Con tu sangre
Tinalyd Andrea Bolaños Gallardo
Ahora que mis palabras te nombran más seguido.
Ahora que has muerto de nuevo por mi propia mano.
Y pintaré serpientes
en tus piernas
con tu sangre
Espeluznante perfecta piel
interrumpida por mis uñas
Y te escribiré cuando me odies
para que me odies aún más
Y borraré mis huellas con tu sangre
Y te cantaré
una canción
mientras
caes
para que me odies aún más
No hay verbo que pueda insultarte…
Entonces lo crearé yo con mis dientes
Si antes
de haber creído en los espejos
te hubiera visto
te hubiera sorbido los ojos
te hubiera colgado en mi pieza
para cantarte tu propia agonía
para tenerte para mí
Evak o el lamento de las sombras
I
Largos cabellos vagan la carne que la viste
Cabellos que brillan con el sol
pero no hay sol
La sombra se ha vuelto dócil con el tiempo
penumbra embriagante
dulce adictiva y cruel
Plateados cabellos que vagan en el mundo pequeñísimo…
tan grande
tan grande que puedes volar
y volver donde los sueños…
allí donde aún no son restos
de esos restos
que pudren también el alma
Y huye
de todo cuanto se puede huir
Largos cabellos arropan su rostro perdido
sus ojos de muerto acarician el odio
porque el aire es odio, y alimenta
II
Cabalgan los sentidos alrededor del aire
para no tocar el piso
y llenarse de pánico los pies
Mitad hada mitad mortal
Mitad viva mitad muerta
Mitad hermosa mitad muerta
Huye 
de todo cuanto se puede
el mundo encierra y por eso
se encierra uno para poder huir
es tan reconfortante el silencio de muerte
la oscuridad de paz...
III
Talvez el vestido le desnuda
y como si fuera algún tipo de diosa
ningún vestido la cubre
como si fuera algún tipo de vampiro
la luz le lastima
y es que la luz obliga a ver
a reñir con la realidad
y es que la realidad es tan vana
tan finita
tan débil
No hay mejor realidad
por eso la oscuridad
por eso la soledad…
lazo abrigo puerta
cuando la luz la visita
escapa
y entonces su cuerpo,
disfrazado de realidad siendo mentira
sonríe habla como si cantara
y se oyera un eco que asusta desde lejos...
siempre desde lejos…
Canto I
Mañana podría amarte
Inundarnos a nuestro antojo hasta trascender los sentidos
Bailar la danza que hace del amor
el pecado mas sagrado
aunque enfurezcan los dioses por envidia
Podría colmarte del vivo aire que embriaga
enmudecer con tu cuerpo
y vestirlo con la brisa de las horas
Podría robarme el espíritu de las flores más rojas
y bañarte de lujuria...
Sangre mía
Déjame llevarte
Mostrarte cómo se humillan vida y muerte
ante la cumbre que les separa
Llevarte por húmedos caminos de piel
Beberme tu alma por un momento
cual súcubo en agonía
Canto II
no importará después...
El vacío de a poquitos se comerá mi piel y mis versos
Luego crueles tormentos esperan mi espalda de bruja
Luego la lengua hereje sucumbirá en la hoguera
Por haber profanado los tesoros de aquel templo
Por devorar el espacio que alejaba tu ser del mío
Por haberme atrevido a pronunciar tu nombre...
… no importará después
Canto III
Mañana podría amarte
hasta que las vírgenes del cielo caigan al unísono
hasta que la carne exhausta
se rindiese ante la cruel luz de la aurora
que te acecha
Podría arrancarle la razón a tu aliento
a zarpazos desgarrarte la cordura
succionar impaciente tus ojos de basilisco
bestia celeste
Humillarte y hacer tan mío tu dolor
que no quede más música que te salve...
Último canto
Mañana podría amarte...
