Diferencias irreconciliables
Marie Rojas
Cuando un ángel llora,
no amanece.
Cuando un ángel sufre,
caen estrellas.
Cuando un ángel sueña,
reconfigura el firmamento,
dibuja nuevas constelaciones,
borrando de nuestras mentes,
presagios, cartas astrales
y zodiacos anteriores.
Cuando un ángel ríe,
estallan auroras boreales,
nacen arcoiris...
Cuando un humano ríe,
sueña, sufre,
llora, se desgarra,
no queda otra huella
que la inasible memoria
a ser borrada con su muerte.
Ángel triste
Ángel de carita sucia
que devoras un trozo de pan
mientras miras al mundo, temerosa
de que esta dicha también te sea arrebatada.
Conozco tu deambular en las calles
a solas, fugaz compañera de la luna,
presa fácil de los depredadores,
Protegida por las sombras
que te acogen en sus brazos.
Sé de tus lágrimas, tu hambre y tus temores,
de la ausencia de besos,
de la falta de todo,
menos, tal vez, de pesadillas.
Hundiendo los pies en el barro,
sueñas con Jauja,
con Nunca Jamás,
con la Tierra de las Maravillas.
Mas no hay para ti alfombra voladora,
ni viajes a través del espejo,
ni siquiera habrá
juguetes bajo la almohada
cuando caigan tus dientes.
No te rescatará de las fauces de la bestia
un príncipe azul, escoltado por un hada,
quizás ignores el nombre de tus sueños,
a ti nadie te lee cuentos.
Si pudiera, ángel triste,
llevarte donde voy,
si con un solo verso
lograra regalarte una sonrisa...
El beso del ángel
Ignoro por qué magia del destino
me vi, ayer, de pronto,
flotando sobre el mundo.
Inundada de cielo infinito,
de monte totalitario,
de la pureza del mar en calma,
lloré, regresando a la inocencia.
En medio de un renacer
sin edad, rostro o fortuna,
sentí crecer en mis espaldas,
aquel par de alas que presté un día
O que quizás dejé olvidadas.
Retornan ahora
para recordarme que allí,
donde el mar acaricia
los pies desnudos de la tierra,
una vez,
hace tiempo,
fui besada por un ángel.
Ronda de las estaciones
Un coro de ranas saluda al que viene desde lejos.
Tres rosas trae, para la reina,
cubierto de cenizas llega, como el tiempo,
la espada reposa en el zaguán,
verde amanece en la colina del estero.
Bajo la sombra serpentean los recuerdos,
nadie les dio cobija en el otoño.
La reina duerme al conjuro de su encierro,
el vientre cubierto de hojas muertas,
¡ay del que acuda a perturbar su sueño!
La puerta de cristal se quiebra como hielo,
él, tornándose manjar de bestias,
saborea el placer de ser veneno,
ausente de colores y de afanes,
perdida memoria de otro invierno.
¿Dónde quedó el aroma de los velos,
el beso prometido, el hálito del polichinela?
Nadie lo recuerda, todo se torna cruel boceto.
La reina abre los ojos y sonríe,
de su capa caen flores de embeleso.
El coro calla, brota el agua del venero,
fluye del ramaje una oscura eufonía…
Renace en el marjal la sombra del destierro,
verano sabe más de lo que esconde,
el enigma insondable del deseo.
Cita a ciegas
Anuda una venda alrededor de tus ojos,
déjate guiar por el aroma de la hierba buena,
colócate de espaldas al viento adverso,
siente el sol en la frente,
desdeña los caminos,
los campos de amapolas.
Sumérgete en el bosque,
persigue el canto de las aves que huyen a tu paso,
sigue más allá de tu cansancio
hasta hollar la línea del horizonte.
Allí donde el mar se une con el cielo,
donde cada noche aguardo tu presencia,
te daré mis amores.
Irrealidad
Déjame contemplarte mientras duermes,
no despiertes ahora,
déjame mirarte así, desde lo alto,
dormidos todos somos como ángeles,...
¿Dónde andará tu alma
que ha dejado abandonado
a mis caprichos
el cuerpo que aún habita?
En mi habitación yo también duermo,
en alas del paso de las horas.
No sé qué pensamiento me trajo a tu lado.
Mas bendigo a la noche...
Admiro la placidez de tu rostro,
la sonrisa que esbozas,
tu respiración calmada.
Y no me ves y no me sientes,
no me escuchas.
Tal vez sea mejor así,
no despiertes, espera,
ya me marcho.
Escapo de este vuelo irrealizable.
Maldigo a la aurora
que me lleva de vuelta a la vorágine.
Y una parte de mí,
aún consciente, se pregunta,
¿dónde estaba mi alma
cuando hice aquel juramento
de olvidarte?
Como siempre, distraída, sorda,
rebelde, indócil, insumisa,
porque huyendo del amor
te encuentro en sueños.
Momento
Es este momento mío,
tuyo y nuestro,
la visión que quiero
retener por siempre,
la que no deseo extraviar
en el laberinto de la memoria.
Si tuviera la magia de dejarnos
atrapados en una burbuja
para juntos mirar al mundo
pasar a nuestro lado,
sin que importe ya más
si es día o si anochece.
Si la gente es buena,
si la bolsa de Londres
subió o bajó sus valores,
si lloverá en Madrid
o si hay una huelga
de camioneros en Groenlandia.
Y abrazándote como ahora,
permanecer junto a tus labios,
amor, amigo, extraño, espectro
con quien me fundo en cada minuto,
haciendo que dure eternamente
lo inatrapable de un instante.
Partiría, entre estrellas ajenas,
hacia lo desconocido,
tomados de las manos,
sin mirar atrás ni hacia delante,
sin temer al pasado,
sin saber si habrá un futuro.
Navegando,
Simplemente volando...
Sólo tú y yo,
en este café compartido,
mirando los monstruos
de azúcar que se dibujan
en el fondo de la taza.
Si vengo a ti
Si acudo a ti, en la mañana,
esparciendo pétalos amarillos,
si voy con ese tono alegre de campanas,
soy música, risa, danza, juegos, sueños…
Y me ves dibujar mariposas en tu almohada,
puedes ignorarme:
soy feliz….
Pero si vengo a ti, amor amigo,
Cabizbaja, taciturna, sin pedir nada,
si no río, ni hablo, ni canto,
si te miro desde el fondo de los ojos,
como pidiendo algo impronunciable,
si adivinas la lágrima que discurre por dentro
y notas la ausencia de mis flores,
ámame, entonces, quédate a mi lado.
Permanencia
Si puedo estar a tu lado en un día gris,
sin que preguntes el motivo,
mas, tomando mi mano,
regalándome un poema, una flor,
una sonrisa,
me haces sentir la necesidad de tu presencia.
Si logras entender este ponerme taciturna,
incomunicablemente sola,
arisca, blue,
y solo aguardas,
con la paciente espera de un amigo,
el regreso de la alegría.
Si logras secar mis lágrimas
sin mencionar jamás
que me has visto derrotada.
Sé que te quedarás,
sabrás que te has quedado,
sabremos los dos,
que los ángeles existen.