El fuego de los dioses
(versión completa)
Antonio Mora Vélez
Sabed, amados míos, que el hombre
no fue creado como una broma, ni al azar,
sino maravillosamente planeado para un gran fin.
Al Ghazali
POEMAS MÍTICOS
PROMETEO
En el instante en que robaste
El fuego de la planta nuclear
A tus mayores
Comenzó esta vorágine
De cosas que apuntan
Hacia tus predios siderales
Tras la armonía
Que se te olvidó sembrar
En el corazón del hombre
El amor inspiró tu rebeldía
Y tu acto de nobleza
Quedó por siempre grabado
En la corteza de los héroes
LOS MAYAS
No pudieron recordar
Los insulares años del ancestro
Y tuvieron que repetirlo todo
Hasta los sueños
Tal vez si hubieran conocido
El parentesco de los dólmenes
Hubieran oteado la verdad
En esa otra orilla de la esfinge
EL FUEGO DE LOS DIOSES
Refugiado en lo más íntimo
Del tiempo
Allí donde la historia y el prejuicio
Ocultan con el lenguaje cabalístico
El pasado de la especie
Estás tú
Zarza ardiente
Estrella flamígera
Corazón en llamas
Simbolizando la razón cósmica
Que hoy alimenta la reflexión
Del arte
23 DE MARZO DE 678
No fue el ángel de Isaías
Fue una lluvia de aerolitos
Senaquerib Rey de Asiria
La que destruyó tu ejército ese día
Y la enviaron los bólidos del cielo
En el décimo año del Imperio
Según los anales del Bambú
Durante los aciagos días de su duelo
Uno de ellos más vehemente
Peinó la cabellera del planeta
Con su rastro
Cambió la dirección del astro rey
Y la sumió en tinieblas
Y se convirtió en dios terreno
Destructor de murallas y de pueblos
Con su fuego
Y se llamó de muchas formas
Señor de la desolación
Dios de la espada y de la peste
Lobo Arcángel y Demonio
Nerval
Ares
Huitzilipochtli
MARDUK
Bajo el influjo del vino de los dátiles
Las deidades del valle de Sumer y Akkad
Te encomendaron la venganza
Y la conducción de la batalla
Buscaste en el mar al monstruo cruel
Que devoró a tus hermanos en la playa
Subiste a tu carro guerrero
Con tu escafandra de plata
Y desde el vuelo lo enredaste
Con tu malla
Y le disparaste tu rayo solar
Letal y justiciero
El monstruo sintió tu ira
En sus entrañas de acero
Y vomitó sobre la arena
A los hijos devorados
Entonces lo partiste en dos
Con el fuego de tus dedos
Y con una mitad cubriste el firmamento
Y en la otra instalaste a tus criaturas
Para que dieran testimonio de tu obra
Después levantaste Bab-il
La puerta de los dioses
La inmensa torre que te diseñaron
Anu y Enlil Desde lo alto
BACHUÉ
Las aguas de Iguaque y las espigas
Contemplaron tu descenso fulgurante
Cabalgando sobre la enigmática serpiente
Portadora de la ciencia y de la vida
Tu vientre multiplicó el color
De los hijos de la sabana sumergida
Y surgió el indio de piel adormecida
Con su caudal de nobleza y de valor
Esparcida tu raíz en nuestra casa
Te marchaste en busca de tu cielo
Bachué madre de los sueños del poeta
Princesa india, madre de la raza
De Bolívar, de Martí, de Vasconcelos
Y madre del maíz de los aztecas
LOS MAYAS II
Desde Sagitario
En el interior de la galaxia
Los maestros de la armonía
De las esferas volverán
(Como en las calendas
De los Jaguares de piedra)
Y ya nada será igual
La pasión dormida liberará su aliento
Y todos seremos ángeles radiantes
Sabios y virtuosos
Domadores indómitos
Del tiempo detenido
SOMBRERO VUELTIAO
A Benjamín Puche Villadiego.
