Los derechos de la mujer
en las obras de Marvel Moreno
Silvia Boeckhudt de Marenco
Facultad de Ciencias Humanas
Universidad del Atlántico
A manera de introducción, es necesario reconocer que la violencia contra la mujer y sus derechos continúa, toda lucha por la reivindicación es un proceso perdurable, la libertad jamás es sólida, se merece y se conquista en cada generación, por ser, según Edgar Morin, una posibilidad electiva, ya se de cómo interior subjetiva o exterior objetiva.
Con alusión a la novela, es interesante la posición de Edgar Morin, padre del Pensamiento Complejo, cuando da a conocer su percepción y descripción de la novela del siglo XIX y comienzos del XX. Manifiesta que mientras la ciencia trataba de eliminar todo lo que fuera individual y singular para retener nada más que las leyes generales y las identidades simples y cerradas, mientras expulsaba incluso el tiempo de su visión del mundo, la novela mostraba a seres singulares en su contexto y en su tiempo con una multiplicidad de identidades, una multiplicidad de personalidades en sí mismos, un mundo de fantasmas y de sueños que acompañan la vida. La novela muestra que no es solamente la sociedad la compleja, sino también cada átomo del mundo humano, cuando el ser humano, además de ser biológico, es cultural, meta-biológico, vive en un universo de lenguaje, de ideas y de conciencia.
Orlando Fals Borda, en el Encuentro de Estudiantes de Sociología a nivel nacional en Bellas Artes, conovado por la Universidad del Atlántico (Barranquilla, Colombia), el año antepasado, dijo que los estudios más científicos y complejos para él son los estudios sociológicos. Ahora les hago saber mi satisfacción, mi alegría porque existe el propósito de introducir en nuestro programa, la asignatura de Sociología de la literatura, cuando observamos a estudiantes inquietos con los temas de la relación entre literatura y sociedad. Unos inclusive son voraces lectores de obras literarias, y otros poetas.
Por otra parte, en esta celebración del mes de la mujer, haciendo un poco de historia, rendimos honor a Coretta Scott King, viuda de Martin Luther King, quien siguió con la lucha de su esposo y unió a las mujeres contra el racismo, la pobreza y la guerra que constantemente provoca su nación; también a Anna Mae Aquash, del movimiento indígena norteamericano, asesinada en 1976 por su idealismo apasionado y por ser indígena; a Judi Bari, activista ambiental, a cuyo carro lanzaron un artefacto explosivo, logrando asesinarla en California; a las mujeres que en 1911 en Nueva York fueron encerradas y quemadas vivas en la fábrica donde trabajaban, por reclamar mejores derechos laborales, y a otras grandes luchadoras presentes en la historia de nuestro planeta. En el momento actual muestra Cindy Sheehan el valor de la mujer, reuniendo multitudes en la lucha y desafío contra la “guerra inmoral” de Irak, como la denominó Juan Pablo II.
En un tiempo más lejano, en la sociedad indígena de los Iroquois, según el trabajo de investigación del antropólogo Henry Morgan, la división laboral entre los dos géneros era rígida, pero la mujer gozaba de la misma igualdad que el hombre, era autónoma en sus responsabilidades y poder de tomar decisiones, como en las sociedades preclasistas, según el estudio de Engels.
A Colón, en uno de sus viajes, llegando a Guadalupe, hoy isla francófona antillana, para su asombro y susto, le salieron alrededor de quinientas mujeres guerreras, impidiéndole bajar a tierra, porque ya tenían notas de la voracidad española.
Va a continuación, nuestro reconocimiento con ardor a Marvel Moreno, cuya narrativa significa recordar las injusticias políticas y sociales en la Barranquilla de los años cincuentas y sesentas, las cuales da a conocer con estilo propio, unas veces lineal, otras veces cíclico, en una atmósfera de contradicciones y absurdos vivida en el ambiente sociocultural barranquillero.
Ella se nutrió de su propio contexto, para reivindicar las agonías de la mujer violada en medio de la violencia simbólica, conforme a la teoría de Pierre Bourdieu. En sus cuentos y novela, se observa su identificación con las corrientes de liberación femenina, que implícitamente atraviesan sus obras, que como toda literatura, tienen una historia real y otra secreta a descubrir por el lector.
