Hambre de perro
José Carlos Nazario
Sonó el claxon. Todo transcurría como cada mañana. La esquina era la imagen misma de su eterno proceder. La misma muchedumbre y bullicio. A algunos pasos de distancia, la tienda estaba repleta de niños y niñas que, acompañados por sus padres, observaban los juguetes que luego incluirían en sus listas a Santa. La plaza era un solo fandango de bocinas, pisadas, voces de comerciantes y marchantes. El paisaje era un episodio más de aquel misterio cotidiano.
El suelo pavimentado, gris, soportaba los pasos y rayones que producían zapatos, sandalias y neumáticos. Algún casco de caballo golpeaba produciendo un tableteo molesto, incluso en aquel ambiente infernalmente bullicioso. La trifulca era la misma. Silbidos, ronroneos de motores, gritos, el martilleo de algún obrero en la construcción de la esquina. Todo seguía el curso agitado de cada día.
Era un evento normal que se produjera un accidente de coche. Atropellaban a más de cinco por semana. La imprudencia era el común denominador, presente en las acciones de víctimas y victimarios. Cruzaban la calle una y otra vez de un lado a otro, peatones, ancianas, perros y ciclistas. Era común que se perdiera un ejemplar de aquellas especies urbanas, al menos una vez al mes, tras una colisión de automóvil o alguna esporádica pelea.
Sonó el claxon, nuevamente, de manera aguda e ininterrumpida. Al molesto barullo siguió un golpe seco, no muy estruendoso. Se escuchó con claridad la quebrazón. Tras el choque se reincorporó el bullicio rutinario. Las bocinas, los motores de vehículos, los gritos del vendutero y los insultos del último de la cola, retomaron la escena. Todo sucedió en un segundo.
De inmediato, aquel hombre apareció de la nada. Llevaba una barba larga y cubría su desnudez con pedazos de plástico. Botas, calzones y un gorro, hechos de fundas de supermercado, se ceñían sobre un cuerpo mugriento y musculoso. Tenía un aspecto extraño, horrible. Saltó, de su invisible morada, hacia el frente de aquel coche. Afincó su pie izquierdo sobre el pecho del animal herido. Y haló con toda su fuerza de loco el anca del canino. Desmembró desde la ingle la pata izquierda y soltó una hambrienta mordida al muslo de cuya carne emanaba, tibia aún, la sangre del perro moribundo.
Aquel hecho interrumpió nuevamente el devenir del tránsito en aquella intersección. Hombres y mujeres que conducían en la placidez de sus lujosos automóviles, desfiguraban sus rostros con muecas de asco y espanto. Le gritaban frases terroríficas, pero él no entendía. No era consciente de lo que hacía. Operaba impulsado por algún extraño demonio, de un hambre aguda, rabiosa.
Una niña se arrimó a la esquina y observó, con cara de extraña ilusión, la figura de su perro. Su cerebro tardó en procesar lo que sus ojos habían computado. De inmediato, su alegría por haber reencontrado a su extraviada mascota metamorfoseó al horror. Le gritó desahuciada al que sostenía, con rostro de satisfacción, el muslo del can. El loco volteó la mirada. Sus ojos brillaron y su rostro, chorreando sangre, se viró hacia la imagen de la impúber hecha lágrimas. Brincó hacia ella. Nuevamente su pie izquierdo presionaba el pecho de una presa.
El autor:
José Carlos Nazario es escritor dominicano (Santo Domingo, 1985). Ha cursado estudios de derecho y política y ha participado en diversas agrupaciones sociales, estudiantiles y culturales. Redacta la columna “Dimensión Ética” del diario Clave Digital, donde difunde ideas reflejando su compromiso crítico con una nueva visión de ciudadanía. Ganador del premio Estrella de la Juventud Dominicana. Obtuvo el Primer Lugar en el Concurso de Ensayo Histórico sobre la Constitución Dominicana, organizado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (2003). Ha publicado de manera alternativa Morada de locos, una selección de microrrelatos Publicó también el cuento “El regalo” en la revista venezolana Letralia.
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© José Carlos Nazario
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen IX – Número 33
Abril-Mayo-Junio de 2008
SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290
PROGRAMA DE HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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