Vengo
de la raza
de los tigres
Régulo Cerezo
De Libro de los tigres.
Mis ancestros han sobrevivido en las montañas
Hemos comido corazones
en la lluvia
entre los árboles
Caminando por la selva sigilosos
vimos la luna esperando a sus amantes
y cantamos el himno de los dioses estelares
Orfeo cantó con nosotros en las noches de ensueño
y fuimos hiperbóreos al final de las tardes
Por eso damos besos leves tenues y rituales
cuando el corazón sale a pasear la madrugada
en esos tiempos lentos de la línea de fuego
cuando empieza el silencio a sonar en el alma
Eurídice
Amada
si te toco
la llama
va a quemar las pasturas que embellecen el alba
y mi roce de tigre te dibujará mapas
para que vuelvas al bosque donde está la mañana
Poco a poco
en delirio
se irán formado flores
en la luz
entre ramas
El rocío lentamente caerá en la sabana
Formará las lagunas
Nacerán manantiales
y los ríos crecerán hasta ser indomables
Entonces el espíritu
que guarda
los tesoros del llano
soltará sobre el lecho florecitas de agua
para hacer que los tigres se incineren callados
en los roces de pétalos y de labios alados.
El tigre mira el mundo
desde su observatorio
Mira los astros
Examina el mundo
Camina sobre aguas eternas
Y sube meridianos hasta el fin del universo
Lleva en su corazón la medida del tiempo
Sueña paraísos que esperan en la aurora
Y observa nacer los mundos
Desde el árbol de fuego
El tigre recuerda la vida de los dioses
se remonta al principio a buscar el silencio
antes de la palabra
antes de los tiempos
y se queda soñando con la vuelta a lo eterno
No mueve los ojos ni se inquieta su cuerpo
Sólo se estremece cuando mueve los vientos
Y acaricia las hojas de la línea del tiempo
Y se pasa a otros lados
Desde sus pensamientos
Siempre en su corazón habitan los misterios
Pues no sabe por qué entre tanto silencio
Hay sonidos armónicos
Que no salen de adentro
Porque vienen atados a su propia cadencia
Para limpiar las noches de vapores y sueños
El tigre se ha subido a la punta del centro
Y desde allí ve los ritmos y asimila lo bello
De la música lenta que armoniza los vientos
y le deja en el alma los mensajes eternos
Invoco la ternura de Orfeo
La luz de Apolo
El espíritu de Mitra
Conmigo los Magos de Caldea
Los Sacerdotes de Zoroastro
Jesús El Cristo
En mí Los Samurais
Los Lucumunes etruscos
Todos los guerreros
Todos los espíritus
Todas las palabras
Vengo con las golondrinas
Y con la flauta que soltó la música
por todo el universo
He sentido La muerte masónica
la muerte de Osiris
en los subterráneos de la conciencia
Abro el corazón para echar a volar
a los pájaros que se han metido en mi sangre
para enseñarme el vuelo
Conmigo
mis maestros
mis compañeros de sueño
y mis seres amados
camino con Virgilio por los bosques
voy con mi amada
hasta el último círculo del paraíso
entro con Atenea
en la caverna de Ulises
cruzo con Agamenón
todas las tinieblas
Me muero con Arturo
por amor a ella
la más amada
la más bella
en silencio
entro con ella al corazón de la Rosa
Tengo el Grial
quiero el elixir que Cristo le dio a Santiago
y que José de Arimatea
guarda como un tesoro hasta el fin de los tiempos
Admiro al Elector Palatino
a los Emperadores chinos
a los Shogunes
a Alejandro Magno
Conocí a los Sufis
y a René Guenon
quien tocó mi corazón
He llorado con la primera sinfonía de Brahms
Leí a Borges hasta soñarlo
a Cavafys
a Kahyyam
a Montejo
a Tagore
a Gibran
Llevo al Orinoco en el corazón
al Kukenan
al Roraima
Vengo de la sabana
Llevo el llano en el alma
Soy el espíritu de las praderas y de los lagos
Recibí ashina
La trascendencia
Que trajo mi amada desde el infinito
He compartido las calles
he estado frente a la gran soledad
Invoco a Baco
Me emociona cuando me miran con extrañeza
cuando no entienden mis frases
o no perciben mis gestos
Nunca he sido de ningún lugar
nunca he estado en ninguna parte
He viajado por los mundos
soy viajero del espíritu
los vientos se mueven conmigo
la lluvia se mueve con mi aliento
Hasta ahora no había amado con la intensidad suficiente
Nunca he tenido nada
nunca he querido nada
Me estoy yendo
estoy dejando de ser
estoy rompiendo velos
me estoy pasando al sueño
Nací con el espíritu abierto
Cada día me duele
cada día me muero y revivo
por amor a las pequeñas cosas
A las gotas de lluvia
a lo cristalino del aire
a la nieve
a las flores
a los diálogos del Principito con el zorro
a la vida de Jesús
a los Duendes
a los Ángeles
y a las bocas aladas que nos aman
En el silencio absoluto del amor
Soy hijo de la Diosa
Artemisa es mi madre
Atenea me acompaña en el viaje
Por todo esto digo
Aquí estoy
Es cierto
el tiempo pasa girando
estoy sentado frente al infinito
mirando desde el corazón del silencio
esperando el final de este viaje
persiguiendo estrellas
Desde el punto
donde convergen todos los tiempos
miro tu rostro y recupero los recuerdos
deshojando uno a uno
cada viaje y cada cuerpo
en el interminable intercambio
de ropajes y de sueños
Ha llegado el momento
se ha cerrado la curva
y los ojos deslumbrados
miran tu rostro pasando a lo lejos
en las distancias eternas
que nos dieron sus momentos
Solté las palabras en la página en blanco
abrí sus puertas para verles la esencia
se fueron borrando ante tanta insistencia
me quedó solamente el infinito en las manos
Vente a volar agua de viento
pinta tus plumas Pájaro bello
tráeme alas
y olvidemos
Desarma árboles de lluvia
recitando rocíos
para mirarnos pájaro agua
Paloma blanca
nube de llanto
el estandarte de la mañana
lleva tu insignia por los naranjos
Se pierde el mundo por una mano
Se va la vida
Se rompe el alma
Familia
Mi madre es el silencio mientras mi padre ríe
ellos me trajeron a inventar la sonrisa
Mi padre charla alegre mientras mi madre llora
por eso he llorado al contarles mi historia
Mi padre sufre el mundo caminando nervioso
mi madre está sentada contemplando las cosas
Mi familia es un baile en la fiesta del mundo
todos cantan al tiempo que se beben el aire
y se duermen haciendo la noche a carcajadas