Generalidades
De la producción poética de Raúl Gómez Jattin, escrita entre 1980 y 1989, publicada por el Grupo Editorial Norma en 1995 en su primera edición, se ha optado por seleccionar el poemario Hijos del Tiempo para su lectura, comprensión y análisis respectivos.
Raúl Gómez Jattin nació el 31 de mayo de l946 en Cartagena y falleció el 3l de Mayo de 1997 en la misma ciudad, victima de un accidente. Su infancia y adolescencia las pasó en Cereté, población del Departamento de Córdoba, Colombia, que el poeta amó entrañablemente; como muestra están sus cantos al río Sinú que pasa por el mismo departamento de bellas playas, tranquilas y de agua trasparente.
Estudió Derecho en la Universidad Externado de Colombia, fue el dramaturgo de Las nupcias de su excelencia, con base en América de Franz Kafka, presentada en el Gran Teatro Integral de Oklahoma. Hizo adaptaciones para el teatro de las obras de Gabriel García Márquez, Cepeda Samudio, Aristófanes y Jonathan Swift. Fue actor de las obras de Tankered Dorts, Eduardo Manet, Ramón del Valle Inclán y Bertolt Brecht. Su poética cubre: Poemas, 1980; Retratos, 1980-1986; Amanecer en el Valle del Sinú, 1983-1986; Del amor, 1982-1987; Hijos del tiempo, 1989, y Esplendor de la mariposa, 1989.
Introducción
En el desglose de la temática de Raúl Gómez Jattin van incluidos el temple de ánimo, el hablante lírico, el lenguaje, el tiempo, para seguir con el análisis de los poemas, luego la conclusión.
El poemario Hijos del tiempo es un canto de dolor, tristeza e ironía frente a las verdades históricas de tragedia, en que se perciben dos facetas: la primera, que tiene que ver con el dominio del tiempo sobre la vida, circunstancias y acciones de los seres; la segunda contempla la muerte, como destino de todo ser desde el mismo momento en que nace; unos la experimentan de forma cruel, según las verdades de este poemario.
El canto de Gómez es una manifestación vehemente que trae a cuento una tradición más antigua, de Sócrates y Platón, como esclarecedores de esas fuerzas que nos hacen conscientes que el magnífico poeta no únicamente reproduce la época medieval y los tiempos de la mitología griega, sino que muestra la importancia del humanismo. A la vez, rechaza con pesimismo la tradición y la nueva racionalidad emergente, carente de valores, aún cuando sabía que la semántica de su obra, su ira, su sátira y posición irónica, son causas perdidas en el mundo del presente.
Los contenidos del poemario pintan dos extremos: uno, el del tirano cruel e indiferente, cuando la indiferencia es una actitud carente de la buena conciencia; el otro es el hombre falto de esperanza, tiranizado por sentimientos eróticos, celos, ambición de poder, que no se diferencia del hombre de hoy, tiranizado por una vida agobiante, el dinero y posesiones, la celebridad y el deporte, o preocupado para mantener su cabeza y la de los hijos en alto, sin importarle los sucesos en su entorno.
Gómez Jattin implica una serie de historias desde la fusión de la realidad histórica y su imaginación sobre la conductas asumidas por victimarios y víctimas de actos crueles, los que se resignan impulsivamente a las circunstancias y normas de quienes detentan el poder y hcen creer que el mundo gira de forma inalterable, sin manos humanas que puedan hacerlo cambiar.
Para los personajes de la antigüedad y la modernidad de su obra, la esperanza no existe, menos para los indiferentes que la rechazan. No obstante, cuando llegan a concebirla en la unión de su imaginación con la indignación, sale a flote la idea de que el presente es incompleto, y rechazan la opinión facilista de que hay que dejar las cosas como están, por ser el tiempo actual el resultado natural de lo que acaeció en el pasado, el hombre supera su resignación y se rebela. Sin embargo, esto no es lo que da a conocer Gómez Jattin en sus poemas compactos.