Su carácter firme se explica cuando siendo aún adolescente, defendió con firmeza sus convicciones ante la exigencia de unas monjas para que negara la teoría de la evolución de Charles Darwin, y favoreciera el concepto bíblico de la creación, discusión que todavía se da en los EUA, donde en algunos colegios la teoría evolucionista ha sido borrada de los currículos, trascendiendo al país, con lo que el Arzobispo de Canterburry no está de acuerdo, ni el Papa Benedicto XVI, por considerar que la ciencia y la religión son complementarias en la explicación del misterio de la vida.
Por asumir esa posición, fue expulsada del colegio y terminó sus estudios en una institución de corte marxista. En su novela En diciembre llegaban las brisas, la vemos de catorce años, en el personaje de Lina, observando, detallando y estudiando todo en su derredor, saliendo, no pocas veces, con valor en defensa de otras mujeres, cuando éstas recibían una brutal agresión física por parte de los esposos.
El mundo social de sus vivencias fue abandonado por ella; con el tiempo, emigró a Francia, país donde escribió la mayoría de sus obras y sufrió calamidades, pero supo enfrentarlas con valor. Jamás regresó al país donde nació, creció y estudió pues en los momentos en que lo deseaba, no disponía de los medios económicos para ello.
En sus narraciones asume una posición de denuncia contra el maltrato de la mujer y el puritanismo sexual de la alta burguesía barranquillera. Como testigo idealizó el sentimiento de reforma y reconocimiento de los derechos de la mujer que ya habían sentado bases en las islas antillanas del Caribe, bajo la influencia de los movimientos feministas europeos.
Llegó a conocer la miseria de los marginados que la conmovió cuando laboraba en un hospital infantil, como se aprecia en el cuento revolucionario "La sala del niño Jesús". Se identificó desde su visión humanista, ética y política, con las mujeres de su clase social carentes de identidad, mantenidas en la ignorancia por un sistema gubernamental violento que les negaba el derecho al voto, paradójicamente llamado “democrático”; salió en defensa de su ideología de emancipación de los dos extremos, los seres de abajo y las mujeres de arriba.
La violencia en sus obras hace pertinente la teoría del campo, el habitus y las cuatro formas de capital (económico, social, cultural y simbólico de Pierre Bourdieu en Las reglas del arte). Por otro lado, es evidente la presencia de Freud en los sueños eróticos, la esquizofrenia, la neurosis y el incesto, plasmados en sus escritos. El incesto aparece en el cuento “Oriane, tía Oriane”, que fue llevado a cine con éxito por la venezolana Fina Torres.
Marvel Moreno no resalta únicamente la baja autoestima y falta de identidad de la mujer, sino que denuncia su actitud laxa ante la represión masculina, causal del daño físico, psicológico y emocional inflingido, al permitir que el hombre decida por ella, al desconocer que la libertad y la responsabilidad se interrelacionan, y partiendo de esto, ella se despoja de su propio poder de hacer y realizarse.
Nacida en 1939, fue valorada en otros países por su novela En diciembre llegaban las brisas, obra finalista en 1985 en el concurso internacional Plaza y Janés, publicada en 1987 y traducida al italiano y francés, novela que en 1989 recibe en Italia el premio “Grinzane-Cavour” como el mejor libro extranjero.
En su patria fue ignorada por los mass media, tergiversada por los editores, envidiada y censurada por la cultura oficial y de régimen. Sin embargo, sus obras fueron abordadas por estudiosos, y como muestra tenemos el Coloquio Internacional de Toulouse, Francia, que se dio en 1997, organizada por el eminente intelectual, amante de la literatura colombiana, Jacques Gilard, a quien le debemos nuestro reconocimiento.
Sus textos no contienen cantos de afecto para con su ciudad, que históricamente fue como ella la pinta, con inmigrantes de varias nacionalidades cuyas huellas viven en la idiosincrasia específica del barranquillero, urbe única en el país, cuyos ancestros se mantienen vivos en los apellidos y los nombres de los clubes como el Club Alemán, Club Anglo-americano, Club Italiano, Club Unión Española, Centro de la Colonia China, y últimamente, el Club Campestre de los árabes. En sus obras menciona el Country Club, cuya denominación en lengua inglesa connota la influencia de ese pasado, no hace mucho, presente en los artículos que el diario El Heraldo publicaba los domingos en inglés, francés y alemán en su revista cultural.