Cómo me resultan conocidas Benjamín
Esas trenzas y esas figuras andariegas
Que giran sobre tus ideas y tus sueños
Cómo me estremezco al ver tejidos
En esa prenda de los padres de mi estirpe
Los símbolos mágicos usados
Por los constructores de Tikal
Y de Chichén Itzá
Y como siento Amigo caminante
Que en cada fibra de sus copas
Y en sus alas
Están los surcos del maíz
Allende la bóveda de ébano
Y años luz de viajes y esperanzas
TASSILI
La adolescente hermosa
De mirada perdida
La lactante esbelta
De amplias caderas
La púber graciosa
De piernas labradas
Y la mujer del rodete
Embarazada y esquiva...
Caminan desnudas
Todas temerosas
Hacia el pedazo de sol
Que bajó en la alborada
Las conduce un varón
De cabeza redonda
Un cosmonauta cubierto
Con traje de luna
Un navegante del aire
Que decidió raptarlas
Para sembrar en sus vientres
La simiente de Antares
OANNES
(Horus)
Saliste de las aguas
Vestido de escamas
Y regaste entre dos ríos
Todas tus semillas
Caminante del pasado
Hierofante
Hierático
Hermético
Portador del fuego
De los dioses
En un carruaje celeste
Regresaste después
A la planicie de los pájaros
GANÍMEDES
Desde la épica Troya
Montado en la carroza de Zeus
Viajaste ilusionado
Tras las huellas del asombro
Te solazaste en el trayecto
Con las torres de Neptuno
Emergiendo de las aguas
Con las praderas de Ceres
Aradas por carros trepidantes
Y con la luminaria de Apolo
Refulgente y misteriosa
Prendida en las nubes
Señalándole la ruta
A las águilas del trueno
Desde entonces
Ganímedes hijo de Tros
Príncipe de Troya nunca raptado
Que se perdió en los laberintos
De la noche
El mito te convirtió en fámulo
En constelación y estatua viva
Injustamente en mancebo
Del Tonante
Hoy el cantor prefiere verte
Disfrutar el néctar embriagante
De Afrodita
En compañía de la lira
De la risa de Las Horas
De la amistad y la poesía
POEMAS CÓSMICOS
MULTIVERSO
Tienes que ser verdad
Para que este Universo
De átomos y de moléculas
Pueda recoger sus fronteras
Al final de la expansión
Regresar al punto de partida
Y volver a ese otro lado
De los números imaginarios
En donde moran
Los seres que no han sido
JUPITER
Sol arrepentido
Inmenso dragón acobardado
Tu rostro cristalino
Desordenado por el viento
Deja escapar una lágrima
Cada vez que la estrella
Que te alumbra
Te recuerda la majestad
De su horno desplegado
Ensimismado escondes
En las inmensas y quemantes
Aguas de tu cuerpo
La extraña serenidad
De la impotencia
LA VIA LÁCTEA
¿Para qué la libertad y la belleza
De tus cúmulos y de tu gran halo?
Si en la gruta de tu centro
Hay una fuerza empecinada
En acabar con tu alegría
¿Y para qué el brillo de tus soles?
¿Acaso para resaltar
La zona oscura que te nutre?
¿Y todo ese concierto de brazos
Efímeros que se renuevan
Con su danza
Y que se resisten a la furia
De tu vórtice
No serán acaso un símbolo?
¿Un mensaje para estos jinetes
Planetarios que se preguntan
Por el alfa y el omega de tu fuego?