En espacios lingüísticos reducidos, presenta significados y efectos con un sonido estereofónico bello y triste, pinta el color oscuro de la violencia condicionada por la injusticia, el poder, la ambición malsana, el mandato que los impulsos instintivos ejercen sobre el hombre en lo sexual, homosexual y heterosexual, en una continuidad temática de hechos crueles que emergen de un yo íntimo, de una mente en trance, expresiva y singularmente elevada en el dominio del tiempo, la crueldad del hombre con poder y abundantes riquezas, pero, carente de moral y compasión.
Resalta el tiempo cronológico eterno y biológico no eterno, que conduce a cada ser hacia la muerte, donde el opresor se iguala con el oprimido, como lo expresó el poeta Francisco (Pachín) Royo en su poemario Sobre el tiempo y la vida: "nadie es grande ni eterno: en la caída/ al débil queda nivelado el fuerte."
En la noción de lo bello poético, el vate se opone a la forma de distribución del poder entre los que puedan detentarlo y los que no. Con relación a esto, optamos por citar una vez más a Francisco Royo (p. 14): "Y en esa hora, más inesperada/ nos devoran las fauces de otro mundo/ y el humano poder… resulta nada."
La tragedia y la muerte presentes en la memoria de Raúl impresionan por la intensidad con que dibuja e ilustra las imágenes que se limitan a su sensibilidad y poder cognitivo sobre hechos históricos de las épocas griega, bíblica, el renacimiento, la ilustración y la modernidad.
Evoca a cada sujeto mítico e histórico en un tiempo confuso, rodeado de tragedias en medio de una vida agónica, deshumanizada por la concentración del poder de unos cuantos, que tanto en el ayer como hoy no da tregua, cuando antes era la matanza de los no-cristianos en las cruzadas para saquear sus riquezas artísticas acumuladas durante siglos y que hoy adornan los museos de grandes ciudades europeas; luego fueron los genocidios de los bárbaros conquistadores sobre los que no conocían a Cristo ni la fe cristiana, para posteriormente robarles el oro y la plata con que se inundaron y se enriquecieron los países europeos, y hoy, somos testigos de invasiones y crueles masacres, con armas fantásticas, alucinantes, contra los débiles, para robarles el oro negro o petróleo.
Lo anterior hace surgir la siguiente hipótesis: Ante los sucesos execrables del imperio actual: ¿Cuál hubiera sido la actitud poética que asumiría Gómez Jattin? ¿Sus poemas tendrían el mismo dolor y diatribas contra las muertes infringidas a inocentes por el imperio? ¿Se mantendría neutral cuando en parte sus ancestros llegaron del oriente medio, donde abunda el petróleo coodiciado por el imperialismo?
En el temple de ánimo del hablante lírico está la vida con sus tragedias y crueldades, rodeada de la muerte y el tiempo, que siempre serán los vencedores. Expresa su filosofía en la que campea la violencia desgarradora, el terror, sufrimiento, y miedo, efectos de su ira en el manejo de los lados misteriosos e incomprensibles de la vida.
El yo poético es un idealista que se separa de toda relación con lo bello, sin embargo, el hablante lírico preserva el lenguaje elevado para expresar su espiritualidad, cuando describe lo execrable y la decadencia del hombre rodeado de soledad, angustia, y condenado por una circunstancia de vida excluyente, que mata a cualquier buena conciencia que trate de emerger en un determinado contexto, sea cultural o social.
Ante el individualismo que cansa y oprime al hombre, el hablante propone la mitología griega como causal de la miseria que padece la humanidad, igual a como los conquistadores plantearon la mitología hebrea para justificar la opresión, la muerte cruel y el despojo infringidos a los indoamericanos, quitándoles su cultura y avance cognitivo, cuando encontraron y destruyeron, en época de la conquista, magníficas obras de ingeniería construidas por los mayas, los incas, los chibchas y los zenúes en nuestra América, sin dejar por fuera el presente, en que partiendo de una democracia que predica la libertad, se pretende alejar a grandes conglomerados de su cultura milenaria.