Revela las vivencias de la ciudad con cierta desesperación e indignación, acompañadas de una religiosidad maniqueísta de sometimiento de mujeres a hombres altaneros, que divinizaban su propia causa, y diabolizaban sin ética, la causa de la mujer. Ellos disponían de capital económico, social y simbólico, pero no tenían capital cultural ni ideales; eran seres pragmáticos sin afecto para sus cónyuges, a las que tenían reservado un lugar donde debían estar en su soledad y silencio; en el hogar, en el club o en la casa de recreo ubicada en lugares exóticos cerca del mar, como reza el refrán: “El mundo de la mujer es la casa y la casa del hombre es el mundo”.
Marvel Moreno reproduce las desilusiones, derrotas, indiferencia emocional hipocondríaca de la mujer que se rinde al sentirse derrotada y perdidos sus sentimientos. Emocionalmente queda mutilada en la ironía de una vida fría, que la convierte en un ser agrio de tanto parir hijos concebidos en el desgano, como en el cuento “Ciruelas para Tomasa”.
Los detalles sensoriales de los argumentos permiten ver la evidencia del existencialismo alrededor de unas mujeres que no saben interpretar su mundo, eluden cualquier alternativa de orientación hacia una vida plena, por estar desprovistas de una base racional-gnoseológica concerniente a la responsabilidad humana del ser y el deber ser, con alusión a la Fenomenología del Espíritu, de Emmanuel Kant.
Con referencia al campo social, en su génesis, espacio y tiempo, éste se mantiene estático, dada su involución en medio del avance económico y político. Este hecho explica la decadencia de la ciudad de Barranquilla, cuya causa podría deberse al desequilibrio de una sociedad que únicamente trabajaba con el 50% de su cerebro, dejando por fuera el otro 50%, que es el cerebro de sus mujeres. La sociedad debe transformarse en un modelo de horizontalidad y no mantener una verticalidad jerárquica del hombre sobre la mujer. En la Cumbre del año 2005 se declaró que el progreso de la mujer es el progreso de todos, por tanto, los hombres deben cambiar y no seguir con esa violencia, hasta de marcar con un hierro de ganado a la mujer en el glúteo por ser ella su propiedad privada, como recientemente se dio en una comarca de nuestra Costa Atlántica (Colombia).
Políticamente, los puntos de vista de Marvel son femeninos como mujer y feministas desde la visión política. Es un llamado implícito a las mujeres a que luchen por sus valores, derechos intelectuales y humanos, asumiendo plenamente su posición de mujer. Su visión es potencialmente pluralista y trata de que el lector/lectora se involucre y dé respuestas al sentido expuesto por ella.
Pinta además a unas mujeres débiles y otras de carácter fuerte, pero al final todas se confunden en esa sociedad excluyente. Sus obras contienen temas, antes menospreciados y prohibidos, como la cruda realidad de la intimidad de la mujer y el sexo, el menosprecio a que era objeto en una clase social, comúnmente pensada y reconocida como poderosa e intachable. Muestra Marvel Moreno que la realidad es bien otra.
Muestra su capacidad de debatir, contradecir y combatir el autoritarismo hegemónico en todas las circunstancias semióticas del mundo social barranquillero, introduciendo el mito, la ficción y eventos esotéricos; creando unos cuentos fantásticos, surrealistas, de misterio y realidades, donde deja ver que es posible que la mujer se supere y cambie de actitud, como se observa en sus cuentos “Sortilegios” y “La sombra”. En “El encuentro” dibuja el grado de valor, fortaleza y tenacidad a que puede llegar el ser femenino en persecución, con convicción, de una meta.
En “La muerte de la acacia”, al ser mutilado su órgano sexual bajo engaño por el esposo, la mujer termina por vengarse: mata y entierra al marido en el predio de su vivienda. En “Algo tan feo en la vida de una señora bien”, la esposa, ante el desprecio físico y psicológico del marido, termina por suicidarse.
En “La noche feliz de Madame Yvonne”, ella caricaturiza al hombre que se cree fuerte y poderoso ante la mujer, y resalta su cobardía y desdoblamiento, cuando una bruja que vive en un barrio tugurial, en quien él cree con fanatismo, en una noche de baile de carnaval en el Hotel El Prado, lo doblega, enseñándole normas de conducta, lo cual acepta, por tener depositada en la hechicera toda su confianza.
