Hay hombres

Miguel Zapata
zafemi@yahoo.com

Hay hombres que acompañan el estrépito de su voz con el nudoso revés de la mano en la mejilla ingenua del niño. Hay hombres que de un torpe empujón, el aliento contaminado de licor, apartan a la atónita esposa en busca de una cena fría. Hay hombres cuya barba de cardillos, estúpidos de fútbol y boxeo, esquiva la caricia del rostro injustamente febril del niño alucinante. Hay hombres cuya economía personal de bar de la esquina excluye el cumplimiento de la obligación familiar. Hay hombres cuyo impune autoritarismo tuerce la espontánea vocación del niño que asoma la cabeza desde su tímido caparazón. Hay hombres que enmascaran su inseguridad ignorando las faldas de su esposa, desplazándolas por las de su gorda vecina. Hay hombres cuyos ojos enrojecidos de rabia visceral congelan la palabra en la boca inexperta del niño. Hay hombres cuyo olvido voluntario corta las flores, el perfume, los aretes y el anillo. Todo esto yo hubiera preferido en mi viejo por ver si los dedos de su lejano silencio no apretasen mi garganta.


Hay hombres

Hay hombres
que acompañan el estrépito de su voz
con el nudoso revés de la mano
en la mejilla ingenua del niño.

Hay hombres
que de un torpe empujón,
el aliento contaminado de licor,
apartan a la atónita esposa
en busca de una cena fría.

Hay hombres
cuya barba de cardillos,
estúpidos de fútbol y boxeo,
esquiva la caricia
del rostro injustamente febril
del niño alucinante.

Hay hombres
cuya economía personal
de bar de la esquina
excluye el cumplimiento
de la obligación familiar.

Hay hombres
cuyo impune autoritarismo
tuerce la espontánea vocación
del niño que asoma la cabeza
desde su tímido caparazón.

Hay hombres
que enmascaran su inseguridad
ignorando las faldas de su esposa,
desplazándolas por las de su gorda vecina.

Hay hombres
cuyos ojos enrojecidos
de rabia visceral
congelan la palabra
en la boca inexperta del niño.

Hay hombres
cuyo olvido voluntario
corta las flores, el perfume, los aretes y el anillo.

Todo esto yo hubiera preferido
en mi viejo
por ver si los dedos de su lejano silencio
no apretasen mi garganta.
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©   Miguel Zapata Ferreira

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VII – Número 25
Abril-Mayo-Junio de 2006

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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PORTADA
VOLUMEN VII - NÚMERO 25