Poesía argentina
escrita por mujeres

Selección de Susana Giraudo
susanagg@arnet.com.ar


MARÍA ELENA TOLOSA


XXVII

Me remito a la cavidad ancestral
donde se concibieron plegarias y pecados
y este grito que escuchas
(que soy)
como la tierra capaz de florecer,
como el esperma caliente
en el vientre maduro de la noche,
en el pecado blanco de los amantes.


XXVIII

Mis criaturas vagan solas,
son seres ajenos vestidos de luna,
anidan mi entrañas y,
cansadas, salen
en busca de mis manos.
Pretenden una caricia.
Toda esa ternura
está perdida en el ocaso.
Cada atardecer
soy una cueva sin luz
donde crece el tormento
de no haber dado frutos.

María Elena Tolosa reside actualmente en Villa María. Nacida en Carrilobo, provincia de Córdoba, República Argentina, posee estudios secundarios. Sus poemas han sido publicados en diarios y revistas de la región. Publicó tres libros de poesías: Llanura, soledad y recuerdos, Pájaros de papel y Todo… y lo demás.  Actualmente, tiene en impresión Vestigios de la Alquimia.
                                            


ALICIA PERRIG


Purificación
 
Haré una barricada con el miedo
una pira de mentiras
              olvidos
              y estafa sin reja en las ventanas

un montículo con  los desperdicios del goce
de costas sin muelles ni bahías
de manos envenenadas
en la última sonrisa de la infancia

cortaré  calles
con escombros de locuras rojas
                        de matanzas verdes
                        de miserias lívidas

arrastraré  palabras sin sepulcro
ramos de flores con olvido de polen
y  camas sin cobijo de muertes despiadadas

haré una barricada con el miedo

y en una de esas noches en que el grito cercena la garganta
crepitará una hoguera de cárcel y saliva
fagocitándome las manos
                         las mejillas
                         las mañanas

ya no sabré después
que el olor de mi carne
hecha humo en su viaje de tormenta
atronará el insomnio de los que caminan de espaldas.


Parir la selva

Donde la tierra cae
en un frenesí de venas
la oí cantar esta mañana

él había llegado
en la grupa mulata de la noche
con el puñal de la risa
escarbando en los fracasos
con una luz de selva
arañándole los hombros
                         las mentiras

ella no supo
cómo cayó en la trampa de sus muslos
cuándo sus raíces la perforaron
para degollarla de piel
y surcarla como un arado de sol
que abre su huella
donde el alba se piensa ceniza
ella no supo
cómo cayó en la trampa de su voz
que la nubló de brisas
y le soltó el pelo en ponientes y colinas
no supo
cuándo sus manos se volaron plumas
y retornaron
cada tarde
al nido de sus piernas

pero sabe que un día
le apretó el hijo en las caderas
y ahora lleva la selva
pujando luz en el hueco de su arcilla

por eso la oí cantar esta mañana
donde la tierra cae
en un frenesí de venas.                          


Alicia Perrig vive en la ciudad de Villa María, provincia de Córdoba, República Argentina. Profesora de Inglés. Ha sido seleccionada para participar en antologías nacionales e internacionales. Publica en diarios y revistas de su ciudad y en blogs y revistas virtuales nacionales e internacionales. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, catalán y alemán. Ha obtenido numerosos premios entre los que se destaca el Primer Premio “Victoria siempre 2007” por el cual accede a su primer poemario Pecado Original
                             


FABIANA   LEÓN


Cita

Llegamos a la cita
con lo que somos,
certezas regadas de llanto fecundo.
Vuelan entonces abrazos
y buenos augurios
La pena no de no haber estado
en las celebraciones.
La conversación va y viene
como un ovillo impulsado
por un gato feliz.
Tenemos los ojos más blandos
y costuras visibles en el cuerpo.
Construimos la charla
a partir de los retazos,
las cifras del tiempo en la boca,
el eco de un intento vano
de evadir la muerte.