En medio de los nuevos procesos de cambio, Marvel Moreno recibía en Francia, las noticias que le llegaban de Barranquilla. En el epílogo de su novela ya mencionada, En diciembre llegaban las brisas, describe con nostalgia y tristeza, el pensamiento y la dinámica de la nueva generación de niñas liberadas que llegaban donde ella, en París, para pedirle informes, en la lejanía del tiempo, sobre los rumores acerca del maltrato sufrido por sus madres. Ellas, en sus viajes y el contexto del narcotráfico, tomaban venganza de los hombres en nombre de la vida trágica inflingida por ellos a sus progenitoras, con lo cual Moreno se muestra en desacuerdo, por su posición crítica y su rechazo del libertinaje.
Son crueles las experiencias que la motivaron a permanecer íntegra y estoica ante las violentas ráfagas doctrinarias en contra de sus verdades y valores, en esa época oscura, confusa y turbulenta. Hoy, en nuestro presente, esa situación no es diferente, debido a una formación educativa y cultural que no llena todas las expectativas de la mujer, todavía conformista, con más debilidades que fortalezas, claramente observable en el ambiente educativo.
En la conciencia femenina de sus escritos va muy hondo el puritanismo bíblico de obediencia ciega a un Dios vengativo y celoso, o sea un Dios sin personalidad y dominio de sí mismo, contra lo cual también luchó con audacia, en la era victoriana en Inglaterra, otra gran autora: Virginia Woolf, creadora de la escuela de flujo y reflujo de la conciencia, que influyó en autores europeos, norte y latinoamericanos. Marvel Moreno muestra que el fenómeno de la conciencia es cambiante y subjetivo, esto se ve claramente en el cuento fantástico “La sombra”, que hace entender que de ningún segmento de la sociedad se puede esperar un comportamiento de forma predeterminada.
El habitus ideológico de Moreno fue legitimado; produjo unos cuentos y novela bien modulados, movidos e inteligentes, que manifiestan la validez de las experiencias guardadas en su memoria. Su biografía da a conocer el dolor que los seres humanos experimentan cuando se rechazan sus ideas, llegando algunos hasta la anomia, según Durkheim, de perder el aprecio por su cultura en un juego dialéctico de fuerzas contrapuestas en las fronteras de un realismo crítico, al ritmo de un universo que niega cualquier forma de mejorarse. Este es el cuadro que pinta Marvel Moreno cuando busca el autoexilio de su sociedad y país, como muchos que, en el momento actual, emigran. Y nosotros conocemos las causas.
Inferimos que esta magna novelista y cuentista recomienda que nos despojemos de los prejuicios, que luchemos con conocimiento y profundo examen y evaluación de los hechos, que procedamos con principios y argumentos con el propósito de mejorar las conductas antes que condenarlas, para de esta forma no ofender ni causar daños a nuestro colectivo en el postmodernismo actual, que con el neoliberalismo, incrementa las angustias y los peligros a nivel universal, como la invasión por el oro negro (petróleo).
Vale enfatizar que Marvel Moreno no pretende una sociedad matriarcal, menos la plantea cuando defiende el derecho a la vida plena de la mujer en su intimidad y en lo social, sin autoritarismos. Persigue el debido reconocimiento de sus derechos, en hermandad, solidaridad e igualdad con y al lado del hombre, como lo recomienda Rigoberta Menchú, quien rechaza el materialismo generador de la codicia y la avaricia que conducen a la opresión. Como Marvel Moreno, Menchú elige el materialismo histórico que reconoce la espiritualidad, la importancia de la equidad entre el hombre y la mujer, la representación equilibrada en los nombramientos y designaciones de poderes públicos, neutralizando el símbolo de Hollywood para el joven y el símbolo de Barbie para la joven.
Para finalizar, cuando el espíritu de una nación decae y necesita salvarse, la mujer debe convertirse en su espíritu luchador en contra de la violencia política, doméstica, sexual, social, el racismo, la pobreza, el abuso, la tortura de los presos, el conflicto armado, la invasión a los pueblos sin motivo, y la guerra.
Si repasamos la historia de la humanidad, encontramos a grandes mujeres luchadoras que demuestran que sí somos capaces.
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© Silvia Boeckhudt de Marenco
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VII – Número 26
Julio-Agosto-Septiembre de 2006
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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