El lenguaje metafórico
en las canciones de Juan Luis Guerra

Jairo Eduardo Soto Molina
jairsoto2003@yahoo.com
Profesor de la Universidad del Atlántico
Barranquilla - Colombia

Una metáfora es un puente a la realidad.
Proverbio clásico árabe





















La metáfora (del griego metá 'más allá, después de'; y phorein, 'pasar, llevar') consiste en el uso de una expresión con un significado distinto o en un contexto diferente al habitual. El término es importante tanto en teoría literaria (donde se usa como recurso literario) como en lingüística (donde es una de las principales causas de cambio semántico). Se utiliza también en psicología para referirse al poder profundo de "las historias-metafóricas" y su acción en el cambio interno, la visión o el paso a un nivel de conciencia más profundo.

La metáfora es un recurso literario (un tropo) que consiste en identificar dos términos entre los cuales existe alguna semejanza. Uno de los términos es el literal y el otro se usa en sentido figurado. La metáfora tiene tres niveles (de acuerdo con la distinción establecida por I. A. Richards (Odgen and Richards, The Meaning of Meaning, Londres, 1927).

• El tenor es aquello a lo que la metáfora se refiere, el término literal.
• El vehículo es lo que se dice, el término figurado.
• El fundamento es la relación existente entre el tenor y el vehículo (el discurso).

La metáfora es una de las formas más comunes de extensión del campo de aplicación de una forma léxica y por tanto de provocar cambios semánticos. Lingüísticamente una metáfora consistiría en usar una forma léxica para un concepto que comparte algunos rasgos semánticos con el concepto comúnmente designado por la forma léxica.

En el campo musical es Juan Luis Guerra el cantautor que más utiliza este recurso para llevar a sus seguidores a un nivel de conciencia más profundo sobre los temas tratados en su canción Ojalá que llueva café, en la que el sintagma llueva es el tenor; café, el vehículo, y el fundamento sería el deseo expresado en ojalá. A la metáfora en la que aparecen estos tres niveles se le denomina metáfora explícita. Sin embargo, cuando el tenor no aparece, se la denomina metáfora impl,ícita como en este caso en que la palabra lluvia no aparece. Pero en la expresión “que caiga un aguacero de yuca y té” se explicita el tenor (aguacero). Podemos  denotar el lenguaje metafórico en sus letras o, mejor, poemas, los cuales son todo un canto lírico de esperanza para el campesino que ara la tierra y con su sudor cultiva los frutos de la tierra.

En el consecutivo lírico se pueden apreciar más metáforas de ambas clases:

Ojalá que llueva café en el campo,
que caiga un aguacero de yuca y té,
del cielo, una harina de queso blanco,
y al sur, una montaña de berro y miel.
Oh, oh, oh-oh-oh, ojalá que llueva café,
ojalá que llueva café en el campo.
Peinar un alto cerro de trigo y mapuey,
bajar por la colina de arroz graneado
y continuar el arado con tu querer.
Oh, oh, oh-oh-oh.
Ojalá el otoño, en vez de hojas secas,
vista mi cosecha de pitisalé.
Sembrar una llanura de batata y fresas,
ojalá que llueva café
pa' que en el conuco no se sufra tanto, ay, hombe.
Ojalá que llueva café en el campo
pa' que en Villa Vásquez oigan este canto,
ojalá que llueva café en el campo.

La metáfora es utilizada por Juan Luis Guerra por las siguientes razones:

1. Establecer relaciones inéditas entre las palabras.
2. Descubrir atributos insospechados de las palabras.

Así pues, la gran fuerza poética de la metáfora en las canciones de este insigne genio musical dominicano reside en su capacidad de multiplicar de forma ilimitada el significado "normal" de las palabras, de modo que puedan llegar a describir lo desconocido (muerte, felicidad, deseo, amor, ansias, miedo, etc.), que, en definitiva, constituye la gran aspiración del arte. Pero indudablemente una gran obra poética cargada de lenguaje metafórico es la canción Burbujas de amor, la cual es un canto del corazón del artista sin esperanzas ni razón, que se anticipa a los momentos de su amor, desnudando su impaciencia ante la presencia del ser amado y manifiesta el deseo de ser un pez (Juan Luis Guerra) y compara el sexo de la hembra amada como una pecera donde quisiera mojarse y hacer burbujas de amor. Este canto erótico, Guerra también manifiesta el deseo de bordar la cintura de la dama, haciéndole siluetas de amor bajo la luna, pasando la noche en vela, mojado en el jugo del sexo de la mujer, para poder saciar la locura que vive de estar enamorado.

