendita
los boleros de Ledesma y Contreras
además su amor y tolerancia

Jorge “El Gordo”
su risa alegre y bien afinada  siempre dispuesta
para celebrarse él mismo 
sus travesuras y atrevimientos

Juan “El Doctor “
el verdadero rey de los bailes
las invitaciones y  la alegría

Maria “La Niña”
rehusó la vigilancia y cuidado de niña exclusiva
la otra Mayito de la casa
No recuerda mucho de sus muñecas
El verdadero amor siempre le fue esquivo
pero guarda aún  cartas amarillas
naufragios del corazón
y para mí siempre una sonrisa
cuando vuelvo a casa

Julio “Carvajales”
la estampa viva de Juan
su padre
Todos tejidos de silencio
Fue como un hijo
De mi mano tuvo el apoyo para sus primeros pasos

De los días en que soñábamos con ser grandes
solo nos queda el matarratón del patio
y la huella dulce en las mejillas
de los besos de mamá

En esta historia los héroes son de carne y hueso
hombres comunes que se tragan la cancha
en cada partido

Aún nos queda la vieja casona
que  nos vio crecer y nos une
el patio donde  a cada regreso
volvemos a sentir la infancia


ADELA

Adela
Todas las mañanas se toma un café
Sentada en su mecedora
Mira entre aromáticos sorbos
Desde la terraza del patio
Hacia la sala
Donde vio crecer sola a sus hijos
Observa el sol que madura los mangos
Y Luís Felipe su sobrino preferido
Le anticipa su próximo papel de abuela


Ella calla
Sola toma un café  bien dulce y puro
Sus niños se extraviaron en los años de la casa
Y un hombre que pasa los veinte
Con el mismo nombre del marido que se fue
Duerme en la habitación que aún se llama de los niños

Y dos preciosas muñecas piel canela
Toman el desayuno antes de salir a sus labores
Las mellitas aun les dicen

Adela en silencio toma su café
Colecciona soles
Pero nadie nota que a veces llora
Mientras administra un  hogar
Que le quedó a ella sola
Cuentas, servicios y regaños

La gente de la cuadra la ve salir
Con su uniforme, su bolso y su andar pausado
Y regresa con la noche a su sitio preferido

La terracita del patio
Adela mujer morena
Cuatro hijos, la casa, los recueros
Las mañanas, un café, la vida
Formando un montón  de años
Y la soledad su vecina y compañera.


DENIS

A quien siempre digo la ternura
quien siembra  a diario gratitud en mi alma
quien  a pesar de los años sumados
sigue siendo mi niña linda, mi negrita bella

Desde los viejos días del sol de mi infancia
ya tu existías
Venias navegando, corazón adentro
Tomaste mi piel mis ojos mis manos
mis cabellos mi rebeldía
Nos hicimos amigos y cómplices
mientras crecías en mis brazos
Ampliabas mi mundo
con la sonrisa mas linda que mis ojos vieron
Me endulzaste  de amor la vida
Denis esos años tuyos son mi tiempo

Personita tenaz
siempre eligiendo por ti misma
nunca transando con la conformidad
jamás con la ciega obediencia
Niña picara, siempre saliéndote con las tuyas

pero me hacías tan feliz
viendo cómo rotulabas tu mundo tan nuevo para ti

Lo que para otros niños asustaba
Para ti era apenas normal
Con tus pequeños años
Tenías la fortaleza de hacer correr el miedo

Denilse María
Un día se nos hizo mujer, nadie lo advirtió
Pero empezó a salir sola
Y sucedió que un día
Conoció otra clase de amor
Ahora se nos casa
Y de seguro traerá de regreso niños
Que me llamaran abuelo
Y llenarán de felicidad la casa
Retoños que al igual que tú se dormirán
En mis brazos
Y con mi corazón lleno de amor
Festejaremos sus travesuras
Los dejaremos reinar alegres en nuestra casa.
Mi negrita bella.


CREDO

Claro que creo en Dios
en Jesús nuestro señor
El miedo no deja otra opción

Te entrego mi alma
Señor
Cuida de mí y de mis hijos
que para ellos yo soy como tú
Soberbio
Omnipotente y Plenipotenciario
Cuida de mi madre
Señor
que te quiere para ella sola
“Ay, Dios mío”
a toda hora y por todo

¿Quién duda que tú eres el poeta mayor?
Dueño absoluto de la metáfora de este  mundo
¿Cómo dudar que tú lo hicieras todo?
El sol
la tierra
los mares y hasta el amor
Si tengo que creer en algo
¡tranquilo!
creo en ti
mi Señor
No en estampitas
ni yesos
ni mármoles
Pero por favor
no me esperes en tus iglesias
Son tan variadas como tiendas de bagatelas
o simples negocios de oración
donde tus descarriadas ovejitas negras
disfrazadas de angelitos
venden a alto costo
bendiciones y milagros

Tampoco te prometo
aprender de memoria la Santa Biblia
que en estos días está muy de moda
Acompañaré mis oraciones
con las baladas de Piero
Pablo y Silvio
con los versos de Benedetti
Sabines y Cardenal
Y para mi comunión con todo lo divino
el milagro de unos senos púrpuras como duraznos
unos muslos firmes
acogedores
Y te doy siempre mil gracias
Dios mío
por el favor recibido
Amen


DORIAN

Son dos los caminos
el de esta vida que nos une
y nos referencia eternamente
y el que cada cual construye
con sus veinticuatro raciones diarias de esperanzas:
Esta vida dispersa
esta sangre común
que siempre
pese a todo
aviva sentimientos
y que ahora nos tiene uno al frente del otro

Yo con mis cuarenta años en avanzada
Tú con tus apenas  veinte
un expediente de vida casi inédito
Me miras como queriendo descubrirme
siendo tú
siendo yo
derivados de la nada
Hoy somos piel
somos huesos
somos dolor
y una carcajada aplazada

Dorian
estas manos callosas labraron las tuyas
¡Y qué decir de tus ojos
que calcaron la tristeza de los míos!
Somos tan comunes uno y el otro
y sin embargo
poseemos nuestro propio silencio
El tiempo que nos acosa
atiza las ganas de vivir
pero al final siempre vence

Si tu soledad
que hoy me arrojas a la cara
es bien amiga de la mía
Partimos del mismo asombro
y la confección de los mismos miedos
En este medio día de agosto
contabilizamos cartapacios de palabras
para tejer y revitalizar los afectos
Hijo
este hombre que ahora escribe
y que siempre va de afán
robando tu tiempo
consintiendo deudas
coleccionando versos
te mira orgulloso
como el viejo amigo que te quiere
desde tu primer llanto

Vamos
amigo
tomemos  la cerveza de los caminos

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©   Javier Marrugo Vargas

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VII – Número 25
Abril-Mayo-Junio de 2006

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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PORTADA
VOLUMEN VII - NÚMERO 25