LA LUZ II
Portador en las divinas rutas
De los cambios de piel de la materia
Hilo conductor
Que anima el salto a nuevos tiempos
Eres y no eres
En el momento del brillo
Cuando abandonas el vértigo
Te conviertes
En un pequeño ser esclavizado
VENUS
Por la época en que los hombres
Vivían sin más claridad que la del cielo
Atizando la vida y tejiendo los
Primeros sueños
Por los días de los cambios
En la ruta de las esferas rutilantes
Por esos años de los querubines
Llegaste con tu cabellera rielante
Y agregaste al firmamento la razón
Del miedo que faltaba
Quienes entonces te vieron rivalizar
En brillo con el sol
Y contemplaron la hoguera de tus ojos
Y sintieron la furia roja de las aguas
Y la avalancha cegadora del viento
Te bautizaron con los nombres de las
Diosas de la guerra
Y te vistieron con el ropaje del mito
Luego cambiaste de apariencia
Y cambió también tu movimiento
Y ya no fuiste más Lucifer
El lucero tenebroso
Ni Astarté
Ni Palas Atenea la vencedora de Ares
Ni el toro celeste enfurecido
Gestor de las tinieblas
Y te sentaste
En la nueva órbita del padre
Serena y altiva
A iluminar con tu hermosura la aurora
De la Tierra
EL SOL
Viajero de la secuencia principal
Que lloras el recuerdo de tu hermana
Esperanza humana alargada
Por el Fuego de los Dioses
Tu aliento modeló el polvo del residuo
Y le dio forma a la sustancia de la arcilla
El agua se hizo eco de pasadas gestas
Y ocupó las cuencas del planeta
Y en ese matraz de la materia germinada
Por la generosidad de otras historias
Surgió pletórica la semilla del hombre
EL BIG BANG
En el principio no fue el verbo
Sino la puerta cuántica
Por donde entraron las ondas
Del demiurgo estremecido
Diseminados allende la sustancia
En el momento del cruce
Los quarks de arriba y los de abajo
Apretujados
Engendraron dos pequeños astros
Que a la altura del amor
Organizaron el corazón del átomo
El mismo Amor obligó al fuego
Que aglutina
Jugar en la ronda de las ideas
Y las cosas
Y mientras en algunos lugares
Se agruparon las partículas
En inmensas nebulosas
Los primeros hijos de la luz
Siguieron ampliando la ventaja
De la fuga
Evos después
De las grandes nubes surgieron
Las galaxias y planetas
Que no dejaron de cabalgar
En el corcel del estallido
Y apareció en escena Adán
Y decidió que era posible
Cambiarle el sentido
A la flecha del futuro
Para conservar la vida
Y hoy cuenta los años por millones
Construye lanzaderas que desafían
Los destellos del pasado
Asalta el infinito con sus voces
Imagina todos los escenarios
Posibles en el cosmos
Y escribe estos poemas
Que le alimentan el sueño
De llegar a ser como los ángeles
LA CREACIÓN
Cuando todos los lugares
Eran un punto inobservado
Cuando todos los momentos
Eran un instante detenido
Todas las cosas
Una sola y misma cosa
Indefinible
Y el Todo y la Luz se confundían
La explosión desplegó las hojas
De las cuerdas
Le abrió las puertas
Al torbellino que enlaza
Todos los capítulos
Y empezó esta fábula
En esta pústula que crece
En la epidermis del silencio
TITÁN
Anaquel anaranjado
Que guardas las hojas del pasado
Coraza que retienes
Las huellas del arcano
La mente fija del astrónomo
En tus mares inflamables
Un mensaje de las moléculas
Fósiles
Que conservan el rizado
De tus dársenas
EUROPA
Coqueta alrededor del Toro
Azafranado
Que sujetó tu fuga
Guardas en la soledad azul
De tu apariencia
Los sonidos del ancestro
Allí En las aguas de tu cuerpo
Hongos y Algas
De todos los colores
Musgos, corales
Y peces diminutos
Decoran el paisaje enamorado
De tu señorial regazo
En el fondo de tus aguas
Un alerón y un vestido
De plástico plateado
Y los sueños empedrados
De un mártir del espacio
Que rompió con su infortunio
El hielo de tu rostro