El oyente comparte las vivencias del hablante lírico, su forma de narrar sucesos alucinantes, con fuerte sentido onírico, unido a una actitud parricida y matricida, como símbolos de la degradación en que puede hundirse el ser humano. De este modo, el yo poético sufre y se irrita ante los sucesos trágicos y el vacío que produce el oscurantismo en la vida de los personajes.
El lenguaje implementado es referencial, explaya las ensoñaciones de una persona en trance, pero iluminada, que regresa a sus memorias y cogniciones para rescatar la historia de los eventos para darlos a conocer al lector. La estructura lingüística proporciona un bello sentido a los poemas, no obstante sus referentes, y hace inferir que no fueron elaborados de forma autómata, sino que pasaron por varias etapas de reflexión y corrección, provenientes de un trabajo arduo, con hondo reconocimiento de la Historia y buen uso del lenguaje. A pesar de los dibujos patéticos, el hablante lírico no se expresa con diatribas, en su arte responde al funcionamiento de un lenguaje claro y elegante ante el tratamiento del dolor y la impotencia del ser ante el tiempo y la muerte.
Las estructuras sintácticas van en forma lineal, poéticamente es acertado el empleo de modificadores, adverbios, adjetivos y tiempos verbales, por lo que producen ritmos sonantes e intencionalmente predeterminados, a pesar de ser el lenguaje tradicional y poco figurativo. En casos necesarios, las asociaciones semánticas reemplazan las metáforas y comparaciones clásicas, haciendo funcionar el lenguaje como un objetivo en sí mismo. El objeto lingüístico, artísticamente, no señala realidades externas, construye su propia realidad estética interna en cada poema.
El poeta es profundo en las emisiones de las verdades, por lo que se requiere de un grupo selectivo de estudiosos de la historia americana, la europea, la literatura clásica y moderna, para que se comprenda la dimensión de este poemario Hijos del tiempo en lo prospectivo y proyectivo, emparentado con una reflexión sobre aquellos aspectos de la vida que tocan el imaginario del lector, a quien traslada Gómez Jattin a una temporalidad distintiva, centrada en un pasado mítico e histórico, con la elección de grandes figuras universales como personajes de su poemario, que enfoca la subconciencia y el significado irracional de los seres que actúan como victimarios.
Cada poema, en tiempo prospectivo o retrospectivo, es más oscuro que el otro, desde cualquier ángulo en que se visione, y esto asombra ante la capacidad de Gómez Jattin, que parte del surrealismo y verdades históricas alucinantes con miras a connotar la pasividad contemplativa y cognitiva con que escucha y obedece el dictamen de su conciencia, guardando una relación mimética con la verdad de sus experiencias y pensamientos clásicos con alusiones a personajes del campo literario como Franz Kafka, históricos como Moctezuma, Isabel, María Estuardo, el califa de la Alambra, los dioses de la mitología griega, los emperadores romanos, el tiempo aciago de la conquista, las cruzadas, reflejando así su vasto conocimiento de los clásicos literarios e historia bíblica, europea, arábica y americana.
Análisis
1. El primer poema de Hijos del tiempo se titula "Micerino"; se observa la lentitud con que transcurre el tiempo en el primer verso: “La barca dorada navega lenta entre nenúfares”.
La descripción de este verso es morosa como el mismo movimiento del río, obstaculizado por las plantas acuáticas; prima lo externo, pero, filtrado por la contemplación de la pirámide, se refleja el mundo interior del narrador que destaca su preocupación por la construcción que progresa lento: Pero la construcción va en "piedra a piedra/ y parece que la tumba no avanza".
Tumba es signo de la muerte futura, pero por el momento no hay prisa, en alguna forma al hablante en primera persona le embarga la resignación cuando pregunta si alcanzará morir a tiempo. La construcción de la esfinge es una metáfora de la vida y pensamiento enigmático del faraón.