Virgen

Virgen
El sol alumbra
las liendres secas
del pelo de María.
Es entonces una virgen
en medio de la calle.
Brillan también sus ojos
al compás de techos
y de latas.
Un perrito viaja con ella
oliendo su horizonte.
El pelo, los ojos y las manos
brillan.
Y el hambre es una sed
otro sol
que incendia sus entrañas.

Fabiana León nació en Oncativo, provincia de córdoba  y vive en Villa María desde el año 1989. Es Licenciada en Comunicación Social. Se Dedica al periodismo y a la docencia. Participa de talleres literarios y su obra ha sido publicada en diarios y revistas. En el año 2002 , integró Antología plural y en 2003 Territorios de la memoria (antología narrativa). Su poemarío Bocado infinito (Edición de autor, 2003 ), precede a su actual libro inédito al que pertenecen estos poemas.



DOLLY PAGANI

Los pies
                                  
                                   “El cielo es duro
                                     hay que ganar altura
                                     desde abajo.”

El cielo es duro
para andar descalzo y en puntillas.
Cubrimos los pies con hierbas,
con garfios y canciones
y encarnamos un destino oculto.
Hundimos alas y todo lo que somos
en la arena
y el espejo de un guijarro
nos traslada al fondo,
a una especie de acertijo.
Los pies llenan la boca de la noche oscura,
tienen luz, porque saben la fricción
de dos piedras en el aire,
saben la memoria, el atajo del hambre,
el final de la aventura o la opulencia.
En la geografía rugosa de su planta
se dibujan manuscritos
donde crecen mariposas
y fauces de dragones.
Se deslizan en las grietas de lo hondo.
Todo el misterio del abajo
los conmueve y vivifica.
Solo se apagan
cuando un clavel nocturno los detiene.
Entonces miran hacia atrás
a espaldas del viento y de la sombra
abrazados al rocío
y buscan en el polvo
su tatuaje
—inconmovibles rastros de la nada—.


De la poesía

Me restituyo.
Esta es mi comarca verdadera.
Que aquí lo eterno es el instante
la infinitud del canto de la piedra.
Lo demás...
imposturas pasajeras.

De todos los mundos entrevistos
de las divinidades ajenas y dispersas
de las rosas entredichas en las venas de mis  sueños
necesito el piadoso fulgor de una certeza.
Vidente (por sospecha) de lo oculto
escucho los silencios
de todo lo que dije
y en el quicio de la voz
—la oigo resistir— arde una hoguera.
No quiero violentar las cavaduras
ni desnudar los despojos de la guerra.
Me queda aquí
el poema,
último esplendor de la inocencia.


Dolly Pagani (poeta y ensayista). Cintra (Córdoba), Argentina. Licenciada en Letras Clásicas, Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Filosofía y Humanidades. Becada por el Centro de Estudios de la Lengua francesa, Córdoba, Argentina, 1967, y por el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, en 1968, para realizar estudios de especialización. Ha participado como asistente o ponente en Simposios organizados por el Instituto Literario y Cultural Hispánico con sede en California: Montevideo (Uruguay), Asunción (Paraguay), Caracas (Venezuela), Madrid (España). Invitada como panelista en Mesas Redondas en Feria Internacional del Libro del Autor al Lector, Buenos Aires, Argentina. Obras publicadas: Vecino de Dios, 1990, Mención Especial. Premio Faja de Honor de A.D.E.A, Asociación de Escritores Argentinos. Mendoza. Repetición del Fuego, 1993; Memorias de la sangre, 1994; La ambición de Prometeo, 2006; El canto de la piedra, 2007.
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©   Susana Giraudo (selección)
©   María Teresa Tolosa – Alicia Perrig
©   Fabiana León – Dolly Pagani

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen IX – Número 36
Enero-Febrero-Marzo de 2009

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

PROGRAMA DE HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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