Solemnes voces te repiten al borde en mi pecho
no te vayas sangre mía
mágico espectro
Sola esta vida no sobreviviría la noche
Etérea
Sulfúrea noche
El mar Adriático se dibuja en las nubes
y yo camino sin pies por encima de los tréboles húmedos
sin espalda a través de los árboles
sin alas entre las tumbas
sin ojos entre la niebla
Sobre la sangre y las cenizas
Saludad
vuestro rey se acerca
con su ejército de espadas
El odio me paraliza las manos,
no me creas si digo que es el frío
no me creas si digo que es la muerte
No es la muerte
no es tan bello
Saludad
vuestro rey se acerca
con su ejército de espadas
Saldremos a otro mundo
sin haber tenido alma en este
Pero un día…
otro día de muerte
sobre la aurora
de nuestros tributos bélicos
surgirá un canto
Saludad
vuestro rey se acerca
con su ejército de espadas
Pero un día…
sobre la aurora
de nuestros tributos bélicos
surgirá un canto…
Malvada
Calla
Calla
Las palabras nunca te sacarán
Vuela
Que no te aten sus cabellos
Calla mi muñeca malvada
que la contradicción es muy buen amante
más aún si el cénit lunar te ahoga
los otros
deja que ese exquisito trago
inunde todo aquello…
y puedas callar
para que te salgan alas de silencio
para que tus pechos sonrían
sin razón
sin lógica
Otro fantasma te auscultará
I
Lúgubre anhelo cabello ensartado
en agujas tus dedos
Manto perdido de lares insonoros
Bestia inerme cadena infinita
Beso la injusta esencia de tus pies
y ni ángel ni bella
El cubo teje puertas para escapar
y a lo lejos ellas.
Carta
(sin censura)
A vos, mujer bella, nena de pechos blancos de porcelana, vainilla y almendras. A vos te deseo más aún que… algunos otros cuerpos que deseé mucho, y hay muchos cuerpos; una vez estaba viendo una película y había una imagen a mi lado tan belígeramente inaprensible, tan sutilmente transparente que tuve que huir con tu imagen, que es más pagana, más térrea, a vos sí pude besarte los muslos mientras camino desde tu armadura de marfil y piel blanca, hasta tu vientre, hasta el valle más catatónico y bestial; no podré verte a los ojos, no podré oír tu corazón, no recordaré que puedes tener alma, porque entonces, me detendré la piel para volar con ellos y abandonarte a vos.
No, prefiero la lujuria. Para trascender este mundo me hubiera quedado con ella, lejana imagen; aunque quién sabe, debajo de tu espalda hay centro de gravedad ineludible, un viaje a locuras de tal perturbación psíquica que no podría más que huir donde no halla más luz que te nombre.
¿Ves?, mi lengua ávida exploradora de nuevos abismos y nuevas formas de preñarte. De saliva está sembrado el mundo. Te besaré con mi boca oculta, me inventaré 600 bocas más, para atraparte… atraparte. Atraparte casi es decir otraparte, es como decir nuncajamás o como decir vamos por ahí, por esta ciudad loca. Talvez después de haberme despertado entre tu espalda y tu cintura, después de haber soñado con la vieja del cine, o con tu muerte, o contigo violando a la vieja del cine, o con el gato púrpura y marrón cuya piel armaron en un cojín. O con más algas alucinógenas
Otraparte…
Yo, creo de nuevo otraparte. Otraparte para caminar por ahí desnudas, después del sexo anormal e insolente.
Teorías
Uno siempre cae desde el estómago, esa es mi teoría ecléctica de la gravedad mental; por eso uno siente desde el estómago la sangre en los ojos tuyos que están en todos los ojos, pero esa es otra teoría.
Gravedad
Toman las hojas el impulso necesario para caer
La manzana se pudre en el escritorio de Newton
Ya no crecerán hojas de su vientre
Oráculo
Estos son los huesos de las aves que un día se comerán tu hígado
La autora:
Tinalyd nace en Pasto (Nariño) en enero de 1986. Amante de las letras y otras artes, además de la filosofía, los diccionarios, los tréboles y las buenas combinaciones de colores y de sonidos. Ha participado en eventos sobre poesía y literatura y ha organizado recitales. Hace 10 años vive en Rionegro (Antioquia, Colombia), donde estudia Derecho y Ciencias Sociales, entre otras cosas.
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© Tinalyd Andrea Bolaños Gallardo
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VII – Número 25
Abril-Mayo-Junio de 2006
SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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