EL COHETE
Fuiste inicialmente
Una paloma hueca
Maniatada
Gasinflada
Y propulsada
Por la chispa de los primeros
Sueños
Luego el globo de Herón
Movido por el vapor
Que salía de unas toberas
Parecidas a las alas de Mercurio
Mil años después los chinos
Te alargaron
Y vencieron con tu fuego
A los mongoles en Kai-Fung-Hu
Y un monje franciscano
Dejó en un anagrama la fórmula
De tu estruendo y de tu alcance
El tiempo pasó raudo y sin espera
Y tú
Aferrado a los temores
De tus padres
Dabas pequeños brincos en el aire
Pero nació
Oh prodigio de la raza
El granjero de Woolsthorpe
Que fundamentó con su tercera ley
Tu vuelo
Y eso bastó para que Tsiolkovsy
Iniciara el gran salto a las estrellas
Y la razón que mora en esta orilla
Siga tras las huellas del pasado
Soñando con las praderas más lejanas
ELECTRÓN
Emisario diminuto del designio
Que reinas en el mundo
De las realidades inciertas
Pequeño arquitecto de la substancia
Saltador curioso
Que invades otras órbitas
Para que la vida ocurra
Con la palabra del físico
La razón te dice gracias
Gracias por estar
Justo en el lugar exacto
Definido por el Fuego
EL ÁTOMO
Pequeño sistema solar en miniatura
Que condensas la esencia
De todo lo que vibra
Unidad de polos que compiten
Que generan la diversidad
Sumando vueltas
Enigma del ser
Exactitud que define su armonía
Puente entre este mundo
Y ese otro que intuimos
En los versos del poeta
Me pregunto que será de ti
Cuando la quietud y el frío
Reinen en el vacío
Dejado por galaxias y planetas
Y el cosmos sea una inmensa
Tumba negra
NEUTRINO
Nauta silente
Que atraviesas pétalos y rocas
Sin alterar su sueño
Mensajero insuperable
De los sucesos de ayer
Emperador de las tinieblas
Que cuelgas a voluntad
La levedad
Para cerrar el mundo
Pequeño diablillo que moras
En las burbujas del vacío
Y que argumentas el brillo
De la materia que se aduna
Arca cerrada
De la memoria del Fuego
Prisionero de otra historia
Síntesis minúscula del caos
Vocero fugaz de los cambios
De escenario
La poesía y la ciencia
Anhelan descifrar tus saltos
Antes de que tu inmensa
Alfombra negra
Se convierta en necrópolis
De todo el universo
LOS SONIDOS DEL TIEMPO
Desde las franjas lejanas del espacio
El eco de un chorro estelar de gas
Que se pierde en la densidad infinita
El estallido de una estrella de neutrones
La silbante melodía de las cenizas
De una nebulosa
El gemido de un astro moribundo
El choque de un neutrino
Con el hidrógeno que viaja libre
Por los predios siderales
El fulgor de una explosión
De rayos gamma
Las partículas del pasado
Que viajan ondulantes
Hacia el punto de partida
Y la respiración de quien maneja
Los controles de la Obra
Apoltronado en las orillas del tiempo
EL GRAN JUEGO
Todo es un juego
El caos originario
Y el azar de mil cabezas
Que procesa
Los elementos del paisaje
Todo es un juego
El hombre mismo
Que no hubiera sido posible
Sin la estampida primigenia
Y sin el venturoso asteroide
Que le despejó el camino
A sus ancestros
Todo es un juego
Un juego que alguien juega
En las afueras del tiempo
Y nosotros efímeros alfiles
Que nos movemos en el cieno
Apenas alcanzamos a columbrar
Su sombra
RETRATO
Soy un fragmento del éter fabuloso
Cuyas páginas se abren sin medida
Soy una parte del polen
Que fecunda las aguas planetarias
Soy el calor del sol en cada hoja
Y la energía oscura que almacena
El porvenir del universo
Soy una chispa desprendida
De la luz que envuelve al mundo
Un electrón perdido
En los laberintos del tiempo
Una idea en la mente del Eterno
Los ojos del espíritu del Todo
El cuerpo pensante de La Tierra
Y Dios que habla con la palabra
lírica que traduce estos recuerdos
POEMAS ANTRÓPICOS
VANIDAD SIN TITULOS
A Luis Vidales.
