El hombre que cambió la luna
por un pedazo de pan

Antonio Quintero
poemasparaleerdepie@yahoo.es














Ilustración:
Pilar Ribas Maura
pilar@ribasmaura.com

El hombre que cambió la luna por un pedazo de pan llegó tarde a la cita, vestía un traje azul celeste y unos zapatos de cristal fluorescentes. Abrió los ojos sorprendido cuando una muchedumbre de astronautas iracundos lo increpaban por el sacrílego acto de cambiar la luna por un pedazo de pan.

—¿Y   en ton ces  cómo escribo mi poesía? —dijo en voz alta y enérgica.

Esta vez noté que no vociferaba, ni arrojaba los objetos contra el suelo. Luego bajó la voz y habló pausado:

—Yo solo necesitaba la piel de la luna para abrigar el amor en las noches, necesitaba la luz de la luna para alumbrar la verdad que me atañe,  tan solo necesitaba el brillo de la luna para encender mis sueños, reciclarlos hasta convertirlos en recuerdos, yo solo necesitaba el azul de la luna para barnizar su cuerpo, pero ella ya no está y ustedes saben a quién me refiero.  Pues muchas veces visité la luna con ella, tomados de la mano, retozando siempre en clave de sol y dando saltitos en mi pentagrama, pero ella ya no está, se evaporó en óleo, trementina y sueños.  Entonces ya no necesito la luna —gritó de nuevo—, por lo tanto, la puedo cambiar por un pedazo de pan. El pan lo humedezco en vino, me embriago suavemente y vuelo dentro de mi alma que perdió sus ojos cuando ella alzó sus manos para decirme adiós.  Entonces ya no necesito la luna abrazándome en la noche, la puedo cambiar por un pedazo de pan y adornar la mesa con vino, miedo y hojitas de laurel. Puedo cambiar la luna por un pedazo de pan, asomarme  al balcón y encontrar su sonrisa alegrándome de nuevo, preguntándome al regreso: «¿Cómo te fue?» «Bien, bien», y ella sonriendo, siempre sonriendo, de nuevo sonriendo, hasta que un día me dijo: «¡Ah!, se me olvidaba decirte», sonriendo, siempre sonriendo: «Aquí te traigo la luna en mi bolsillo derecho», sonriendo, siempre sonriendo, «la puedes cambiar por un pedazo de pan». Esta vez creo que los astronautas  entendieron. 
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©   Antonio Quintero

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VII– Número 25
Abril-Mayo-Junio de 2006

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
EL BAÚL DE LOS DISFRACES
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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PORTADA
VOLUMEN VII
NÚMERO 25