2. La hermosura del poema "Belkis" se extrae de su división en dos tiempos: El tiempo que la Biblia elogia antes de que apareciera el tiempo posterior que es la figura de Jesucristo. La espera de Belkis, que es bíblicamente la Reina de Saba, representa la lucha entre su ideal y el deseo de un encuentro con el rey Salomón. El tiempo toma un efecto de reto: “Esperó varios años para decidirse a visitarlo”.
El hablante lírico en Micerino es externo, el narrador en tercera persona habla del pasado. Se encuentra fuera del escenario y no le asiste la necesidad de irse de prisa. De alguna forma, estos dos poemas son narraciones, más que una expresión vital. En ambos poemas existe la expectativa en el futuro, en el segundo es más inmediata, por la que la pasión y el deseo son efímeros al requerir más de la juventud que pasa rápido, cuando Belkis había esperado ya varios años.
3. Con el poema "Teseo", personaje que históricamente mató al minotauro, entra el hablante lírico en otra dimensión. El texto es una recreación aparente del mito del Minotauro que vivía en el laberinto de Creta y se alimentaba de carne humana. El verso diecisiete: "Pero la fiera es imbécil/ Amigo mío" se convierte en una metáfora continua e intensa, hasta llegar a ser, en una alegoría del amor, como un laberinto del que se sale herido o muerto. El laberinto tiene una salida cuando, al terminar la descripción, en el diálogo, el hablante lírico manifiesta: "y ayudado por la mujer y la poesía/ he descifrado el misterio del camino y la he matado/ Te he matado amigo mío/ al entender el laberinto de tu cuerpo/ he tendido como una trampa en mi deseo."
El amigo es el ser amado, el laberinto es el amor que lo tiene atrapado y trata de comprender para salir y llegar al ser amado para inspirarle la vida que es esperanza, en vez de la muerte, siempre al asecho, que habita en su cuerpo. El minotauro simboliza al amigo vencido, que se rinde ante el amor que significa vida.
4. "Medea", hechicera y asesina de sus hijos, al sentirse abandonada por su marido, comete hechos de barbarie: …cuando descuartizó e hirvió en una olla a su "padre/ el rey de la nativa tierra bárbara."
Bárbara es un adjetivo que denota la violencia ocasionada a sus hijos: "De pronto los brillantes ojos de pantera se encienden/ ha oído las voces conocidas de los niños/ Con movimientos seguros va en busca de los cuchillos/ Los toma con rápida destreza/ Los oculta tras la espalda/ y espera."
El cuadro es patético, violento, la ira es indomable en los ojos de la bestia, símbolo de Medea. El narrador conjuga el tiempo presente de espera con la acción y los niños inocentes, siendo el tiempo pasado en la literatura mítico. El poema representa metafórica y teatralmente las consecuencias del amor frustrado de Medea ante la rivalidad de la desdichada princesa a quien envenena como prometida de Jason, que es figura clásica, héroe y líder de los argonautas, quien, a solicitud de su tío Pelisa, recuperó el oro con la ayuda de Medea.
5. Con el poema "Homero", el hablante transmite una atmosfera de dolor y nostalgia cuando refiere que la historia de Homero nunca será de felicidad: "No volverán unidos a la tierra de los mirmidones/ a cazar juntos el venado y el jabalí en el monte/ Ni beberán más vino entre amigos/ mientras cantan poemas de los antecesores de Homero."
Aquiles se encuentra compungido por la muerte de su amante: “y se corta los cabellos y apartado y solitario llora.”
El narrador es un recreador de lo no dicho, pero sentido en el papel del poeta y los silencios irónicos de este tema histórico y mítico literario: "A Homero, el poeta, le gustaría narrar otros dolorosos detalles/ pero guarda silencio."