Por otro lado, Juan Luis guerra también hace uso de la metonimia, que es un recurso literario similar a la metáfora, pero en el cual la relación entre los términos identificados no es de semejanza sino de causa a efecto, parte a todo, autor a obra, continente a contenido, etc.

Ello lo podemos observar en la expresión “tengo un corazón mutilado de esperanzas”.


En Estrellitas y duendes, se puede apreciar ese mismo lenguaje metafórico cuando expresa:

Viviré en tu recuerdo
como un simple aguacero
de estrellitas y duendes,
vagaré por tu vientre,
mordiendo cada ilusión.

Vivirás en mis sueños
como tinta indeleble,
como mancha de acero;
no se olvida el idioma,
cuando dos hacen amor.

Me tosté en tus mejillas
como el sol en la tarde,
se desgarra mi cuerpo
y no vivo un segundo
para decirte que sin tí muero.

En otra  de sus impecables canciones, con una inmensa carga metafórica, La bilirrubina, hace  una crítica social a la mala atención médica, al igual que en su tema El Niágara en bicicleta, expresión que hizo popular nuestro recordado periodista de Calamar, Marcos Pérez Caicedo, para indicar que un beisbolista o alguien cualquiera estaba pasando por una situación difícil de manejar.

La  Bilirrubina:

Oye, me dio una fiebre el otro día
por causa de tu amor, cristiana,
que fui a parar a enfermería,
sin yo tener seguro de cama.

Y me inyectaron suero de colores, ey,
y me sacaron la radiografía
y me diagnosticaron mal de amores, uh,
al ver mi corazón cómo latía.

El Niágara en bicicleta:

Me dio una sirimba un domingo en la mañana
cuando menos lo pensaba,
caí redondo, como una guanábana, sobre la alcantarilla:
Será la presión o me ha subido la bilirrubina.

Y me entró la calentura
y me fui poniendo blanco como bola de naftalina,
me llevaron a un hospital de gente —supuestamente—,
en la Emergencia, el recepcionista escuchaba la lotería:
¡Treinta mil pesos!
"¡Alguien se apiade de mi!",
grité perdiendo el sentido,
y una enfermera se acercó a mi oreja y me dijo:
"Tranquilo, Bobby, tranquilo".

Me acarició con sus manos de Ben Gay y me dijo:
"¿Qué le pasa, atleta?",
y le conté con lujo de detalles lo que me había sucedido

"Hay que chequearte la presión
pero la sala está ocupada y, mi querido,
en este hospital no hay luz para un electrocardiograma".
Abrí los ojos como luna llena y me agarré la cabeza
porque es muy duro
pasar el Niagara en bicicleta.

Y continúa haciendo un magistral uso de las expresiones metafóricas, al igual que en otra canción de denuncia social como es El costo de la vida:

El costo de la vida sube otra vez,
el peso que baja, ya ni se vé,
y las habichuelas no se pueden comer
ni una libra de arroz, ni una cuarta de café,
a nadie le importa qué piensa usted,
será porque aquí no hablamos inglés.
Ah, ah, es verdad.
Do you understand? Do you, do you?
Y la gasolina sube otra vez,
el peso que baja, ya ni se ve,
y la democracia no puede crecer
si la corrupción juega ajedrez.
A nadie le importa qué piensa usted,
será porque aquí no hablamos francés.
Ah, ah, vous parlez?
ah, ah, non, monsieur.
¡Eh!
Somos un agujero
en medio del mar y el cielo,
quinientos años después,
una raza encendida,
negra, blanca y taína,
¿pero quién descubrió a quién?
Um, es verdad, es verdad.

En otra interpretación musical: A pedir su mano, expresa lo siguiente:

Voy a pedir su mano,
al amor hay que dar de beber,
voy a cortar un ramo de nubes
para mojar su querer.

Voy a bajar por los yayales
en una yagua de tul,
voy a pintar los manantiales
con óleos de cielo azul.

Igualmente, en Bachata rosa, se evidencia la presencia de este lenguaje metafórico como en todas sus canciones

Te regalo una rosa,
la encontré en el camino,
no sé si está desnuda
o tiene un solo vestido,
no, no lo sé.

Si la riega el verano
o se embriaga de olvido,
si alguna vez fue amada
o tiene amor escondido.

Ay, ayayay, amor,
eres la rosa que me da calor,
eres el sueño de mi soledad,
un letargo de azul,
un eclipse de mar...