Si es La Tierra que pisamos
La que gira alrededor del sol
Y si la Luna nos circunda
Maniatada por el hueco
Que hemos abierto en este lado
Y si este sol orbita en las afueras
De la Vía Láctea
Y es apenas una antorcha
En el halo negro gigantesco
Que envuelve toda la galaxia
Y si el homo sapiens
No es más que un simio mejorado
Según Darwin...
¿De dónde Iluso microbio
Que miras hacia el infinito
Sin saber que eres mirado
Esa pretensión tuya de creerte
El ombligo del mundo?
JULIO VERNE
Sembrador de imposibles aparentes
Trillador de caminos necesarios
Heraldo del gran genio omnipotente
Que le señaló la ruta a los maestros
La enseñanza de tus viajes literarios
Recorre cada uno de estos versos
ALEXEI LEONOV
Tus primeros pasos
Sobre el tapiz endrino que nos cubre
La esperanza del encuentro
Más allá del Silencio
En la astronave de tu hazaña
La atadura de un cordón
Que los genes nos impulsan
A romper
Para encontrar la ruta
Del abrazo fraternal
En otra estrella
KONSTANTIN THIOLKOVSKY
Mucho antes que el artista
Viste en tus imágenes
Las estelas del sputnik
Pincelar esperanzas en azul
Gracias a tu herencia
El pensamiento se elevó hasta trascender
Las fronteras de la vida
Y pudo contemplar el crepúsculo
Desde las puertas del espacio
El paso del caminante del Águila
Fue primero un relámpago
En la corteza de tus sueños
Y tu legado
Inspiración y nervio de esta especie
Que transita ilusionada
Por los caminos del tiempo
IVÁN EFREMOV
Autor de La nebulosa de Andrómeda.
Mirando hacia la serena hermana
Desde la cabina de El Cisne
Soñaste el futuro de la especie
Humana
Y lo pensaste como un cuerno
Abundante de paz y hermandad
De paisajes
de libros y de uvas
Pero la misma condición
De Nebulosa
De la galaxia mayor de tu aventura
No te permitió ver al ser humano
Corazón adentro
Con todos sus atavismos
Y flaquezas
Hoy frente a los hechos
Cuestionarías el alfa y el omega
De tus sueños
Escribirías otra epopeya
Pero embarcarías a Erg Noor
En otro disco
Y lo pondrías a navegar
Por los meandros del alma
ANTINOMIA
En las praderas de ese espíritu
Que lubrica las fuerzas del campo
Que nos une
El amor y el odio cabalgan
En corceles fulgurantes
Cuando se detienen
Organizan el asalto
Al castillo de los sueños
Con los Angeles y Demonios
Que habitan
En los intersticios del alma
EINSTEIN
La poesía te condujo a pensar
Que en el cosmos rigen leyes bellas
Y encontraste que cada cuerpo
En movimiento
Es dueño de su medida
Y de su ritmo
Te preguntaste cómo te sentirías
Cabalgando sobre un rayo de sol
Y le enseñaste a la Física
La paradoja del periplo hacia
Otros mundos
Después de ti
El espacio se convirtió
En una malla plegada y espumosa
Cimbreada por las moles
Que le brotan
PITÁGORAS
Por la sabiduría del fuego
Que hoy todos conocemos
Sabías que el hombre surca
De la mano de Cronos
Las distancias siderales
Dijiste que la cantidad
Es la esencia
Que los números definen
La forma de los seres
Su evolución y su destino
Y le enseñaste a tus discípulos
La figura y la fórmula del vuelo
Supiste también que la armonía
Es el lenguaje de los astros
La razón del cuerpo que se mece
El hilo conductor de la belleza
Y la puerta de entrada al castillo
Del poder que mueve
Las poleas del amor
Y de todo lo visible
Pensaste en el alma sutil
De cada mundo
En ese hogar etéreo que lleva