Doloroso es un adjetivo indicador del amor y la pasión homosexual destruidos por la muerte, pero guarda silencio al no poder referir sus sentimientos, la sociedad no acepta la condición estética y la pasión de ese amor.
6. El narrador se refiere en "Casandra" a un acto tétrico de violencia y muerte. La conjetura de la muchacha troyana, cautiva de Agamenón, no tiene eco. Los personajes aceptan su destino, especialmente Agamenón: "Pero el atrida —-como antes los troyanos—/ no cree las predicciones de la infanta cautiva.
Los personajes se ven envueltos en un tiempo de violencia inexorable que los atrapa y vence: En el lejano confín de los mares quedó Troya/ vuelta cementerio y ceniza y silencio y nada.
Lo efímero del poder ante otro poder se explica en: “Quedó la familia real muerta o esclava.
La desaparición total de la realeza en medio del terror y el miedo sucede: Casandra la adivina se asoma a la entrada/ del baño y en un vértigo de miedo divisa/ en el aire la red que cae sobre Agamenón.
El cuadro es insoportable para Casandra, la última sobreviviente, cae al piso y la matan. El poder puede ser sometido por la violencia y muerte cuando otros lo quieren detentar.
7. "Clitemnestra" y "Electra" son dos poemas históricos y míticos, interrelacionados en el sarcasmo y asesinato resultantes de la violencia parricida y matricida. En "Clitemnestra" el hablante presenta un diálogo entre la madre de Ifigenia y Agamenón, padre de Ifigenia. Agamenón propone casar a Ifigenia con Aquiles (en la mitología griega, héroe de Troya), para el regocijo de ambas. Lo dado a conocer por Agamenón era un truco que le facilitaría cumplir con su promesa de darle muerte a Ifigenia.
Artemisa la rescata llevándola como sacerdotisa a Táuride. En un tono sarcástico y de ira, la madre destaca el acto vengativo realizado por ella: "Lo que importa ahora —perro— es que estés/ pudriéndote allá en la llanura desolada/ y tu cadáver fétido sea devorado por los buitres."
No hay moderación, sino exageración de figuras polisémico-hiperbólicas, a satisfacción de Clitemnestra, en su acto de venganza consumado en el primer verbo del penúltimo verso.
En "Electra" resuenan en la memoria del hermano, los gritos de la madre. En el fluir onírico de la conciencia malsana de la hermana queda grabada la fisonomía descompuesta del padre, por el miedo y el dolor, ante la muerte consumada por ella, como acto criminal y vengativo. En medio de esta violencia de muerte y de sangre, surge el sentido erótico de Atreo, nieta de Agamenón y Clitemnestra: "y piensa en el cuerpo esbelto de Pílades/ —el amante de Orestes— que el hermano/ le ha prometido como esposo y se toca los senos."
Los dos poemas reflejan la violencia y el asesinato por amor. El tono de ambos es neutro, el hablante emplea la tercera y segunda persona. En "Clitemnestra" se encuentra la primera persona, el yo poético cambia de temple de ánimo y el poema alcanza nuevas significaciones sarcásticas cuando en medio de la violencia, sangre y muerte, surge, no el amor, sino el deseo sexual.
8. Tratamos ahora a "Penélope y Odiseo"; aquí el narrador en tercera persona expone la significación de la vuelta de Odiseo que es una esperanza para Penélope tras veinte años de esperar su regreso. El elemento luz se repite como símbolo de su salida y llegada cuando el último verso de la primera estrofa lo indica: “y ve en el puerto una luz que acaban de encender.” La ‘ultima estrofa, a su llegada, presenta la luz: "y mira por la ventana y ve la luz/ avanzando por el abrupto camino hacia el palacio."
Al lado de la metáfora del amor esperanzado, presenta este poema la violencia en el verso: “Muerto quedó Polifemo en su isla de muerte."