Pero ¿qué decir de la canción Mi PC?:

Niña, te quiero decir
que tengo en computadora
un gigabyte de tus besos
y un floppy de tu persona.

Niña, te quiero decir
que sólo tú me interesas
y el mouse que mueve tu boca
me formatea la cabeza.

Niña, te quiero decir
que en mi PC sólo tengo
un monitor con tus ojos
y un CD-ROM de tu cuerpo.

Niña, te quiero decir
que el Internet de mis sueños
lo conecté a tu sonrisa
y al módem de tus cabellos.

Yo quiero mandarte un recadito,
ábreme tu e-mail,
y enviarte un diskette con un poquito
de mi cariñito bueno para amarte.

En su canción Vale la pena, también es apreciable ese lenguaje cargado de metáforas, pero aquí cambia hábilmente el adjetivo calificativo como en “el cuadrado de mi esfera”.

Te extraño, mi vida,
como nunca y mi corazón quisiera,
eh, oh, quisiera
sellar tu cariño
y coronarlo con luz de primavera,
eh, oh, de primavera.

Dime, si la luna se ha perdido
entre tus ojos de palmera,
¿qué será de mi?

Dime, si tus besos van rodando
en el cuadrado de mi esfera,
si no estás aquí...

La canción La hormiguita no se escapa a esta forma de describir la realidad o los estados del alma a través del uso del lenguaje metafórico:

Eres como una hormiguita
que me besa y me pica,
que recorre mi espalda
y se acuesta en mi barba
a estudiar geografía.

Eres como un trapecista
que atraviesa mi lengua
y tu circo de flores me carga y me suelta.

Con las respectivas citas, hemos podido notar que Juan Luis Guerra, como los grandes hombres que ha dado la humanidad, ha visto la vida a través del lenguaje metafórico, al igual que Aristóteles, que  llamaba a la tarde, "la vejez del día", o Logino, que comparaba a Homero con "el sol poniente", o Calderón de la Barca, que iguala la vida con el sueño o con una representación teatral, o Platón, con una tragedia, o Shakespeare, con "la sombra de una sombra", o Henry James, con una "revolución", o Bossuet, que asimila al mundo con una gran comedia, o Nicolás Guillén, que se refiere a la América Latina como un "vasto escenario", o Pereda, que habla del "papel de comparsa" en la "farsa de la vida", o Vasconcelos, quien dice que somos "comparsas" en "la pelota de la ambición".

El uso pedagógico de la metáfora nos brinda múltiples posibilidades para la construcción del pensamiento en la transición del lenguaje no verbal al verbal, a través de técnicas prácticas de enseñanza enfocadas a desarrollar habilidades de pensamiento, con el fin de despertar una gama de  capacidades cognoscitivas y creativas en el lenguaje [1]. La metáfora se convierte en el puente o el punto de transición entre los preconceptos y la conceptualización, la reflexión y la capacidad argumentativa que un hablante debe tener en su lengua o en una lengua alternativa . Por esta razón, debe ser la metáfora mucho más utilizada en los salones de clases y qué más divertido que hacerlo a través del análisis de las canciones de uno de las más grandes cantautores de la antigua isla La Española, la gran Quisqueya o perla de los mares, como se le ha llamado metafóricamente a República Dominicana.

Nota:

[1] Jairo Eduardo Soto Molina. “El lenguaje metafórico como  potenciador de la competencia comunicativa en el aprendizaje y la enseñanza  de lenguas". En: La Casa de Asterión No. 4, Volumen I. Barranquilla, Universidad del Atlántico, Enero-Febrero-Marzo de 2001.
[http://lacasadeasterion.homestead.com/v1n4metafora.html]

Fuentes:

1. ODGEN and RICHARDS (1997). The Meaning of Meaning, Cambridge, Londres.

2. SOTO MOLINA, Jairo Eduardo (2001). “El lenguaje metafórico como  potenciador de la competencia comunicativa en el aprendizaje y la enseñanza  de lenguas". En: La Casa de Asterión No. 4, Volumen I. Barranquilla, Universidad del Atlántico, Enero-Febrero-Marzo de 2001.
[http://lacasadeasterion.homestead.com/v1n4metafora.html] Consulta: Junio 27 de 2007.

3. Canciones de Juan Luis Guerra.
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©   Jairo Eduardo Soto Molina

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Ensayo

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VIII – Número 30
Julio-Agosto-Septiembre de 2007

PROGRAMA DE HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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