Por los ríos eléctricos del Cosmos
El mensaje del Espíritu
Y que se nutre de la fuente
Siempre viva del origen
En algún lugar de Menfis
Aprendiste que el ser humano es
Un grano de polvo
En un tapete de energía interminable
Apenas un instante
Una esperanza vestida de vida
En esta danza eterna del fuego
De los dioses
TEILHARD DE CHARDIN
Dijiste que la evolución
Tenía un sentido
Que ella ordenaba
El cuerpo universal
Para que germinara el pensamiento
Y descubriera el Alfa y el Omega
Del misterio
Que la vida era algo más que
Esa complejidad que crece
En la biosfera
Que su misión era propiciar
Que la lámina del espíritu
Estrechara las asperezas
Del cuerpo que la piensa
Que el Amor es la gran verdad
Que transita en cada hebra
De esta luz que nos recorre
Y que de todos depende
El futuro de esta gesta
Y de los sueños que la animan
Acto seguido miraste el firmamento
Y viste a Dios al final del estallido
Esperando la llegada de Su obra
POEMAS APOCALIPTICOS
APOCALIPSIS IX
Cuando el heraldo de Apolo
Haya cruzado el río de la muerte
Y la media luna
Haya segado la espiga de Piscis
La nación del águila se encrespará
Y hundirá sus playas apacibles
Y un fragmento del espacio romperá
El velo de la diosa
Y el oro se volverá agua
Y el agua vapor que retornará
Para regar de nuevo las grietas
De la tierra calcinada
APOCALIPSIS X
El jefe de un valle milenario será muerto
Y la media luna cobrará la afrenta
Y provocará con sus armas
La ira de la Tierra
Bajo el lodo quedarán las villas ribereñas
Y los valles de los cinco continentes
Un viento huracanado extirpará de raíz
La humanidad
Y las tinieblas y un frío glacial
Cubrirán toda la superficie devastada
Al final del castigo
La visión de Lucía retornará
Y se multiplicará
Y buscará entre las ruinas
A los hijos de la Luz
Para empezar de nuevo
ACUARIO
Los criaturas encontrarán el sosiego
En las cristalinas cúpulas
Y la razón artificial será
Su soporte y su esperanza
Sus cruceros luminosos abrirán
Surcos en el tiempo
Y descifrarán el brillo
De la estrella de Toth
Y se atreverán más allá
Del mundo desplegado
Del trigo y del abrigo
Se ocuparán los ciborgs
Y los circuitos integrados
Mientras él Curioso sempiterno
Sigue las huellas y honduras
De los dos infinitos conocidos
APOCALIPSIS XI
En las cavernas del océano
Persevera la especie
Que recibirá la antorcha de la vida
A la hora del estruendo
Los profesores de ese nicho
Escribirán en su momento
La historia de la era del agua
En ella
La especie humana será llama
Consumida
Que perdió su instante
Y los artistas del mar
La verán como a las aves
En la saga de los saurios
APOCALIPSIS XII
Ahora que afuera
El infinito es ignoto y silencioso
Y que ha muerto el alimento
De sus dedos
Ahora que todo
Es un permanente hablar
Conmigo mismo
Una eterna soledad
Sin el oleaje del joven
Ni la audacia del sabio
Que nos abrió
La puerta de ese otro mundo
De fibras cromosómicas
Ahora que la vejez acosa
Y que he trillado todos los caminos
Mis burbujas magnéticas
Presienten que he sido abandonado
En este disco duro y viejo
Y tratan vanamente
De encontrar la claridad
En la memoria que nos une
NÉMESIS
Puede ser una gigante parda
Que alcance a desgajar de la Gran Nube
Una andanada de cometas
O un ventisquero de rayos
Generado por el plasma
De la constelación del Aguila
O Andrómeda la galaxia del poema