9. En "Roxana" están presentes las metáforas del amor como un elemento violento cuando a Alejandro, Rey de Macedonia y de Persa, lo ha sorprendido su amada: "levantarse/ del lecho donde la ha amado/ e irse a la alcoba de Espafrodito su amigo/ quien lo espera desnudo y embriagado de vino."
Es el deseo y la espera con ansia de una relación homosexual para la cual el amigo se ha preparado, encontrándose desnudo y esperando la llegada de su amado heterosexual.
10. Pasamos ahora a "Julio Cesar" en el que el hablante lírico da a conocer elementos de traición, violencia, mentira, poder, placer, amor, deseo, insatisfacción y desengaño de un tercero en discordia. El personaje tiene presentimientos extraños, pero no cree en el peligro: "pues todos al verlo lo saludan amistoso/ y detrás de sonrisa la mentira/ Bruto —su hijo adoptivo— agarra/ con maldad el cuchillo de traición/ y como queriendo abrazarlo avanza hacia él/ quien no lo ha visto y le da la espalda.
El personaje siente el presagio de una muerte, pero para él era imposible, aunque al final la acepta como destino, o como algo que tenía que suceder.
11. "Atinoo" es un poema en que el hablante lírico refiere los sentimientos de un homosexual que es amante del Emperador Español. El yo poético habla de su amor en primera persona, un amor hondamente apasionado en las expresiones siguientes: "Me ama con locura/ ha fundado una ciudad en mi honor/ le entrego con mi alma entera/ su memoria de enamorado/ siento miedo de perder su amor."
Son metáforas que reemplazan la locura del amor enfermizo de un adolescente cargado de incertidumbre. El clímax de ese amor que es más que la vida misma del hablante lírico se resalta, y se siente su verdad en los últimos cuatro versos: "Prefiero ahogarme en el río/ Que los dioses se apiaden de mis diecisiete años/ Yo tan ignorante y frágil y pequeño/ Tengo un amante que es el dueño del mundo."
La expresión “dueño del mundo” connota la España poderosa, dueña de América en tiempos históricos pasados. Este poema registra un amor inmenso y sin límites que en la vida real conduce al suicidio. Lo siente el adolescente ante la presencia impositiva del emperador y su poder.
12. El hablante de "Godofredo De Bouillon" narra la inutilidad lastimosa de las cruzadas. Descubre que no existe misterio alguno en los lugares llamados santos. En el significado profundo del poema se oculta una guerra inútil contra los mahometanos, como son de inútiles todas las guerras por caber en ellas únicamente la violencia y la muerte cruel. El hablante sufre una decepción cuando: "No hay nada allí sino lo mismo contemplado/ en cualquier otro sitio de la tierra."
Los dos versos connotan al hablante como persona que ha realizado muchos viajes y ha experimentado que en lo material construido por el hombre, todo es igual y, en esencia, como ser biológico, el ser humano no se diferencia de otros, sino en lo espiritual, cultural y modo de ver al mundo.
13. En "Sherezada" el narrador destaca la pasión del artista en quien las dificultades hacen evocar una fuerza positiva de adhesión al trabajo. Es la metáfora de la creación artística en medio de la lujuria como amenaza de muerte: "tiene siempre un mortal enemigo/ que lo extenúa en su trabajo interminable/ y que cada noche lo perdona y lo ama: él mismo."
14. El hablante en "Li-Po" tiene ante sí la metáfora de flores del durazno, con algo de caracola o de piel sonrosada caídas en la grama. Las imágenes son múltiples, pero el poeta no padece de dispersión y conserva el poema escrito con afecto por uno de los "nuevos amigos/ que anduvieron muchos días para conocerlo."
Hay analogía con los otros poemas cuando "siente a la muerte vigilándole los pasos."
Es una metáfora de la muerte que siempre está al acecho. La atracción de la luna, símbolo de locura y de muerte, presta una doble imagen sobre los montes lejanos y el deseo alucinante del yo poético de "tocarla y mirarla de cerca y besarla [...], yendo en búsqueda del Río Amarillo: De donde nunca jamás Li-Po volverá."
Este poema simboliza el delirio ante la muerte, recordando el hablante al ser amado en un acto de amor, bajo el resplandor y acompañamiento de la luna que le produce locuras, y solitario muere en el río, al ir en búsqueda del ser que le produce tormentos indescifrables.
15. El poema "Adrea Mantegna" es un concierto de pinceles, óleo y lienzo manchado de aceite de cocina y mugre. La nota del poema es sombría y oscura por el adjetivo manchado y el sustantivo mugre, que indican un estado de ánimo y una atmósfera de incertidumbre. Son alevosos para calificar el genio artístico de una pintora y su resignación en una atmósfera de silencio, quietud y aceptación, de una condición de vida sin esperanza: "¿Qué puede hacer Andrea sino terminar el cuadro/ y llevarlo al ventero de la esquina cercana/ a cambiarlo por frutas, peces y jamones?"
Ella sirve para el arte, pero el arte le da únicamente para la comida. No le produce satisfacción, ni resultados benéficos, sino desengaño por el fraude del ventero. Es la metáfora de una vida sin color, sombría, resignada y oscura.
16. La consistencia de una nota oscura se traslada en el "Rey Moro" cuando le invade la nostalgia al recordar el esplendor de la Alambra que no volverá a ver. Sus sentidos se posan sobre los recuerdos que lo hacen llorar al saber que: "Nadie —lo sabe íntimamente— lo devolverá/ al califato de Córdoba su ciudad amada/ Nadie —y llora mirando la costa lejana/ que desdibuja en el horizonte/ Nadie regresará los amigos que murieron."
El narrador menciona en tercera persona el transcurso del tiempo de un ser solitario que con vehemencia evoca a los amigos que murieron, ante el futuro vacío que le depara el poder y el tiempo, cuando, en unas pocas batallas, todo se le esfumó.
17. El mundo de "Moctezuma" se dibuja con un futuro sombrío reflejado en el rostro de Quetzalcóatl ante la profecía que se cumpliría dentro de doce lunas. En este poema es patente la diferencia con los anteriores cuando el hablante lírico alude a un futuro indescifrable y misterioso que estaría cargado de esperpentos. Siente un presagio inexplicable de invasión, saqueo y muerte cuando: "Hernán Cortés y sus soldados vienen/ se armarían para defenderse y salvarse/ o emprenderían una aconsejable huida."
Ante dos variables se presenta el carácter genocida de la conquista española, se ratifica y se radicaliza la idea de la muerte, la salvación o la derrota en el futuro: "Pero no el mito es el indiscutible centro/ de la historia y Hernán Cortés afortunado/ será recibido como si se tratara de Quetzalcóatl/ y matará innoblemente a Moctezuma."
Son las variables del mito y la realidad de los sucesos históricos donde resuena la palabra “innoblemente”, que evoca la crueldad de la conquista que sembró de muerte al panorama americano, la traición y el engaño histórico.
18. La actitud de derrota sigue unificando los poemas con relación al dolor, a la soledad y la desesperanza ante el poder en "María Estuardo", sometida a la angustia de saber que tendría que morir de forma cruel. Históricamente fue decapitada, por orden de "su hermana la fea, la bastarda, la cruel Isabel/ dejarla envejecer entre la angustia y el terror/ de una muerte monstruosa que puede llegar/ el día que la usurpadora quiera ver su sangre."
Se esboza enfáticamente una actitud obligada de derrota por la usurpación del poder y la fatalidad dentro de la particular visión de un mundo carente de reconocimiento y dignificación del ser humano. Es la lujuria del poder inmoral, que no conoce el amor, menos reconoce el vínculo genético y la igualdad sanguínea del origen de unos seres. La lujuria concupiscente y el poder no tienen corazón, espiritualidad ni amor.