Que viaja al encuentro de su hermana
O el sol que es nuestro hogar
Altar
Escudo y Alacena
O un asteroide desprendido
O el deslizar del tapiz verde
Sobre el mar de magma que lo mece
O la simple somnolencia
De un burócrata del odio
Cualquier cosa puede ser
Navegamos a ciegas y sin rumbo
Por las paredes del tiempo
Y no somos mas que piedras fugaces
En el infinito tablero de los dioses
APOCALIPSIS XIII
Los portadores del verbo
Están de vuelta
Algunos están entre nosotros
Escondidos en la buhardilla
Del prodigio
Agazapados en los versos del poeta
O en la aspillera del que ve
Más allá de la apariencia
Allí están y están llegando
Señalándonos a todos
Nuevos caminos de esperanza
Advirtiéndonos el peligro
Del manejo demencial
De las palabras y las cosas
Aquí están
Infiltrados y expectantes
Sembradores del fuego inteligente
Espíritus radiantes que retornan
De otros lares
Esquirlas del creador del Universo
Si encuentras alguno no le temas
Abórdalo con el lenguaje del Silencio
Deja que su Luz derrame la gracia
En tus neuronas
Y dile que este soñador
Lo aguarda con los brazos abiertos
APOCALIPSIS XIV
Cuando Cronos se devuelva
Y el universo se contraiga
Hasta el radio del tormento
Las ventanas negras se unirán
En una puerta asombrosa de energía
Infinito que mira al infinito
Huevo cósmico que conserva
El recuerdo de los árboles
Divina esfera imaginada por
Empédocles
El taumaturgo de Agrigento
Y allí estarán las mónadas del juego
Viviendo el suplicio del instante
Y el tiempo congelado
Y el espacio recogido
Toda la realidad diseminada
Materia espectral de masa cero
Ondas de un proyecto retorcido
A la espera de la sagrada travesura
Que perturbará con el prodigio
De su lumbre
La eternidad de los destellos
APOCALIPSIS XV
He retornado a la morada generosa
Después de muchos años
Y desde el aire contemplo
El imperio de las dunas
Desciendo y camino jadeante
Por la arena roja
Sobre la extinta capa vigorosa
De las plantas y del agua
Busco el rastro del abuelo
En cada paso
En cada grano
En cada soplo
Y un silencio de muerte es la respuesta
(Como si la ira de Vulcano
Hubiese quemado la epidermis
De La Tierra)
Pero después de muchos horizontes
Sobre la silueta de una ola de silicio
Un cactus emerge majestuoso
Es un cactus grande y espinoso
Con el color de la esperanza
¡Eureka! me digo y voy a él
Y pienso que estoy de nuevo
En la ruta de amor de las estrellas
Y no observo que en el entorno
De mis huellas
Varios insectos asoman sus miradas
Enfadados
Alborotados y medrosos
Por las pisadas trepidantes del intruso
ENCUENTRO
In memoriam René Rebetez.
Ya estamos aquí
En esta parcela del futuro
Aún verde y limpia
Y estamos a la espera del mensaje
Que viene en la burbuja de tus sueños
No somos los únicos
En otras latitudes
La siembra también ha frutecido
Y sus frutos vuelan con el portento
De sus alas en busca del hermano
Todos estamos aquí
En este recodo del tiempo
A la espera del milagro
Escuchando la voz del inefable
Que le pide al mundo abrirse
Como un libro
Yo también estoy aquí y también espero
Porque sé que los cielos
No son más que páginas por donde
La Luz transita
Que los hombres son la Luz
Encarcelada
Y que en algún lugar del cosmos
La Luz también espera
El momento del encuentro
Estos poemas fueron escritos en los años 1999 y 2000.