19. Con gran claridad en "El Cacique Zenú" se plantea la crítica a la religión y la conquista. Este poema es excepcional cuando encontramos en él el tiempo siempre presente de las luchas, las muertes revolucionarias y el respeto de las creencias; el hablante lírico manifiesta en primera persona: "Sabía de todo y mucho y no se metía en mis creencias/ Desde que lo maten por revolucionario."
Dibuja así el hablante lírico un mundo difuso y ensombrecido que se descubre como surreal, tétrico, espantoso, como la muerte silenciosa en la oscuridad de una jaula de hierro en que colocaron, como escarmiento y sin orden, la cabeza del revolucionario a la orilla del río.
Es la “gesta” española de la conquista que implanta un régimen de servidumbre cruel, de índole colonialista que oprime a su antojo al nativo americano denominado bárbaro y salvaje para legitimar las crueldades cometidas contra él. Es la lucha del revolucionario contra la injusticia y crueldad, que terminan venciendo a la justicia, creando la impunidad. En este poema se refleja el mito generado por la historia de las luchas y resistencia de las víctimas que padecieron las crueldades infringidas a los amerindios por la religión y su inquisición, siempre a favor de los conquistadores.
20. La amargura y destrozos en "Franz Kafka" son protagonistas del poema. El personaje es objeto de la opresión del padre y el imperialismo a quienes detesta. El yo poético presenta el plano humano ante la muerte que no diferencia a los seres ni las jerarquías impuestas por el hombre en una existencia sin variantes en que la muerte no tiene jerarquía porque: "Serán jabón o nada o esqueletos apenas cubiertos/ por una piel terrible y deshumanizada/ Serán la muerte desolada de tantos intocables."
21. El último poema lleva por título "Lola Jattin". En él, el yo poético se oculta a través de máscaras para sutilmente regresar a temas como la muerte, el amor, en el fluir del tiempo, que es vencedor supremo. Cuando los recuerdos: "el de mi madre y el mío/ sean solo un recuerdo solo: este verso."
El recuerdo es puro, es una imagen que es sólo del yo poético en la intimidad de su memoria donde vive la madre querida, arrebatada por la muerte. Ese ser madre es representatividad del amor puro, viviente en su conciencia, donde: "Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara/ de su dolor inmenso como una puñalada/ está Lola —la muerte— aún vibrante y viva."
Este poema dibuja el sentimiento puro de Gómez Jattin, es doloroso y real, los recuerdos lo hacen como la estocada cruel y mortal de una puñalada. La muerte no es del todo triunfante porque el ser desaparecido queda vivo en la memoria de quienes lo amaron en vida. La muerte puede ser que venza todo, pero los recuerdos presentes en la memoria derrotan a la muerte.
Conclusión
Raúl Gómez Jattin supo reflejar, de manera poética, mediante un lenguaje sencillo, profundo, respetuoso —que es una dote atribuible a los grandes bardos— su punto de vista en este poemario, cuando en otros acude a un lenguaje diferente, hiperbólico, hasta obsceno en sus alusiones a actos sexuales zoofílicos, como mito y verdad del Caribe, utilizando la terminología que armoniza con cada situación. De forma magnifica, plasma la temporalidad de la tenencia y el despojo de bienes humanos por humanos, sus razones y crueldades, que todo lo que el hombre posee es efímero, y asimismo se acaba en la alteridad de la vida.
La muerte, temática de este poemario al lado del tiempo, lo ha vencido en su ser como "hijo del tiempo" y ha despojado a Colombia y al mundo tempranamente, de un ser magnífico que en su corta existencia supo hacer, acompañado de sus ideales, de forma artística, valiosas contribuciones a la sociedad amante y estudiosa de la buena poesía.
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© Silvia Boekhoudt de Marenco
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen VIII – Número 32
Enero-Febrero-Marzo de 2008
PROGRAMA DE HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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La muerte y cronos
en Hijos del tiempo,
de Raúl Gómez Jattin
Silvia Boekhoudt de Marenco
Facultad de Ciencias Humanas
Universidad del Atlántico